Tropas EU instruyen a soldados ucranianos en Polonia

Prensa Latina

Las tropas estadounidenses en Polonia instruyen hoy a soldados ucranianos y les enseñan cómo utilizar el armamento proporcionado a Kiev, como parte del apoyo de Washington y otras naciones occidentales ante la operación militar rusa.

Según confirmó a la cadena CNN una fuente familiarizada con el asunto, efectivos del Pentágono brindan instrucción a los ucranianos en una base militar polaca, aunque en su opinión eso no constituye un “entrenamiento formal”.

Lo que hacen es mostrar a los soldados ucranianos el funcionamiento de algunos de los equipos enviados por Occidente, como los misiles antitanques Javelin, los cuales Estados Unidos y sus aliados han suministrado en grandes cantidades, dijo a CNN el funcionario. Polonia se ha convertido en el punto central de tránsito de las transferencias de armas hacia Ucrania.

Observadores políticos cuestionan el papel desempeñado por Estados Unidos y sus socios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el actual conflicto, porque por un lado hablan de paz y canales diplomáticos, y por otro echan leña al fuego con el suministro de armamento y asistencia militar en general.

El presidente estadounidense, Joe Biden, comentó el lunes que los efectivos de su país desplegados en la frontera entre Ucrania y Polonia «ayudan a entrenar a las tropas ucranianas».

El entrenamiento es una de las formas en que el ejecutivo norteamericano respalda al ejército ucraniano, mientras la Casa Blanca asegura públicamente que no se enfrentará directamente a Rusia para evitar desencadenar una guerra más amplia.

El gobierno estadounidense asignó mil millones de dólares a Ucrania solamente en el último mes en ayuda militar, y tiene la intención de proporcionar al bando del presidente Vladimir Zelensky armas antitanque que se disparan desde el hombro, ametralladoras, lanzagranadas, municiones y drones.

Esas son transferencias directas de nuestro Departamento de Defensa al ejército ucraniano para ayudarlos a enfrentar a Rusia y vamos a seguir haciendo más en los próximos días y semanas, manifestó a inicios de este mes el ocupante del Despacho Oval.

Si bien Washington y la OTAN descartaron hasta ahora enviar tropas a Ucrania, además del entrenamiento militar táctico, existe intercambio de inteligencia entre las fuerzas estadounidenses y ucranianas, divulgó anteriormente la prensa local.

La información compartida incluye datos sobre los movimientos y ubicaciones de las fuerzas rusas, así como comunicaciones interceptadas sobre los planes militares de Moscú.

Rusia emplaza a Estados Unidos abandonar medidas antidiplomáticas

En tanto, la embajada de Rusia en Estados Unidos pidió hoy a las autoridades de ese país y a sus aliados, que abandonen el curso destructivo para socavar la diplomacia, tan necesaria en momentos de tensiones internacionales.

La representación de Moscú en Washington rechazó a través de su canal de Telegram la reciente declaración del portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Ned Price, quien acogió con satisfacción la expulsión de diplomáticos rusos de varios países.

“Consideramos que la aprobación de Ned Price de la decisión de expulsar a nuestro personal es contraria a las declaraciones de las autoridades estadounidenses sobre su compromiso con la diplomacia para resolver los problemas mundiales”, señaló.

La embajada rusa subrayó que la línea elegida por el Gobierno norteamericano y otros países de Occidente para exterminar las misiones diplomáticas de Moscú en el extranjero, confirma su impotencia a la hora de defender puntos de vista en un diálogo equitativo y respetuoso.

Este martes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos emitió un comunicado sobre la expulsión de 17 diplomáticos rusos del país. También Bélgica lo hizo con más de 20 funcionarios de la embajada de Moscú en Bruselas. Similares medidas aplicaron los gobiernos de Polonia, Eslovaquia, Estonia, Lituania y Letonia.

La crisis del dólar y la multipolaridad

Pepe Escobar | Socompa

* La Unión Económica Euroasiática, liderada por Rusia y China, acaba de acordar diseñar el mecanismo para un sistema financiero y monetario independiente que evitaría las transacciones en dólares. Tardó en llegar, pero finalmente se están revelando algunos lineamientos claves de los nuevos cimientos del mundo multipolar.

Tras una reunión por videoconferencia, la Unión Económica Euroasiática (EAEU) y China acordaron diseñar el mecanismo para un sistema monetario y financiero internacional independiente. La EAEU, formada por Rusia, Kazajstán, Kirguistán, Bielorrusia y Armenia, está estableciendo acuerdos de libre comercio con otras naciones euroasiáticas y se está interconectando progresivamente con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China (BRI).

A todos los efectos prácticos, la idea proviene de Sergei Glazyev, el principal economista independiente de Rusia, exasesor del presidente Vladimir Putin y ministro de Integración y Macroeconomía de la Comisión Económica de Eurasia, el organismo regulador de la EAEU.

El papel central de Glazyev en el diseño de la nueva estrategia económica-financiera de Rusia y Eurasia ya lo hemos mostrado aquí en otros artículos. Glazyev vio venir el apretón financiero occidental sobre Moscú muchos años antes que otros.

