EEUU pretende repetir golpe a Salvador Allende

Estados Unidos pretende repetir en países como Nicaragua, Venezuela y Bolivia lo que hizo en Chile, al financiar y organizar el sangriento golpe contra el presidente Salvador Allende, denunció en Perú el periodista y activista solidario Gustavo Espinoza.

En un homenaje a Allende, el poeta Pablo Neruda y el cantautor Víctor Jara, Espinoza recordó que la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) es la responsable del golpe contra Allende, según consta en documentos desclasificados por esa entidad de espionaje.

En aquella época la CIA conspiró contra el Gobierno del presidente nacionalista peruano Juan Velasco y otros gobernantes que no se sometían a Washington, recordó el también director del Centro de Estudios, Democracia y Soberanía (CEDIS), organizador del homenaje realizado en la Casa del Maestro.

Espinoza dijo que lo mismo pretende hacer hoy Estados Unidos con Venezuela y Nicaragua y busca además impedir que Evo Morales siga gobernando Bolivia y que el partido del expresidente Lula llegue al poder.

También, al tiempo que agrede a Bolivia, se propone liquidar políticamente con argucias judiciales a la expresidenta argentina Cristina Kirchner, según el expositor.

En el homenaje a Allende, oradores y artistas se refirieron a la lucha del pueblo de Chile por construir una nueva sociedad bajo las banderas de la Unidad Popular y soportar las maniobras desestabilizadoras promovidas por Washington, que solo pudo imponerse con el golpe de septiembre de 1973.

El economista Manuel Lajo, quien en 1973 estudiaba en Chile, relató el grave peligro que corrieron los jóvenes peruanos por la brutal represión y señaló que en esta actuaron elementos con evidente acento inglés, elementos de la CIA.

El sociólogo chileno Ricardo Jiménez destacó las luchas de los trabajadores y el pueblo de Chile contra el golpe y la dictadura.

La periodista Grace Gálvez Núñez hizo una exposición sobre la vida y obra de Pablo Neruda, y en particular a su poemario “Incitación al Nixoncidio y alabanza de la Revolución Chilena”.

Nuevas expresiones de solidaridad con Nicaragua

Nuevas expresiones de solidaridad y reclamos de paz para el pueblo de Nicaragua llegan hoy de diversas partes del mundo, tras un intento de golpe de Estado en el país con saldo de 199 muertos.

Desde Patagonia, en el Cono Sur, enviaron mensajes de apoyo a los nicaragüenses y al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ante las afectaciones de la intentona golpista, azuzada y financiada por la derecha y grupos políticos externos, de acuerdo con denuncias del Ejecutivo.

El reconocido intelectual argentino Atilio Borón también mostró su apoyo a la campaña Nicaragua quiere paz, durante un evento del Partido Comunista de España (PCE).

Al Premio Internacional José Martí se sumaron el secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Chile, Eduardo Contreras, y el responsable de Paz y Solidaridad del PCE, Remedios García.

En el Parlamento de Irlanda del Norte, diputados del partido de izquierda, Sinn Féin, reiteraron la solidaridad histórica de esa nación constitutiva del Reino Unido con el FSLN, durante una visita de trabajo del vicanciller de Nicaragua, Valdrack Jaentschke.

Legisladores de esa fuerza política irlandesa reconocieron los avances del gobierno de reconciliación y unidad nacional y rechazaron el fallido golpe, la campaña de desinformación mediática, así como los intentos de injerencia extranjera en el país, en particular de Estados Unidos.

También felicitaron al presidente Daniel Ortega por su firme respuesta ante la violencia y zozobra creada en el país de abril a julio, y su estrategia de apostar por la paz, unidad y reconciliación de los nicaragüenses.

Cruzada contra izquierda latinoamericana llega a la ONU

Encabezada por el presidente estadounidense, Donald Trump, la cruzada contra los gobiernos revolucionarios de América Latina llegó por estos días a Naciones Unidas, organización multilateral que enarbola el respeto a la soberanía como principio.

Venezuela, Nicaragua y Cuba constituyen el blanco principal de acusaciones y amenazas, que desafían lineamientos refrendados hace 73 años en la Carta de la ONU para preservar la paz, la estabilidad y la cooperación globales.

En su discurso, Trump arremetió contra la Revolución Bolivariana y lo que calificó de “sus patrocinadores cubanos”, además de atribuir al socialismo sufrimiento humano y opresión.

“Virtualmente donde quiera que el socialismo o el comunismo han sido intentados, han producido sufrimiento, corrupción y decadencia”, dijo en la primera sesión del debate de alto nivel de la Asamblea General, en su 73 Período de Sesiones.

Apenas 24 horas después, el jefe de Estado cubano, Miguel Díaz-Canel, recordó en su primera intervención en un debate general, los males que el capitalismo y el orden internacional derivado de ese sistema han causado a la humanidad.

“Es absurdo pero coherente con la irracionalidad de un mundo en el que el 0,7 por ciento más rico de la población puede apropiarse del 46 por ciento de toda la riqueza, mientras el 70 por ciento más pobre solo accede al 2,7 por ciento de la misma”, advirtió.

Díaz-Canel denunció en la plenaria de los 193 Estados miembros de Naciones Unidas, que tres mil 460 millones de seres humanos -alrededor de la mitad de la población mundial- sobreviven en la pobreza, mientras 821 millones padecen hambre, 758 millones son analfabetos y 844 millones carecen de servicios básicos de agua potable.

“Esas realidades no son fruto del socialismo como el Presidente de EEUU afirmó en esta sala, al contrario, son consecuencias del capitalismo, fundamentalmente del imperialismo y el neoliberalismo, del egoísmo y la exclusión que acompaña este sistema y sobre todo de un paradigma económico, político, social y cultural que privilegia la acumulación de grandes riquezas en pocas manos a costa de la explotación y miseria de las grandes mayorías”, sentenció.

LA DERECHA LATINOAMERICANA

Mandatarios que encabezan gobiernos de derecha en América Latina, se sumaron en la Asamblea General a los esfuerzos de Washington con su revitalizada Doctrina Monroe (proyecto de dominación regional) para imponer cambios de régimen a quienes no siguen sus dictámenes.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, utilizó un duro lenguaje contra Venezuela, Nicaragua y Cuba, con el argumento de supuestas violaciones de los derechos humanos.

Piñera, en un acto poco común en la casa del multilateralismo y el diálogo, afirmó que su país “no reconocerá la validez del nuevo gobierno del presidente (Nicolás) Maduro, a partir del 10 de enero de 2019, pues la elección carece de toda legitimidad (…)”.

También su par argentino, Mauricio Macri, antepuso la hostilidad a la diplomacia en la ONU, con el calificativo de dictadura al gobierno de Venezuela y acusaciones de crímenes de lesa humanidad.

Por su parte, el mandatario de facto de Brasil, Michel Temer, mencionó el tema de los migrantes venezolanos, alegando un estimado de un millón de personas ‘que han dejado su país buscando condiciones más dignas de vida’.

A su turno en el podio de la Asamblea General, el presidente peruano, Martín Vizcarra, condenó ‘la ruptura del orden constitucional en Venezuela’ y cuestionó la legitimidad de los comicios del pasado 20 de mayo, en los cuales Maduro logró de manera categórica la reelección.

Antes del comienzo del segmento de alto nivel del 73 Período Sesiones, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, denunció los planes de Estados Unidos y sus seguidores en la región. “Venimos a este organismo multilateral a denunciar las campañas de quienes buscan hacerse con el control de nuestros recursos”, declaró a periodistas.

En sus discursos del miércoles, el presidente Maduro y el jefe de Estado boliviano, Evo Morales, rechazaron la agresividad que Washington lidera contra Caracas, que incluye la amenaza de una intervención militar.

Maduro reiteró el empeño en construir un proyecto autónomo de sociedad basada en la identidad y la cultura propia, pese a la injerencia y la hostilidad de Estados Unidos y sus aliados.

Por su parte, Morales llamó a la Casa Blanca a abandonar sus medidas ilegales y unilaterales, y acusó al capitalismo de males que azotan a la humanidad, como el cambio climático, la pobreza y el armamentismo.

La soledad del procónsul Luis Almagro

La presencia de Luis Almagro en la frontera colombiana invocando la “responsabilidad de proteger”, delata su pretensión de promover las intervenciones militares, al margen de la ONU, tal como lo sugieren sus propias palabras. El secretario de la OEA es tan duro con Venezuela que casi nadie le cree: habla de genocidio e insta a una intervención extranjera.

No podemos descartar ninguna opción, dice, sin aclarar quiénes son ese “nosotros” ni a quien obedece. Se muestra tan belicoso ante el gobierno venezolano que logró el milagro de unir a toda la izquierda uruguaya… en su contra, señala el diario conservador El Observador.

