La democracia según Estados Unidos

Allí donde surgen proyectos emancipadores en que confluyen antiimperialismo, democracia y socialismo, la respuesta de Estados Unidos siempre ha sido la misma: desestabilizar y hacer caer los gobiernos populares. Si en el siglo XX se trató de Guatemala, República Dominicana, Cuba, Chile o Nicaragua, hoy es Venezuela quien ocupa el centro del ataque.

Continuar leyendo «La democracia según Estados Unidos»

La democracia militar-industrial de Obama

En 1985, el presidente de EI dijo: «Yo, Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos de América, encuentro que las políticas y acciones del gobierno de Nicaragua constituyen una inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y a la política exterior de Estados Unidos, y aquí declaro una emergencia nacional para enfrentar esa amenaza.»

Continuar leyendo «La democracia militar-industrial de Obama»

Sí somos una amenaza

Me parece bien que el Presidente Maduro y muchas naciones y personalidades destacadas declaren que están asombrados de que el premio nobel Obama nos agreda de este modo. Que no tenemos armas, que lo que nosotros hacemos o nos pasa aquí a ellos no les afecta. Todo eso es parte de la guerra mediática y había que decirlo.

Continuar leyendo «Sí somos una amenaza»

¿En Venezuela aplica el guión Chile o Nicaragua?

Parte importante del debate que a lo interno hemos realizado para ver el proceso de desestabilización y golpe en Venezuela, lo hemos procesado a través del formato chileno y no hay dudas que la desestabilización y plan de golpe tiene en ese formato una referencia. ¿Es la única y la opción que más consenso tiene en el ámbito de la MUD?

Continuar leyendo «¿En Venezuela aplica el guión Chile o Nicaragua?»

La CIA se enmascara en Ecuador

Es menester aclarar, para racionalizar el objetivo de este escrito, el “movimiento de determinada gente” hacia Ecuador y sus traslados por nuestra América y el mundo. No basta con declamar que su tarea se conoce, y/o generaliza, muchas veces sin mayores variantes, por el mundo entero, o, por lo menos, a esa parte del mundo que responde a los intereses estratégicos del Imperio (Fase superior del Capitalismo), sino que debemos identificarlos y aislarlos.

Continuar leyendo «La CIA se enmascara en Ecuador»

Pareciera que hay cambios importantes en este siglo XXI

Luis Fernando Andrade Falla | elperiodico.com.gt

El líder rebelde nicaragüense Augusto César Sandino (1895-1934) alzó la voz, empuñó las armas y utilizó de puño y letra la pluma en desafío a la intervención de los Estados Unidos en Nicaragua, atrincherándose en la montañosa región de Las Segovias.

El general Sandino, si bien tuvo éxitos militares notables y amplio apoyo popular, preveía su derrota frente a fuerzas superiores locales fortalecidas por los infantes de marina estadounidense presentes en Nicaragua de 1912 a 1933, concibió e intentó articular la idea de unificar a los Estados Latinoamericanos y de las Antillas (el Caribe) a favor de la causa por la independencia y la no intervención de los Estados Unidos en el continente, planteando que los derechos sobre la ruta del canal interoceánico en su país estuvieran bajo la soberanía latinoamericana. Una propuesta inspirada en el ideario de Simón Bolívar, que aún no le ha llegado del todo su época.

La historia de Nicaragua está íntimamente relacionada a la posibilidad de que se construya un canal interoceánico, un proyecto histórico de gran interés e impacto estratégico. Ya en 1846 Napoleón III, emperador de Francia, afirmaba que Nicaragua era la “futura Constantinopla del Nuevo Mundo”.

Es así que este país hermano centroamericano ha sufrido intervenciones extranjeras de la más distinta naturaleza particularmente de los Estados Unidos, desde un grupo de filibusteros estadounidenses que se hicieron temporalmente con el poder político de Nicaragua en 1854, por cierto fuerzas guatemaltecas y del resto de Centroamérica hicieron causa común ante esa burda intervención, hasta la guerra encubierta en contra el régimen sandinista en el contexto de la Guerra Fría en la década de los años ochenta del siglo pasado.

Pareciera que hay cambios importantes en este siglo XXI. Se formó la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en 2010 inspirada en la visión y pensamiento de Simón Bolívar, Augusto César Sandino, José Martí, entre otros y que fue un parteaguas histórico. Es preciso indicar que la CELAC tiene su génesis en las gestiones exitosas del Grupo de Contadora, instancia latinoamericana que contribuyó a evitar la guerra abierta en Centroamérica y encauzar los procesos de reconciliación, de elecciones democráticas y de paz en la región.

Y el Gobierno de Nicaragua el 22 de diciembre del año pasado inauguró los trabajos preliminares de las obras de lo que se ha dado por llamar el Gran Canal de Nicaragua: construcción de las carreteras de acceso a los lugares de las futuras excavaciones y de instalaciones operativas. Si bien el acuerdo del desarrollo de este proyecto histórico es con una compañía privada de China, esto se enmarca dentro de la concepción estratégica del crecimiento mundial del comercio marítimo de China y de la nueva dinámica de la geopolítica global y regional que actualmente se está desarrollando y que se vislumbra se mantenga a lo largo de este siglo XXI en la que el concepto y agenda de la CELAC tiene vigencia y futuro para la integración de América Latina y el Caribe.

Y en ello hay que destacar la reanudación de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Cuba que es otro ejemplo de que hay cambios y contrastes significativos con la historia que conocemos.

Centroamérica debe ver este proyecto como propio y visualizar la oportunidad de renovar la integración regional desde la perspectiva de este nuevo polo de desarrollo y de la necesidad de eventualmente replantear en función de ello la conectividad regional en infraestructuras terrestres en carreteras y ferrocarriles, marítimas, aéreas, energéticas y logísticas en los próximos años.

Y las autoridades de Guatemala mientras tanto parecieran abstraídas, seducidas y conducidas por los cantos de sirena, entiéndase el Canal Seco, etcétera, que el viento se los lleva.

Feliz Año Nuevo 2015, el que podría ser el del despertar de la conciencia nacional.