Con bastante diplomacia, Sergei Glazyev atribuyó la realización de la idea a “los desafíos y riesgos comunes asociados con la desaceleración económica mundial y las medidas restrictivas contra los estados de la UEEA y China”. Traducción: como China es una potencia euroasiática tanto como Rusia, necesitan coordinar sus estrategias para eludir el sistema unipolar de EEUU.

El sistema euroasiático se basará en “una nueva moneda internacional”, muy probablemente con el yuan como referencia, que se calculará con un índice de las monedas nacionales de los países participantes, así como con los precios de las materias primas. El primer borrador se discutirá a finales de mes.

El sistema euroasiático está destinado a convertirse en una alternativa seria al dólar estadounidense, ya que la EAEU puede atraer no solo a las naciones que se han unido al BRI (Kazajstán, por ejemplo, es miembro de ambos), sino también con los principales actores de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO) así como la ASEAN. Los países de Asia occidental (Irán, Irak, Siria, Líbano) estarán inevitablemente interesados.

A medio y largo plazo, la difusión del nuevo sistema se traducirá en el debilitamiento del sistema de Bretton Woods, que incluso estrategas y actores serios del “mercado” estadounidense admiten que está podrido desde dentro. El dólar estadounidense y la hegemonía imperial se enfrentan a mares tormentosos.

¿Dónde está ese oro congelado?

Mientras tanto, Rusia tiene un serio problema que abordar. El fin de semana pasado, el ministro de Finanzas, Anton Siluanov, confirmó que la mitad de las reservas de oro y divisas de Rusia han sido congeladas por las sanciones unilaterales.

Es sorprendente que los expertos financieros rusos hayan colocado gran parte de la riqueza de la nación donde el “Imperio de las Mentiras” (copyright Putin) puede acceder fácilmente a esta riqueza e incluso confiscarla.

Al principio no estaba muy claro a qué se refería Siluanov. ¿Cómo es posible que Nabiulina y su equipo del Banco Central permitan que la mitad de las reservas de divisas e incluso el oro se almacenen en bancos y/o bóvedas occidentales? ¿O se trata de una táctica de distracción astuta de Siluanov? Nadie está mejor equipado para responder a estas preguntas que Michael Hudson, autor de la reciente edición revisada de Superimperialismo: La estrategia económica del Imperio Americano.

Hudson es bastante franco: “Cuando escuché por primera vez la palabra ‘congelado’, pensé que esto significaba que Rusia no iba a gastar sus preciosas reservas de oro en apoyar al rublo, tratando así de impedir una incursión al estilo de Soros desde Occidente. Pero ahora la palabra ‘congelado’ parece significar que Rusia lo envió al extranjero, que está fuera de su control”.

Esencialmente, todo sigue en el aire: “Mi primera lectura asumió que Rusia debe estar haciendo algo inteligente. Si fue inteligente mover el oro al extranjero, tal vez estaba haciendo lo que hacen otros bancos centrales: ‘prestarlo’ a los especuladores, a cambio de un pago de intereses”.

“Hasta que Rusia le diga al mundo dónde puso su oro y por qué, no podemos entender lo que ha pasado. ¿El oro se depositó en el Banco de Inglaterra, incluso después que Inglaterra confiscara el oro de Venezuela? ¿Se depositó en la Reserva Federal de EEUU, incluso después que la Reserva Federal confiscara las reservas de Afganistán?”

Hasta el momento no ha habido ninguna aclaración ni de Siluanov ni de Nabiulina. Las especulaciones hablan incluso de “unas vacaciones a Siberia por traición a la patria”. Hudson agrega elementos importantes al rompecabezas:

“Si [las reservas] están congeladas, ¿por qué Rusia está pagando intereses sobre su deuda externa al vencimiento? ¿Puede ordenar al “congelador” que pague y echarle la culpa por el incumplimiento? Rusia debería recordar que EEUU congeló la cuenta bancaria de Irán cuando el país persa trató de pagar los intereses de su deuda denominada en dólares.

También puede exigir que los países de la OTAN paguen por adelantado con oro físico las compras de gas y petróleo. O… puede enviar paracaidistas al Banco de Inglaterra y recuperar el oro, algo así como Goldfinger en Fort Knox. Lo importante es que Rusia explique lo que pasó y cómo fue este ataque. Esta experiencia es una fuerte advertencia a otros países”.

Hablando muy en serio, Hudson hace un guiño a Sergei Glazyev: “Tal vez Rusia debería nombrar a una persona no pro-occidental en el Banco Central”.

Un cambio fundamental en el juego

Es tentador leer en las palabras del ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, en la cumbre diplomática en Antalya, una admisión velada de que Moscú puede no haber estado totalmente preparado para la artillería financiera pesada desplegada por los estadounidenses:

“Resolveremos el problema, y la solución será dejar de depender de nuestros socios occidentales, ya sean gobiernos o empresas que actúan como herramientas de agresión política occidental contra Rusia en lugar de limitarse a hacer negocios.