Fue más allá de lo que funcionarios estadounidenses se atrevieron jamás a expresar: “La presencia cubana en Venezuela coadyuva al régimen bolivariano en tareas de represión, inteligencia, identificación de civiles, de tortura, entre otros”. Luego habló de desnutrición como “campaña de exterminio”.

El Grupo de Lima, integrado por una docena de países latinoamericanos que era la punta de lanza contra Venezuela, dejó descolocado a Almagro, y rechazó una eventual intervención militar en esa nación. Es más, expresó “su preocupación y rechazo ante cualquier curso de acción o declaración que implique una intervención militar o el ejercicio de la violencia, la amenaza o el uso de la fuerza en Venezuela”.

En ese sentido, abogó por “una salida pacífica y negociada” para restaurar la democracia en Venezuela y a superar la “grave crisis política, económica, social y humanitaria que atraviesa ese país”, por lo que reiteraron que continuarán promoviendo iniciativas para este fin en el marco del derecho internacional.

Esta plataforma fue creada por iniciativa del anterior gobierno de Perú para denunciar un quiebre del orden democrático en Venezuela ante la creación de la Asamblea Nacional Constituyente, cuya legitimidad no reconoce.

El Observador señaló que es difícil de entender que un diplomático uruguayo de inspiración nacionalista, acepte una intervención extranjera. La actitud de Almagro, añade, coincide más con la ultraderecha venezolana que con la de EEUU. “Puede esperarse casi cualquier cosa de Donald Trump, incluso hipótesis de ataque, pero en su entorno parece predominar la idea de que el chavismo es un aliado estratégico: su mejor carta estratégica, funcional a sus intereses (…)

“La OEA es intrascendente y Almagro está muy solo”, añade El Observador. De todas formas, en Washington se habla de su renuncia y también de su sucesión y/o destitución, ante la caída vertiginosa de la credibilidad del organismo panamericano. En 2015 quedó como único candidato, tras la renuncia del ex-vicepresidente de Guatemala Eduardo Stein, por motivos de salud.

Estados Unidos venía preparando para ese cargo al todavía canciller mexicano Luis Videgaray, quien difícilmente logre el apoyo del nuevo presidente Andrés Manuel López Obrador. Pero candidatos –sobre todo autocandidateados- para el cargo de procónsul colonial, no faltan.

Junto a él quedaron alienados el genocida expresidente colombiano Álvaro Uribe y el senador republicano Marcos Rubio, guionista y financista de la oposición radical venezolana. En una universidad estadounidense Uribe -el del Clan de los 12 apóstoles, el de las paramilitares Convivir, de los falsos positivos (asesinato de campesinos, vistiendo sus cadáveres como guerrilleros para que parecieran muertos en combate), de las chuzadas, del bombardeo a Ecuador- afirmó que “le faltó tiempo para una acción militar contra Venezuela”. Y en ese entonces no gobernaba Maduro…

A tono con las declaraciones de Guillermo Botero, el nuevo ministro de defensa colombiano el pasado viernes 14 de septiembre, uno se pregunta si el presidente Iván Duque vino a cumplir esa tarea que dejó pendiente quien dice ser su padrino político. ¿O son los deseos de la mafia de Miami expresados por Marcos Rubio?

Las apetencias alocadas de la oligarquía colombiana, no por viejas dejan de ser evidentes: Golfo de Venezuela, Lago Maracaibo, petróleo venezolano, salida al Caribe-Atlántico, servir de peones al ajedrez del capital transnacional y ahora el expediente de la “violación masiva de derechos humanos” con que pretenden justificar la agresión contra Venezuela no es creíble ni para quienes lo intentan.

El expediente de la “violación masiva de derechos humanos” con que pretenden justificar la agresión contra Venezuela no es creíble ni para quienes lo declaman.

Almagro quiere ignorar de que el uso de la fuerza está prohibido y que las únicas dos excepciones se dan en casos de legítima defensa ante un ataque, o derecho conocido como Pacto de Briand-Kellogg; o en casos de amenazas a la paz o actos de agresión que permite al Consejo de Seguridad tomar medidas coercitivas que van desde un bloqueo económico hasta el uso de la fuerza.

La explicación de estas limitaciones está en que el principio de “responsabilidad de proteger” puede ser mal utilizado. Y lo hacen, como cínicamente quiere hacerlo Almagro.

Luego de ser desmentido por los gobiernos miembros de la OEA, Almagro respondió al expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, quien dijo que las intervenciones militares unilaterales corresponden a una doctrina “insostenible” y “arcaica”.

El secretario general de la OEA respondió al expresidente y dijo: “El señor Zapatero tiene un problema muy grande de comprensión y que podemos definirlo de distintas categorías (…) Mi consejo, es un consejo nada más: que no sea imbécil. Es un consejo importante, bueno, creo que le puede hacer mucho bien”. España anunció que protestará ante la OEA por los insultos de Almagro a Zapatero.

Ya en la Cumbre Latinoamericana de Miami había dicho que “hay que tirar la dictadura porque si no el año que viene vamos a estar lamentándonos. No podemos descartar ninguna medida para tirar abajo esta dictadura. No podemos ser permisivos. No debemos esperar a que Venezuela sea Ruanda, hay que evitar que sea Ruanda. Y ya son millones las personas asesinadas, torturadas, desplazadas en Venezuela. La responsabilidad es de proteger no es contar muertos”, afirmó Almagro en Twitter.

Podríamos entender estas declaraciones en la boca de Donald Trump, pero de un secretario general de la OEA, parece un despropósito sin par, incitando a una guerra. La agenda de Luis Almagro poco o nada tiene que ver con el diálogo, sino que ha llamado abiertamente a una guerra civil en Venezuela. Peor aún, la promueve.

El papel de sicario que cumple este señor a cargo de la secretaría general de la OEA, queda reducido a él mismo cuando es cuestionada su visita a Colombia y su discursiva guerrerista por gobiernos que antes lo apoyaron, señala el jurista Beltrán Haddad.

Lo que ahora intenta, ante los fracasos de aplicar la Carta Interamericana contra Venezuela y la declaratoria de “crisis humanitaria”, es conjugar de una manera criminal la decisión política de injerencia que ejecutan los gobiernos de EEUU, Canadá, la Unión Europea y el Grupo de Lima, con el desequilibrio que esa decisión extranjera de bloqueos ha provocado en la vida doméstica de la sociedad venezolana.

La intervención por la vía del principio de “responsabilidad de proteger” es inaplicable en Venezuela, donde no existe lucha armada ni ataques masivos a su población y está largamente distante de los trágicos acontecimientos de Ruanda, Somalia o Kosovo, entre otros.

La “responsabilidad de proteger” se da en conflictos intraestatales, cuando hay ataques masivos contra una población civil, o crímenes de guerra y amenazas que traspasan fronteras y afectan a la comunidad internacional como el terrorismo o las armas biológicas.

Países centroamericanos impulsan cooperación en seguridad

Los países miembros de la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC), prometieron trabajar de forma coordinada contra la delincuencia común y organizada, informaron a diferentes medios periodísticos de sus respectivas naciones.

Representantes de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Honduras, se reunieron recientemente con la finalidad de coadyuvar a mantener la paz, estabilidad y seguridad regional, en beneficio de la población y la economía, detalló el diario La Tribuna.

Los miembros de la CFAC consensuaron las operaciones estratégicas en el límite político internacional, mismo que se lleva a cabo a través de la cooperación militar en las fronteras.

El trabajo conjunto en el patrullaje en las lindes refleja resultados positivos como la captura de delincuentes, decomiso de drogas y prevención de delitos en contra de la población, según señaló el organismo.

Honduras propuso en 2016 la conformación de la Fuerza Trinacional para combatir de manera frontal y conjunta a las pandillas y al crimen organizado en el llamado Triángulo Norte, una de las zonas más violentas del mundo, pese a que en ella no se libra una guerra convencional.

Según la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina), la tasa de homicidios en Honduras disminuyó un 12 por ciento durante el primer semestre del año, al registrar mil 790 muertes violentas frente a las dos mil 32 del mismo periodo en 2017.

Fusina resaltó que las operaciones efectuadas para decomisar armas, drogas y suprimir bandas criminales contribuyeron de manera notable a dicha reducción.

No obstante, el país se mantiene entre los más violentos del mundo al registrar siete mil 27 muertes en 2017, según cifras oficiales.

La violencia causada por el crimen organizado y el narcotráfico resulta el principal flagelo en la nación centroamericana, punto intermedio para el paso de la droga de Suramérica a Estados Unidos.

De aprendiz de periodista a “estrella” de las Fakes News

David Goette-Luciak, el falso periodista gringo aliado del MRS.

Max Blumenthal

The Guardian, The Washington Post, la BBC y NPR asignaron a un antropólogo estadounidense sin experiencia periodística previa para cubrir la crisis en Nicaragua. El reportero novato, llamado Carl David Goette-Luciak, ha publicado piezas llenas de falsedades que refuerzan la narrativa de la oposición que promueve el cambio de régimen, mientras que depende casi por completo de fuentes antisandinistas.

Una investigación para MintPress revela que Goette-Luciak ha forjado lazos íntimos con la oposición, y esencialmente ha funcionado como su publicista bajo cobertura periodística. Habiendo declarado trabajar en el pasado como antropólogo y “defensor de los derechos humanos”, Goette-Luciak operó mano a mano con activistas de un partido de oposición respaldado por los EE UU, conocido como el Movimiento de Renovación Sandinista o MRS.

Como veremos en esta investigación, las organizaciones financiadas por el gobierno de EEUU han proporcionado al MRS millones de dólares en asistencia electoral, y continúan financiando a sus activistas mediante el financiamiento de la capacitación de sus ONG y redes sociales.

Goette-Luciak ahora se cataloga a sí mismo como “director de investigaciones” de una oscura tienda llamada Radio Ciudadana, que fue fundada un mes antes de que estallara el caos en abril pasado. La fundadora de esa tienda, Azucena “Chena” Castillo, es una abierta miembro del partido MRS que se ha dedicado al derrocamiento del gobierno. El perfil de Goette-Luciak en los medios sociales revela vínculos íntimos con numerosos líderes de MRS y, en una entrevista de podcast recientemente eliminada, ha descrito su propio trabajo para alentar la oposición indígena al frente sandinista.

Los medios de comunicación como The Guardian, NPR y The Washington Post fingen objetividad ante sus lectores, presentándose como árbitros de la verdad en una era de noticias falsas. Sin embargo, en países donde Washington impulsa el cambio de régimen, estos mismos medios han enviado un cuerpo de escritores para integrar elementos de la oposición respaldados por Estados Unidos, proporcionarles publicidad y vender sus objetivos al público estadounidense.

Goette-Luciak es una de las encarnaciones más claras de la tendencia inquietante.

Medios occidentales contra los sandinistas
Goette-Luciak saltó repentinamente al mundo del periodismo después de que estallaron protestas lideradas por estudiantes el pasado 18 de abril en Nicaragua. El presidente Daniel Ortega había anunciado un conjunto de aumentos de impuestos para mantener el sistema público de pensiones solvente, desencadenando protestas masivas que rápidamente se transformaron en un intento a gran escala de cambio de régimen.

En cuestión de días, elementos violentos se habían apoderado de los campus universitarios y estaban estableciendo controles de carretera en todo el país para paralizar su economía. Mientras funcionarios estadounidenses condenaron las matanzas y los abusos cometidos por el gobierno nicaragüense, decenas de miembros sandinistas y agentes de la policía nacional fueron asesinados por pistoleros de la oposición; cientos más fueron secuestrados, torturados y maltratados; y las instituciones afiliadas al gobierno fueron destruidas.

Casi tan pronto como el gobierno liderado por los sandinistas derrotó el intento de golpe en julio, se convirtió en el objetivo de una campaña sostenida de ataques en los medios occidentales. Una gran cantidad de artículos describieron a Ortega, el ex líder guerrillero, como una reencarnación del sediento de sangre dictador que había depuesto, Anastasio Somoza. La oposición, mientras tanto, fue pintada como una colección de manifestantes pacíficos asesinados por supuestamente exigir democracia.

La muerte y el sufrimiento experimentados por los miembros promedio sandinistas se desvanecieron en todos los ámbitos, y el papel que desempeñó Estados Unidos para sentar las bases del golpe fue descartado como “noticias falsas”. En Washington, la campaña mediática impulsó un Congreso para acelerar las sanciones, apuntando a la economía previamente productiva de Nicaragua.

Muchos reporteros occidentales se han embarcado en pequeñas expediciones de pesca de cambio de régimen, guiadas por activistas de la oposición de una fuente antisandinista a la siguiente. Pero Goette-Luciak había estado en el país todo el tiempo, y se quedó después de que la violencia disminuyó. Esto le proporcionó un valor especial para publicaciones como The Guardian, que aparentemente estaban hambrientas de informes sobre el terreno que pintaran a los sandinistas como singularmente malvados e incapaces para gobernar.

La desinformación al servicio de la oposición

El 7 de septiembre, Goette-Luciak publicó un artículo en The Guardian en el que afirmaba que el país había sido prácticamente paralizado por una huelga general del grupo Alianza Cívica antigubernamental. Su coautora fue Caroline Houck, corresponsal del sitio web Defense One, que aprovecha los ingresos publicitarios de la industria de las armas para “proporcionar noticias, análisis e ideas para los líderes de seguridad nacional y las partes interesadas”.

El activista de origen nicaragüense, Camilo Mejía, destacó varias desinformaciones contenidas en el artículo. Contrariamente a la afirmación de que la Alianza Cívica interrumpió la economía del país con su huelga general, los mercados de Managua estaban bulliciosos ese día y el comercio procedió como de costumbre. Como señaló Mejía, la oposición solo había logrado cerrar las empresas de alto nivel que apoyaban su agenda de cambio de régimen.

Goette-Luciak y Houck publicaron extensas citas de Ana Margarita Vijil, describiéndola falsamente como “directora nacional del proscrito Movimiento de Renovación Sandinista (MRS)”. De hecho, el MRS no había sido “proscrito”; sus candidatos habían cosechado un lamentable 1.3 por ciento del voto popular en las últimas elecciones, que está por debajo del umbral legal para calificar para funcionar como un partido político.

Los autores luego citaron a Vijil afirmando que “[con] 200 presos políticos y [nuevos] asesinatos todos los días, esta huelga es solo una señal más de que nada es normal aquí en Nicaragua”. Lo que Goethe-Luciak y su coautor omitieron mencionar, es que esos asesinatos recientes han consistido en gran parte en simpatizantes sandinistas. Las últimas víctimas de homicidio incluyen a Lenín Mendiola, un militante del FSLN e hijo de dos veneradas figuras históricas sandinistas, Benigna Mendiola y Bernardino Díaz Ochoa.

Pero la omisión más llamativa de Goette-Luciak fue su relación con su fuente y el partido que ha contado con el apoyo directo del gobierno de los EE. UU. A continuación, los dos se pueden ver juntos en una conferencia en una imagen que destaca su afinidad mutua.

Vijil es ex presidenta de la MRS, o Movimiento de Renovación Sandinista. Ha sido miembro de la Iniciativa de Liderazgo Centroamericano en el Instituto Aspen, un centro de pensamiento neoliberal financiado por la Fundación Ford y el Fondo Rockefeller Brothers, entre otros.
Justo antes de que estallara el golpe en abril, Vijil estaba en Washington para una “reunión ejecutiva de alto nivel”, según Yaser Morazán, un activista del MRS cuya iniciativa “Agente de Cambio” y entrenamiento en redes sociales han sido patrocinadas por USAID, un brazo del Departamento de Estado de EE. UU. y el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticos Públicos (IEEPP), financiado por los Estados Unidos. Tres semanas antes del golpe, Morazán publicó una selfie frente a la oficina del IEEPP, prometiendo una serie de “sorpresas” y prometiendo su secreto sobre ellas.

Por su parte, Goette-Luciak se ha conectado con el MRS de manera más directa a través de Azucena Castillo, una prominente activista del MRS que él menciona como su empleador en Radio Ciudadana. Goette-Luciak no respondió a una solicitud por correo electrónico de una entrevista.

Los mejores ex sandinistas que los EEUU podrían comprar

Goette-Luciak parece haber heredado su afinidad por el partido MRS de su padre, Ilja Luciak, un académico que centró su investigación en América Central y se desempeñó durante varios años como director de ciencias políticas en Virginia Tech.

En una entrevista con un oscuro sitio web de viajes llamado The Edge of Adventure, Goette-Luciak atribuyó a su padre la inspiración de su interés en Nicaragua. Lo describió como un “marxista” que se inspiró en la revolución sandinista que se desarrolló durante la década del 80. Pero de acuerdo con su CV académico, el trabajo de Luciak en Nicaragua es respaldado por fundaciones europeas, la Comisión Europea y USAID.

En su libro Después de la revolución: Género y democracia en Nicaragua, El Salvador y Guatemala, Luciak escribió con simpatía sobre las ex sandinistas que ayudaron a liderar la cruzada del partido MRS contra Ortega.

Su hijo, Goette-Luciak, canalizó la “sensibilidad purista” del MRS en su entrevista con Edge of Adventure: “Como izquierdista, estaba intrigado por la revolución sandinista, que para mí fue una revolución idealista muy utópica y un gran ejemplo de cambio social potencial para América Latina, donde había salido mal”.

El MRS fue establecido para exponer y exacerbar las supuestas fallas del frente Sandinista. Fundado en 1994 por el ex vicepresidente Sergio Ramírez y una colección de ex militantes del FSLN, la mayoría de ellos de origen más acaudalado y educado que los sandinistas comunes, la agenda disruptiva del partido lo convirtió en un candidato natural para la asistencia de Washington.

En 2006, el MRS y el gobierno de EE. UU., conspiraron para evitar la elección de Ortega. El 6 de septiembre de 2006, el cable de la embajada de los Estados Unidos, cuyo título revelador era “MRS: queremos llevar a Ortega abajo”, presentó algunos de esos planes. Escrito por el embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, el cable describía una reunión entre el embajador e Israel Lewites, sobrino del candidato presidencial de MRS, Herty Lewites, que acababa de morir de un ataque al corazón.

Trivelli confirmó el apoyo directo del gobierno de EE. UU. para la campaña electoral de MRS, y señaló que el 30 por ciento de sus observadores electorales había sido entrenado por el International Republican Institute, una organización de poder blando administrada por el Partido Republicano y supervisada por el entonces Sen. John McCain.

“El MRS tiene la intención de tener al menos dos personas por mesa de votación […] el día de las elecciones, pero necesitan fondos para alimentar y transportar a los fiscales y otros ayudantes”, declaró Trivelli.

En total, el gobierno de EE. UU., contribuyó con la friolera de US$ 12 millones en 2006 para “asistencia técnica electoral, alcance y observación” en las elecciones de Nicaragua de 2006. En otras palabras, gastó dos dólares por cada ciudadano nicaragüense en derrotar a Ortega.

Un cable diplomático filtrado, detalló una reunión durante esa campaña electoral entre la cofundadora de MRS Dora María Téllez y el embajador, Trivelli. Previendo el golpe que se desarrolló este año, Téllez dijo a los funcionarios de la embajada estadounidense que “el MRS advertirá al FSLN que si roba las elecciones, el MRS ‘tomará las calles’, opinando que este es el único tipo de mensaje que Ortega entiende”.

El MRS finalmente no pudo evitar la victoria de Ortega y terminó llegando nuevamente a los EE. UU. cuando colapsó su base de apoyo doméstico. En 2016, Vijil, del MRS, se unió a una delegación para cabildear en Washington a favor de la Ley Nica, un proyecto de ley que propone impulsar las sanciones contra su país.

En Capitol Hill, Vigil posó junto a un elenco de activistas respaldados por los Estados Unidos y la representante Ileana Ros-Lehtinen, una republicana neoconservadora cubanoamericana que fue la autora principal del proyecto de ley de sanciones.

Una radiante Ana Margarita Vigil (tercera por la derecha) junto a la representante federal Ileana Ros-Lehtinen y una colección de figuras de la oposición nicaragüense apoyada por Estados Unidos en 2016 Foto | Oficina de leana Ros-Lehtinen.

Dos años más tarde, los activistas de MRS estaban a la vanguardia del intento de golpe que buscaba la destitución de Ortega. Varios participantes en las protestas de este abril, que más tarde se volvieron contra la oposición, describieron a líderes del MRS que proporcionaban camiones con suministros para las fuerzas de la oposición que ocupaban los campus universitarios.

Mientras que el MRS desempeñó su papel histórico como el cuchillo en la espalda del FSLN, suministró a los medios occidentales un elenco de voces de habla inglesa que exigían un cambio de régimen en nombre de valores supuestamente progresistas.

Su voz más prominente fue Gioconda Belli, una acaudalada poeta afincada en los Estados Unidos y ex sandinista, que se dirigió a la corriente principal de los Estados Unidos para pintar a Ortega como un dictador asesino, como lo ha hecho durante años. (El hermano de Belli, Humberto, es un católico afiliado al culto Opus Dei de extrema derecha y cliente del magnate norteamericano militantemente antiabortista Tom Monaghan).

Luego estaba Goette-Luciak (vista arriba con Belli), que funcionaba en el terreno como publicista del partido MRS.

Un antropólogo de “doble uso”

Antes de los disturbios que asolaron Nicaragua en abril pasado, había pocos registros de la presencia de Goette-Luciak como escritor o periodista. Había escrito una pieza para NPR sobre cómo los nicaragüenses no eran tan felices como decía el Informe Mundial de la Felicidad.

Su coautor, Carlos Salinas Maldonado, es periodista de la revista opositora Confidencial, financiada por el brazo de cambio de régimen del gobierno de Estados Unidos, el National Endowment for Democracy y la Open Society Foundation.

En su firma, Goette-Luciak se describió a sí mismo como “un antropólogo en Managua”. Apareció en la conferencia como estudiante de posgrado en la Universidad de Virginia en esa época, enfocando su trabajo en las poblaciones Rama-Kriol y Miskito de la costa este de Nicaragua.

Estos grupos indígenas han estado en desacuerdo con el movimiento sandinista desde la guerra civil en la década de 1980, cuando la CIA los cultivó como aliados de los EE. UU. Ronald Reagan hizo de la relación una pieza central de la cruzada de la Guerra Fría de su administración, cuando declaró en un discurso de 1985: “Soy… un indio miskito. Yo también soy una víctima potencial del totalitarismo”.

La Región Autónoma del Atlántico Norte de Nicaragua sigue siendo un objetivo clave para la influencia de los EE. UU., ya que Washington busca explotar el conflicto latente entre su población local y el gobierno de izquierda en Managua. Los cables diplomáticos filtrados demuestran los esfuerzos de la Embajada de Estados Unidos para cultivar el sentimiento antisandinista en el área al trabajar para facilitar las denuncias de derechos humanos por parte de ex combatientes de la Contra respaldados por la CIA contra el liderazgo del FSLN.

En 2013, el gobierno de Ortega anunció planes de un magnate chino para construir un canal a través de su país, lo que representa una amenaza directa al control de los EE. UU., sobre las líneas navieras en el hemisferio occidental y provocó la protesta de la embajada de los EE. UU. Pronto, un movimiento anti-canal surgió en el campo como uno de los principales impulsores del sentimiento anti-sandinista. La campaña contra el canal derramó combustible sobre el fuego del prolongado conflicto de la población indígena costera con el gobierno.

Aunque Goette-Luciak se describió a sí mismo en su biografía como un “antropólogo en Managua”, más tarde reveló que estaba trabajando entre la población miskita y con el gobierno comunal Rama-Kriol para estimular la oposición a los sandinistas.

“Trabajé para informar a la comunidad indígena de sus derechos en un momento de crisis, cuando el gobierno intentaba mostrar al público internacional el consentimiento entre la población indígena para la venta de sus tierras”, dijo Goette-Luciak en una entrevista este año con The Edge of Adventure.

Puede parecer despreocupado que un antropólogo con credenciales académicas afirme la influencia política en la población que se supone estudia; sin embargo, las actividades de Goette-Luciak encajan dentro de una larga tradición. Como el autor David Price ilustró en varios estudios sobre lo que denominó “antropología de doble uso”, muchos antropólogos estadounidenses fueron apoyados durante la Guerra Fría por fundaciones privadas e incluso por la CIA para realizar actividades en nombre de su gobierno.

Más recientemente, el Pentágono armó el campo de estudio a través de programas como su Sistema de Terreno Humano, que atrajo a los antropólogos recién graduados con salarios lucrativos para ayudar a las campañas de contrainsurgencia militar de EE.UU. en Iraq y Afganistán.

No hay evidencia de que Goette-Luciak sea un activo de la CIA o de cualquier otra agencia de los EE. UU. Sin embargo, su avance en los objetivos políticos divisivos de Washington durante el curso de su trabajo de campo etnográfico representó un ejemplo bastante claro de antropología de doble uso.

Historias selectivas desde el frente

En su entrevista con Edge of Adventure, Goette-Luciak citó el asesinato de Ángel Gahona, un periodista al que describió como su “vecino” en la ciudad de Bluefields en el sureste de Nicaragua, como su inspiración para pasar al campo del periodismo.

Gahona fue asesinado mientras entregaba un informe en vivo de Facebook durante una protesta contra el gobierno. Recibió un disparo mientras filmaba un banco que había sido saqueado, y se pudo ver a hombres no identificados en las sombras del banco momentos antes de que golpearan a Gahona. Esto llevó a algunos observadores a alegar que fue asesinado por delincuentes profesionales por filmarlos mientras aprovechaban el caos para robar un banco.

Aunque el gobierno arrestó a dos sospechosos del asesinato, la familia de Gahona culpó a la policía nacional por haberlo atacado deliberadamente en represalia por su cobertura de presuntos abusos policiales. Goette-Luciak presentó estas acusaciones y acusó al gobierno de encubrimiento en su primer artículo para The Guardian el 29 de mayo.

Goette-Luciak también describió a The Edge of Adventure haber presenciado la llamada Masacre del Día de la Madre, donde varios manifestantes que conmemoraban a los que ya habían muerto en los disturbios fueron asesinados el 30 de mayo.

El derramamiento de sangre que tuvo lugar ese día sigue siendo una fuente de contención acalorada. La violencia había estallado en todo el país, con la oposición disparando contra una caravana sandinista en la ciudad de Estelí, matando a uno e hiriendo a decenas. Los vándalos de la oposición quemaron la estación izquierdista Radio Ya por tercera vez, así como partes del complejo Metrocentro de Managua.

Los videos muestran a pistoleros de la oposición abriéndo fuego ese día en las calles de Managua y cargando armas cerca de la marcha del Día de la Madre. La oposición y los medios occidentales culparon directamente a los elementos afiliados a los sandinistas por atacar a la multitud de manifestantes, pero aún no han presentado pruebas claras que demuestren su caso.

Goette-Luciak admitió que había dejado la marcha y que estaba a varias manzanas bebiendo una cerveza cuando comenzó el tiroteo. Dijo que regresó después de haber escuchado disparos y describió las muertes como resultado de asesinatos de paramilitares sandinistas.

“Fui testigo de dos muertes…” le dijo a Edge of Adventure. “Un hombre joven parado a pocos metros de mí fue alcanzado por una bala en la cabeza, y parado detrás de él, lo que vi fue la parte posterior de su cabeza explotar como una sandía que se cayó”.

Horas después de la violencia, un canal ferozmente antigubernamental conocido como “100% Noticias”, publicó una foto espeluznante de un hombre supuestamente asesinado por las fuerzas gubernamentales, cuyo cerebro se derramaba de su cráneo. La imagen fue expuesta pronto como una falsificación y desde entonces se ha eliminado. De hecho, representaba una muerte de un conflicto separado y había sido tomada años antes.

Aunque Goette-Luciak dijo que había tomado fotos de la marcha, aún no ha publicado ninguna de las muertes que dijo haber presenciado.

En otro incidente en junio pasado, Goette-Luciak apareció momentáneamente en un video altamente perturbador, filmado por 100% Noticias. Se lo pudo ver tomando fotos de una multitud de matones de la oposición en el acto de secuestrar y golpear a un anciano sandinista que encontraron en cuclillas en la propiedad abandonada de un oligarca local. Curiosamente, Goette-Luciak no publicó fotos del incidente y no informó sobre ello.

La aparición de Radio La Ciudadana, donde Goette-Luciak figura como “director de investigaciones”, contiene escasa evidencia de producción periodística: una sección del sitio marcada como “investigaciones” está vacía; la sección de fotos contiene 15 imágenes capturadas por Goette-Luciak en el Día de la Madre, donde afirmó haber sido testigo de dos asesinatos: un total de tres noticias se presentan en el sitio. Radio La Ciudadana fue fundada por Azucena “Chena” Castillo, una activista del partido MRS que también ha trabajado como directora de la emisora Radio Universidad, financiada por USAID.

El único otro registro del fotoperiodismo de Goette-Luciak existía en el sitio web Edge of Adventure, que había publicado unas 20 imágenes que capturó, una de las cuales lo representaba posando con un pistolero de la oposición. The Edge of Adventure es un sitio de medios poco conocido, fundado por Adam Asher Wattenbarger, un periodista de viajes con estilo propio que figura como ejecutivo en el grupo derechista y de orientación cristiana Salem Media Group.

Este mes, Goette-Luciak cayó bajo la crítica sostenida de partidarios sandinistas en Facebook por su cobertura unilateral de la crisis política del país. Muchos lo acusaron de operar como activo de inteligencia de los EE. UU. The Edge of Adventure rápidamente borró su entrevista de podcast con él y borró la mayoría de sus fotos del sitio. Goette-Luciak luego comenzó a limpiar su propia página de Facebook, borrando sus selfies con los líderes del partido MRS.

Objetivo promotores periodísticos de la “resistencia”

A principios de este verano, Goette-Luciak se encontraba en medio de la lucha más intensa entre los pistoleros de la oposición y las fuerzas alineadas por los sandinistas. Fue en Masaya, una ciudad que la oposición se había tomado y acordonado vecindarios enteros en un intento de declarar una junta.

Como lo encontré cuando visité Masaya un mes después, la oposición había llevado a cabo una campaña de terror contra partidarios sandinistas, incendiando sus casas, secuestrándolos, golpeándolos, torturándolos e incluso matándolos, mientras asediaban la estación de policía local. En uno de los incidentes más horripilantes, un oficial de la policía comunitaria, desarmado, llamado Gabriel Vado, fue secuestrado por hombres armados de la oposición, fue arrastrado a la muerte desde la parte trasera de un camión y lo quemaron frente a una cámara mientras estaba desplomado frente a un control policial.

Prácticamente no se mencionó la campaña de terror de la oposición en el informe de Goette-Luciak del 23 de junio para The Washington Post, que fue coautor de Houck del Defense One, financiado por la industria de las armas. En cambio, Goette-Luciak pintó a los hombres armados como valientes luchadores de la resistencia y promovió su llamado a los Estados Unidos para que les enviara armas pesadas: “Varios preguntaron a un periodista si el presidente Trump enviaría apoyo a la resistencia”, escribió.

Esta foto de Goette-Luciak, que representa a un pistolero opositor bien armado en un puesto de control de Masaya, fue recientemente eliminada del sitio web de Edge of Adventure.

Para ser claros, Goette-Luciak estaba lejos de ser la única figura de los medios occidentales en incrustarse con la oposición armada en Masaya y proclamar su apoyo. Algunos de los mensajes más abiertamente pro-oposición llegaron por cortesía de un reportero llamado Tim Rogers, un estadounidense que pasó años publicando noticias de interés para la población de emigrantes y turistas locales. Rogers surgió este año como un feroz promotor de la oposición armada.

Tim Rogers, arriba, fue señalado en Nicaragua de pertenecer a la CIA.

En Masaya, Rogers parecía palpitar con admiración por los pistoleros enmascarados que manejaban las barricadas. Al caracterizar a la oposición como “una población desarmada”, Rogers glorificó el armamento letal que desplegaron desde detrás de los controles de carretera. La galería de fotos ahora eliminada de Goette-Luciak en The Edge of Adventure demostró que los pistoleros no solo llevaban morteros caseros, sino también armas de asalto y pistolas.

Al igual que Goette-Luciak, las loas de Rogers para la oposición armada fueron recompensadas con publicaciones de portada en Public Radio International y The Atlantic, donde afirmó que Nicaragua era un “estado fallido” que experimentaba una “renovación democrática”. Finalmente fue contratado como el editor latinoamericano de Fusion, un sitio web propiedad del oligarca israelí-estadounidense y mega-donante del Partido Demócrata, Haim Saban. Allí, Rogers produjo un video de propaganda viral que comparaba el movimiento sandinista con el ISIS.

La aparición repentina de figuras como Goette-Luciak y Tim Rogers como corresponsales de publicaciones occidentales heredadas, no puede verse como una aberración o error. En Nicaragua, como en tantos otros países con operaciones de intento de cambio de régimen, medios como The Guardian, New York Times y Washington Post parecen exigir una cobertura sobre el terreno que refuerce la agenda del cambio de gobierno.

Y así, brindan credenciales a los publicistas de la oposición como periodistas, inculcándoles la ilusión de su propio profesionalismo. “Creo que me he dado cuenta del valor del periodismo objetivo e imparcial”, dijo Goette-Luciak en su entrevista con Edge of Adventure, “y ya no me considero un activista a favor o en contra de una causa en particular”.

El “periodista” acusado de ser agente de la CIA por los sandinistas, posa junto a un “pacifista” armado. Nunca publicó esa foto y más bien la borró tras ser puesto en evidencia.

“Queremos reconciliación, pero no impunidad”

Ruth Tapia Roa, a la izq., embajadora de Nicaragua en Francia.

La embajadora de Nicaragua en Francia, Ruth Tapia Roa, participó en varios actos del programa oficial de la Fiesta del diario L’Humanité. En una entrevista que le hizo dicho medio de comunicación, conversó con ella sobre la crisis que ha azotado al país en los últimos meses, el papel ejercido por organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA), y los actuales desafíos para la sociedad nicaragüense.

¿Qué puede decirnos sobre el ciclo de violencia que hubo en los últimos meses en Nicaragua?
Durante tres meses hemos vivido realmente un intento de golpe de estado. Han sido tres meses de violencia contra el sandinismo, durante los cuales hemos visto muchos compañeros muertos, heridos, torturados y humillados, incluyendo a militantes, policías, oficiales…Es una violencia nunca vista en Nicaragua.

¿Puede hablarnos sobre la causa de esa violencia en relación con la identidad de las víctimas?
Tenemos el caso del compañero Francisco Arauz, hijo de dos militantes sandinistas históricos, que ha sido víctima de esos grupos. Su papá también había sido asesinado por la guardia nacional somocista, y la mamá – que todavía está viva – es una de las grandes mujeres nicaragüenses que han luchado toda su vida, conocidas como las “campesinas del Cuá”, una comarca en el norte del país.

El primer día de diálogo, cuando le pidieron al comandante Ortega que pusiera a la policía en sus cuarteles, sin salir, él lo hizo. Lo hizo durante quince días, por ejemplo el cuartel de policía en las ciudades de Masaya, Jinotepe y Diriamba, donde todos los días ciertos grupos llegaban por la noche con megáfonos a insultar y decirles cosas horrorosas a los policías.

Pero no solo eso, sino que también les disparaban. Con morteros, molotov, armas de fuego…tuvimos varios oficiales heridos en aquel momento. Eran delincuentes a quienes se les había pagado para construir esas barricadas e impedir al pueblo nicaragüense el circular libremente. Y el comandante cumplió con su palabra.

La situación ya se ha calmado. ¿Cómo se pudo controlar y derrotar ese proceso?
Después de vivir tanta violencia, una parte importante del pueblo estaba atemorizada. Había algo así como una campaña terrorífica, en particular a través de los medios de comunicación y las redes de internet, donde se mostraban todas las barbaridades que esos grupos hacían a los sandinistas. El objetivo era meter en la cabeza de la gente el miedo. Eso hacía que la gente no sabía qué hacer.

Finalmente después de estar obligados de quedarse tres meses encerrados en sus casas, sin poder circular libremente, la gente empezó a salir. Primero los sandinistas y después todo el mundo. El pueblo empezó a exigir que la policía saliera. Entonces el pueblo y la policía empezaron juntos a desmontar los tranques. Así fue como se terminó. Hoy en día Nicaragua vive en normalidad porque el pueblo está decidido a que la normalidad siga.

¿Qué significa la actual etapa para el pueblo nicaragüense?
A veces tenemos la tendencia de olvidar que Nicaragua es el segundo país más empobrecido de América Latina, solamente después de Haití. Entonces, ¿cuál es la realidad nicaragüense? El pueblo nicaragüense tiene que trabajar todos los días para poder comer. Una familia sale por la mañana y trabaja para llevar comida a su casa. La mayoría de personas necesita trabajar para vivir, no tiene ahorros en el banco. El pueblo de Nicaragua es un pueblo trabajador.

Es un pueblo que ama la paz. Nosotros no podemos olvidar que hace apenas 30 años estábamos en guerra. La generación de 1980 vivimos aquella guerra, estamos vivos y nuestros hijos que eran pequeños hoy son jóvenes adultos. ¿Tienen que asumir otra guerra? No, eso no es posible. La mayoría del pueblo nicaragüense está lleno de amor y paz, porque eso es lo que queremos. El amor venció al odio realmente.

Precisamente, ha habido una serie de manifestaciones frecuentes bajo ese eslogan “Nicaragua quiere la paz”…
Si, además han sido masivas. Prácticamente todos los días tenemos movilizaciones, en las que la primera demanda es la justicia. Ahora muchos de esos asesinos ya están en la cárcel, porque se han capturado muchos de ellos. La policía está haciendo su trabajo: los encuentra y los pasa a la fiscalía, y esta los pasa al juez.

En Nicaragua hay un debido proceso que respetamos. Pero no queremos impunidad. Queremos reconciliación, pero no impunidad. No es lo mismo. Los delincuentes que asesinaron a nuestros compañeros deben pagar e ir a la cárcel. Y que sean muchos años de cárcel. Solo así podremos hablar de reconciliación. El pueblo quiere justicia y paz.

En este periodo ha habido numerosas declaraciones de altos responsables de EE.UU. y de Europa, con posicionamientos en contra de Nicaragua, en particular de la OEA, ¿Qué puede decirnos sobre la importante presión internacional que se ha ejercido hacia su país?
Para nosotros en Nicaragua ha estado muy claro desde siempre que organismos como la OEA son instrumentos del imperialismo. Y cuando digo imperialismo hablo del imperialismo mundial, no solo de EE.UU., sino que Europa también forma parte de este imperio. Es un sistema que sufrimos tanto nosotros como ustedes. Sus pueblos, y también los gobiernos como el nuestro, ya sean progresistas, de izquierda o que simplemente piensen en el pueblo.

Esto no es algo que deba verse de manera aislada: cada vez que el Frente Sandinista ha estado en el poder, siempre ha habido un intento de derrocar al gobierno. ¿Y por qué? Pues porque no somos obedientes a EE.UU. Sin embargo, precisamente a esos organismos, nosotros les invitamos.

Un ejemplo, con la OEA estamos sentados en la mesa desde octubre de 2016 para revisar todo el sistema electoral que tenemos. Es un Consejo Electoral que no hicimos nosotros, sino que fue hecho por el gobierno anterior, y nosotros seguimos con él. ¿Hay cosas que mejorar? Por supuesto, y lo estamos haciendo. También con la OEA, a condición de que sean las leyes nicaragüenses lo que prevalezca. El problema de la OEA, es que EE.UU. la adoptó como un instrumento de presión internacional.

La UE también ha estado exigiendo cosas a Nicaragua, como si tuvieran derecho a pedir que se adelanten elecciones o imponer un diálogo. Nosotros decimos ¿cuál diálogo? Ellos nunca quisieron dialogar. Nosotros propusimos el diálogo mientras ellos tenían las barricadas, para que las retiraran, y evitar cualquier baño de sangre. Pero nunca quisieron escuchar. Creyeron que porque nosotros no reaccionamos violentamente al inicio, íbamos a quedarnos quietos. Pero el comandante mostró inteligencia, porque pudimos desbaratar esta contrarrevolución sin matar a nadie. Ahora la normalidad ya volvió. Puede que afuera de Nicaragua mande el imperio, pero dentro de Nicaragua el pueblo se entiende con el pueblo.

Detrás de esta crisis tan mediatizada, los cambios que ha habido en Nicaragua durante el gobierno de Daniel Ortega han quedado eclipsados. ¿Qué podría decirnos al respecto?
De hecho tenemos reconocimientos internacionales, por ejemplo en el ámbito de la seguridad. Nicaragua ha sido el segundo país más seguro de toda América Latina, y en la región centroamericana somos como una isla, donde nuestro país es el único seguro.

Eso no solamente es bueno para Nicaragua sino también para la región. Por ejemplo usted conoce el fenómeno de las maras en el Triángulo Norte, formado por Honduras, Guatemala y El Salvador. Allí está lleno de maras, que son delincuentes pagados por el narcotráfico y que hacen la vida imposible a nuestros pueblos. En Nicaragua no pasan las maras. Eso significa que es bueno no solo para Nicaragua, sino que también protegemos a Costa Rica y Panamá. No tienen maras porque lo impide Nicaragua.

Para el problema del narcotráfico y la delincuencia internacional, Nicaragua es como un muro. No solo para afuera, sino también para adentro: en Nicaragua no permitimos que hayan carteles de los narcos, no existen en nuestro país. Eso hace más difícil para ellos su comercio. Para nosotros es una lucha diaria, con pocos recursos. Pero nuestra policía y nuestro ejército están ocupándose de eso, porque para nosotros es importante. Ese trabajo ha sido reconocido internacionalmente.

Otra cosa que ha sido reconocida es el crecimiento económico. En los últimos siete años hemos tenido un crecimiento del 5% del PIB. Eso también es visible, con todos los programas sociales que hemos podido impulsar. Cuando llegamos al poder en 2007, la pobreza afectaba a 46% de la población. Hoy en día la hemos reducido a la mitad, cerca de un 22% de pobreza. Lo mismo ocurre con la brecha entre los más ricos y los pobres. Hemos reducido esa brecha al 50%.

El avance que ha hecho el gobierno sandinista, con el comandante Ortega a la cabeza y la compañera vicepresidenta, realmente salta a la vista. Es evidente que ha sido por el pueblo y para el pueblo. Eso es lo que no nos perdonan. ¿Cómo es posible que un país tan empobrecido haya tenido tanto éxito económico y que haya resuelto los problemas de la pobreza que ningún otro país llega a resolver? La respuesta es sencilla: es el pueblo el que está en el poder realmente. Y eso, la oligarquía nacional y EE.UU. no nos lo van a perdonar.

Luis Almagro, el US Marine

Richard Canán

En medio de un total frenesí, en estado de Nirvana, el enajenado psicoterrorista Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos para más señas, llegó eufórico a la activa frontera entre Colombia y Venezuela, atiborrado de un vocabulario agresivo y altisonante, reñido con las funciones diplomáticas que se supone su cargo exige.

Este triste personaje perdió hace rato la ecuanimidad y la cordura, ha terminado por comportarse peor que los más rabiosos neofascistas de la fauna opositora criolla. Cuando habla, brama más duro que ellos, superando incluso a los perros de la guerra. Por sus ojos hambrientos solo sale odio y sed de venganza, ansioso por restaurar los privilegios de clase de las logias conservadoras.

La visita turística de Almagro a Cúcuta, acompañado de la clase política dominante de Colombia, permitió develar al mundo algunos de los trastornos psicóticos que el pobre personaje está padeciendo. Puso al descubierto su agenda golpista, injerencista e intervencionista.

De tanto creerse el ungido, el libertador de la Alianza del Pacífico, ahora se pasó de maraca al pedir sin escrúpulo alguno la inmediata aniquilación del pueblo venezolano. De su boquita altanera e irresponsable salieron estos desgraciados versos recogidos por todos los medios a nivel mundial: “En cuanto a intervención militar para derrocar al régimen de Nicolás Maduro: creo que no debemos descartar ninguna opción”.

Actuando así, como un evidente auspiciador de las salidas violentas, de las agresiones militares, tan terriblemente recordadas por la doctrina del garrote con las invasiones a Nicaragua, Guatemala, República Dominicana, Panamá, Granada, entre muchos otros.

Almagro se comió totalmente la luz, porque actuando al margen de las leyes internacionales y comportándose como un agente terrorista, confesó de plano su agenda injerencista, revelando que: “Todos sabemos que esto no se resuelve de esta forma, se resuelve cayendo Maduro”. ¿Este extranjero puede votar y decidir quién gobierna en Venezuela? Pues no. Parece que Almagro hubiese sido elegido por alguna potencia o monarquía trasnochada para imponer el futuro de Venezuela, por encima de sus propios ciudadanos. Este es un comportamiento de gente deschavetada.

Pero claro, él no actúa solo. Al perro faldero le mueven la cola. El discurso violento del disociado Almagro está tutelado. Cuenta con el decidido acompañamiento y financiamiento de todas las fuerzas conservadoras del continente y principalmente de las logias ultraderechistas y reaccionarias del imperio norteamericano.

En Cúcuta estuvo escoltado descaradamente por el canciller de Colombia. Y el discurso de la intervención militar sobre Venezuela lo lanzó frente a las narices del impávido José Vivanco, el mismísimo de Human Rights Watch, el que supuestamente se rasga las vestiduras defendiendo los derechos humanos y la paz. Vivanco hizo mutis ante la amenaza de intervención militar. Cosas de la hipocresía y de los que miden su independencia de acuerdo al tamaño de la chequera del aliado de turno. El que más paga es el que más vale.

El colmo es que Almagro es apenas un diplomático, un empleado de un organismo multilateral. Pero desde esta instancia se está erigiendo como derrocador de gobiernos, como promotor de invasiones militares. Estamos frente a un gran exabrupto. Una perversión sin precedentes en la historia diplomática de nuestra américa.

Almagro y sus patrocinadores están violando descaradamente la Carta fundacional de la Organización de Estados Americanos, que en su artículo 1 destaca “la organización internacional que han desarrollado para lograr un orden de paz y de justicia, fomentar su solidaridad, robustecer su colaboración y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia” y expresamente indica que “ninguna de cuyas disposiciones la autoriza a intervenir en asuntos de la jurisdicción interna de los Estados miembros”.

El deschavetado Almagro está violando flagrantemente estos principios al subordinar a toda la OEA a su cruzada de odio personal. Donde pisotea además lo establecido en el artículo 118 de la propia Carta de la OEA, que indica taxativamente que ni el Secretario General ni la Secretaría “solicitarán ni recibirán instrucciones de ningún Gobierno ni de ninguna autoridad ajena a la Organización, y se abstendrán de actuar en forma alguna que sea incompatible con su condición de funcionarios internacionales responsables únicamente ante la Organización”.

Pero Almagro está alzado con su agenda militarista e intervencionista. Para eso le pagan al peón. Ya se midió su uniforme de belicoso guerrerista. Un uniforme de los US Marine Corps. Le gusta el olor de la sangre. Ya no le importan las excusas ni guardar las formas. Por eso en su mediocre verbo, cita la “responsabilidad de proteger”, omitiendo descaradamente las tragedias y los millones de muertos de Afganistán, Irak, Libia y Yemen. Países donde sus patronos imperiales de occidente tienen décadas hundidos fútilmente en las arenas del desierto. Solo han logrado sembrar la muerte y la destrucción con sus despliegues militares y sus bombardeos. El Estado-Nación de estos países desapareció para dejar paso a la anarquía y a la fragmentación.

Almagro está tan disociado que ni siquiera se atrevió a recular cuando 11 de los 14 países del Grupo de Lima (sus supuestos patronos) expresaron su “rechazo ante cualquier curso de acción o declaración que implique una intervención militar en Venezuela”. A Almagro lo colma la soberbia. Está enajenado, envenado de odio. Por eso se mantiene sublevado. Sus paranoicas alucinaciones le hacen creer que pondrá sus botas manchadas de sangre sobre las cenizas ardientes de Miraflores.

Almagro actúa como el Secretario de Guerra de la derecha continental, como un avanzado agente de la CIA o como el elemento más aventajado de la vanguardia asesina de los US Marine Corps. Sueña con llenar su pecho de condecoraciones, montado en la cubierta de un portaviones en el Mar Caribe. Este disociado ya quemó todas sus naves, no tiene vuelta atrás, no le queda otra que aupar activamente la intervención militar y la guerra.

Nicaragua: Amnistía Internacional se equivocó

Julie Lamin

Como miembro de Amnistía Internacional, estoy indignada por la completa desinformación de su Acción Urgente respecto de Nicaragua. Después de pasar un tiempo en el país desde la década de 1980, entiendo muy bien muchos temas de los que parece carecer Amnistía Internacional.

Desafío los reclamos en su acción urgente y espero su respuesta a mis comentarios.

La estrategia de persecución y criminalización del gobierno de Nicaragua

El gobierno nicaragüense no tiene una “estrategia de persecución y criminalización”, pero sí tiene el derecho de detener a los delincuentes como cualquier país. Las personas que usted menciona son solo dos de los criminales o terroristas que han destruido Nicaragua, nación amante de la paz, desde mediados de abril, causando un terrible sufrimiento a las personas más pobres y vulnerables de Nicaragua.

La policía alegó en los medios de comunicación que son responsables de actos de “terrorismo”, “incendio premeditado”, “agresiones” y “posesión ilegal de armas de fuego”, entre otras acusaciones. Ellos todavía no han sido presentados formalmente ante un tribunal.

Sí, porque es probable que hayan cometido esos crímenes.

He visto a través de las páginas de Facebook de amigos de Nicaragua la matonería de estos grupos que han atacado a la gente común y en particular a aquellos que trabajan en el sector público: maestros, trabajadores de la salud, oficiales de policía. He visto (o visto en parte, porque era demasiado terrible para hacerlo) imágenes de video de la tortura llevada a cabo por los matones (ahora detenidos y a quienes ustedes urgen liberar) contra hombres y mujeres decentes que han dedicado sus vidas a la libertad y prosperidad de Nicaragua.
He visto cómo los terroristas arrastraron a una familia de cinco personas de su sencilla casa rural y la incendiaron, destruyendo todo, dejando a los niños ya empobrecidos y sus padres sin hogar.

Mi evidencia proviene de fuentes confiables. ¿Por qué Amnistía no está informando sobre esto? ¿No deberías apoyar que los perpetradores de estos terribles actos sean llevados ante la justicia? Nicaragua en realidad tiene un sistema de justicia justo, razón por la cual aún no han sido llevados ante los tribunales. Sería lo mismo en cualquier país libre, ¿no? Se permite al acusado tener un abogado que luego prepara un caso.

Durante años en los años ochenta, cuando Nicaragua no tenía nada, yo era uno de los miles que hacía campaña y recaudaba dinero para las escuelas. Cuando visité el año pasado, me complació ver la buena educación que ahora tienen los nicaragüenses y algunas de las fantásticas escuelas, especialmente en el campo. Me hospedé frente a uno de los muchos centros de salud bien equipados y casi pierdo la cuenta de la cantidad de hospitales y clínicas en Managua.

Escuelas, hospitales, centros de salud, una próspera agricultura y un turismo en crecimiento son características de la presidencia de Ortega, y son precisamente estos símbolos de progreso que los matones y criminales que intentas defender se proponen destruir desde el 19 de abril. Hasta esa fecha, Nicaragua era el país más pacífico de Centroamérica con poca delincuencia: le gustaría ver cómo se compara con las terribles condiciones en su vecino del norte, Honduras.

Participando en las protestas en curso en todo el país

¿Quiénes son estos terroristas? Personas que crean terror, evitan que las personas vivan vidas normales promocionando armas ilegales, con la cara cubierta, sometiendo a camioneros, trabajadores de la tierra, profesores, enfermeras, a humillaciones y, muy a menudo, a golpizas. No fueron protestas, sino bloqueos de carreteras que impedían el transporte de alimentos vitales, impidiendo que los niños fuesen a la escuela y haciendo la vida más que miserable, aterradora.

He visto un extenso video de las protestas de los nicaragüenses amantes de la paz con su lema “no más tranques”. No más bloqueos. Eran valientes personas del pueblo que se enfrentaron a matones y terroristas en ruidosas protestas pacíficas; gente común que apoya al gobierno de Daniel Ortega.

También he visto muchísimas imágenes de las grandes manifestaciones en Managua en apoyo del gobierno de Daniel Ortega y la necesidad de paz. Me gustaría decir que las imágenes aéreas sugieren que fueron las manifestaciones más grandes que he visto y totalmente pacíficas.

¡En su Acción Urgente y en su comprensión mínima de Nicaragua y su pueblo, les está pidiendo a los miembros de Amnistía que defiendan la acción criminal!

Ahora veo a Amnistía Internacional como una organización benéfica imperialista que piensa que es lo mejor para un país en desarrollo, sin tener en cuenta las opiniones de la gran mayoría de los nicaragüenses. Peor aún, ha sido engañado por los esfuerzos deliberados de los Estados Unidos para socavar a Nicaragua y los países más progresistas donde la gente realmente es lo primero.

He cancelado mi débito directo a Amnistía Internacional y también cancelaré mi membresía. A pesar de todo el excelente trabajo que creí han hecho, mi confianza en su organización se ha roto. Estoy furiosa y le pido que retire su Acción Urgente sobre Nicaragua hasta que tenga una mejor comprensión de lo que realmente está sucediendo.

“No son secuestrados ni reos políticos, son detenidos por cometer graves delitos”

Los cabecillas del fallido golpe de Estado y los medios de comunicación cómplices, siguen negando que sus “pacíficos” tranqueros portaran armas, pero las evidencias son abrumadoras.

Carlos Fonseca Terán

Un tema al que quería referirme es el de las detenciones hechas por la Policía Nacional a los sospechosos de practicar torturas y asesinatos, incendiar edificios y casas, entre otros actos terroristas, y también de destruir propiedad pública y demás delitos cometidos durante el fallido Golpe de Estado.

La derecha denuncia secuestros de manifestantes pacíficos, pero la Policía no secuestra, sino que detiene sospechosos de cometer delitos. Ellos sí secuestraron, torturaron, desaparecieron gente, asesinaron, amedrentaron. La derecha dice pues, que el gobierno está encarcelando a la gente por ejercer el derecho a la protesta pacífica, e incluso La Prensa se atrevió a decir que una reciente detención de un grupo de aproximadamente cinco personas se debió a que éstas habían participado en no sé qué marcha.

Sin embargo, los detenidos en la actualidad son cuando mucho, unas cuantas decenas de presuntos autores de delitos en el marco de la crisis que vivió el país y que fue creada por la derecha golpista, pero si la causa de las detenciones fuera el ejercicio pacífico de la protesta los detenidos serían muchísimos más, o sea toda la gente que la derecha logró manipular en determinado momento y que ya no la respaldan en sus marchas y plantones, y todos sabemos que esos miles de ciudadanos que de forma manipulada, se manifestaron pacíficamente en algún momento contra el gobierno, están tranquilos llevando su vida en paz, sin que nadie los moleste.

Es más, el colmo es que casi ninguno de los más connotados voceros de la oposición golpista ha sido detenido, porque ni siquiera se detiene a quienes estuvieron al frente del intento de golpe, sino a los autores directos – materiales e intelectuales – de delitos como los que hemos mencionado antes, con lo cual incluso estamos casi permitiendo ciertos márgenes de impunidad, ya que la responsabilidad de los autoproclamados líderes golpistas en lo sucedido es muy grande y deberían ser sancionados si se aplicara la ley con rigor; pero por el contrario, no pocos de ellos han sido vistos en centros comerciales, centros nocturnos recreativos, playas, etc., disfrutando de la normalidad que niegan y que quisieron arrebatar al pueblo en cuyo nombre abusivamente hablan.

Si los actuales detenidos, sospechosos de actos delincuenciales y criminales fueran presos políticos, pregunto: ¿quiénes son entonces los que incendiaron edificios y casas, destruyeron, secuestraron y desaparecieron gente, torturaron, asesinaron? ¿Dónde están esos torturadores que se filmaron a sí mismos mientras aplicaban torturas a los secuestrados sandinistas o a los desaparecidos, como Bismarck Martínez, o mientras profanaban los cadáveres de sus víctimas o los despedazaban atrozmente como siniestras aves de rapiña?

El cuento de que los manifestantes pacíficos están siendo secuestrados por las autoridades es parte del desesperado afán de presentar la imagen de un país sumido en la violencia y en el caos que ellos mismos impusieron por un tiempo, pero que ya fue superado por la fuerza contundente del pueblo organizado y conducido por su vanguardia revolucionaria, el FSLN. Con su estrategia basada en presentar un país en zozobra, la derecha golpista crea condiciones para legitimar a nivel internacional la intervención extranjera y de paso, para justificar la raquítica concurrencia a sus marchas en la actualidad, razón por la que sus seguidores son conocidos popularmente como “minúsculos” o “puchitos”, mientras a las convocatorias del sandinismo acuden decenas y cientos de miles de personas.

Así, cuando reconocen que la gente no va a sus marchas (cosa que a veces ridículamente niegan), los golpistas dicen que es por miedo, pero eso es absurdo, porque significa que cuando no hay muertos hay miedo, y no había miedo cuando la derecha presentaba manipuladoramente los muertos que había como si hubieran sido masacrados, cuando en realidad eran muertos de ambos bandos en enfrentamientos provocados por los propios golpistas primero y después, en el contexto de la ofensiva que ellos nos obligaron a realizar cuando usaron el diálogo como instrumento de campaña política y de presión y no como un mecanismo para la solución pacífica de la crisis, que era nuestro objetivo inicial, aunque es oportuno señalar que la cantidad de muertes en relación con la intensidad de los enfrentamientos disminuyó drásticamente cuando nosotros pasamos a la ofensiva, lo cual dice mucho de la estrategia criminal de la oposición golpista.

La verdadera razón de la ausencia de gente en sus marchas y plantones es que ya la derecha perdió la posibilidad de manipulación que en algún momento llegó a tener, y que la llevó al autoengaño de creer que era posible derrocar al gobierno, razón por la cual apostó todo a esta ilusión, escapándosele de las manos su verdadero posible éxito, que hubiera sido arrancar concesiones estratégicas al gobierno en el momento más complicado de la crisis, pero esto sólo habría sido posible si la derecha hubiera tomado el diálogo como lo que en realidad quería el gobierno que fuera, o sea un instrumento de negociación para la solución de una crisis que ya no le es posible a la derecha volver a crear, porque el gigante sandinista despertó y sabe ahora cómo enfrentar esta nueva modalidad de enfrentamiento.

De ahí la actual desesperación de la derecha golpista y su negacionismo de la nueva realidad; negacionismo que le llevará del fracaso al desastre y de éste a la extinción, ya que su estupidez le impedirá darse cuenta de esto.

Finalmente pues, los detenidos no son presos políticos, sino sospechosos de terribles crímenes, graves actos contra la propiedad pública y contra toda una serie de derechos de los ciudadanos, tales como la libre circulación, el trabajo, entre otros, y esos mal llamados presos políticos no son en consecuencia, secuestrados, sino secuestradores ellos mismos y detenidos por tal razón entre otras, por parte de las autoridades legalmente establecidas para ello, tal como es legal la participación voluntaria y organizada del pueblo en la defensa de la patria y de la seguridad pública, en subordinación a las autoridades legalmente competentes a cargo de tales misiones, y no como fuerzas paralelas a las instituciones armadas.

Los que sí actuaron como fuerzas de choque organizadas fueron los golpistas y que por tal razón han sido correctamente catalogadas como paramilitares por el Comandante Daniel Ortega en sus entrevistas, así como se ha definido el intento de derrocamiento de nuestro gobierno como un frustrado golpe de Estado, debido al carácter ilegítimo de tal propósito que se planteó a corto plazo la oposición, la cual adicionalmente se ha hecho delirantes ilusiones con un golpe de Estado clásico, ignorando el carácter patriótico de unas fuerzas armadas que surgieron de la lucha revolucionaria y que no están bajo la influencia perniciosa del poder que antes tuvo la derecha y que estimuló la traición de algunos ex militares a la causa sandinista, lo que los llevó a su involucramiento en la organización y dirección de los actos de violencia que fueron llevados a cabo por la oposición durante esta crisis que ha sido superada victoriosamente por el sandinismo a la vanguardia del pueblo y en beneficio de la paz, la patria y la Revolución.