Nos aseguraremos de que nunca más nos encontremos en una situación similar y que ni un Tío Sam, ni nadie más, pueda tomar decisiones encaminadas a destruir nuestra economía. Encontraremos una manera de eliminar esta dependencia. Deberíamos haberlo hecho hace mucho tiempo”.

Entonces, ese “hace mucho tiempo” comienza ahora. Y uno de sus pilares será el sistema financiero euroasiático. Mientras tanto, «el mercado» (como le llaman al casino especulativo estadounidense) ha «juzgado» (según sus propios oráculos) que las reservas de oro rusas, las que se quedaron en Rusia, no pueden respaldar totalmente al rublo.

Ese no es el problema. Los oráculos al que se les lavó el cerebro durante décadas, creen que el Hegemón dicta lo que hace «el mercado». Ahora sabemos que eso es mera propaganda. El hecho crucial es que, con el nuevo paradigma emergente, las naciones de la OTAN representan, en el mejor de los casos, el 15 por ciento de la población mundial.

Rusia no se verá obligada a practicar la autarquía porque no necesita hacerlo: la mayor parte del mundo, como hemos visto por el considerable número de naciones que no la sancionan, está lista para hacer negocios con Moscú.

Irán ha demostrado cómo hacerlo. Los comerciantes del Golfo Pérsico confirmaron que Irán está vendiendo no menos de 3 millones de barriles de petróleo por día, incluso ahora, sin el JCPOA firmado (acuerdo del Plan de Acción Integral Conjunta, actualmente en negociación en Viena).

El petróleo se vuelve a etiquetar, se pasa de contrabando y se transfiere desde camiones cisterna en la oscuridad de la noche. Otro ejemplo: la Indian Oil Corporation (IOC), con una enorme refinería, acaba de comprar 3 millones de barriles rusos a la empresa Vitol, que serán enviados en mayo. No hay sanciones contra el petróleo ruso, al menos no todavía.

El plan de Washington es manipular a Ucrania, utilizar al país como un peón desechable, para arrasar Rusia y luego golpear a China. Esencialmente, el conocido divide y vencerás, para aplastar no solo a uno sino a dos competidores en Eurasia que avanzan como socios estratégicos integrales.

Toda la cháchara sobre «destruir los mercados rusos», acabar con la inversión extranjera, destruir el rublo, realizar un «embargo comercial total», expulsar a Rusia de «la comunidad de naciones», etc., es para las galerías zombificadas. Irán ha estado lidiando con lo mismo durante cuatro décadas y ha sobrevivido.

La justicia poética, como insinuó Lavrov, ahora dictamina que Rusia e Irán están a punto de firmar un acuerdo muy importante, que probablemente sea un equivalente de la asociación estratégica Irán-China.

Los tres nodos principales de la integración de Eurasia están perfeccionando su interacción sobre la marcha y, más temprano que tarde, estarán utilizando un nuevo sistema monetario y financiero independiente. Pero hay más justicia poética en camino, esta es la última noticia que cambia el juego. Y llegó mucho antes de lo que todos pensábamos.

Arabia Saudita está considerando aceptar yuanes chinos, y no dólares estadounidenses, por vender petróleo a China. Traducción: Beijing dijo a Riyadh que este es el nuevo ritmo. El final del petrodólar está cerca, y este es un clavo indispensable en el ataúd del hegemón. Mientras tanto hay un misterio por resolver: ¿dónde está ese oro ruso congelado?

EEUU y el uso de la ONU a su conveniencia

Estados Unidos, que en junio pasado abandonó el Consejo de Derechos Humanos de la ONU bajo la mirada de muchos críticos, parece dispuesto hoy a usar ese tema en el organismo multilateral solo a su conveniencia.

Cuando la embajadora norteamericana ante Naciones Unidas, Nikki Haley, y el secretario de Estado, Mike Pompeo, dieron a conocer tal decisión, dijeron que se debía a un supuesto sesgo contra su aliado Israel, y a que sus llamados a modificar el órgano no fueron escuchados.

La controvertida decisión estadounidense ocurrió solo un día después de que el alto comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Zeid Raad Al Hussein, calificó de abusiva e inadmisible la política de la administración de Donald Trump de separar a niños inmigrantes indocumentados de sus padres.

“Nuestro compromiso no nos permite seguir siendo parte de una organización hipócrita y centrada en sí misma, que hace una burla de los derechos humanos”, manifestó en ese momento Haley, quien no hizo referencia a las denuncias contra su país por abusos, tanto dentro, como fuera de sus fronteras.

La salida de Washington del mencionado Consejo es solo uno de los numerosos pasos dados por el Gobierno del republicano para dar la espalda a la ONU, pues Trump también decidió sacar a su país de la Unesco, del Pacto Mundial sobre Inmigración y del Acuerdo de París sobre cambio climático.

Además, dejó de entregar fondos a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, entre otras acciones.

Hace una semana, al confirmarse que Haley abandonará el cargo al final de este año, la embajadora sostuvo junto al presidente en la Casa Blanca que la administración ha recortado 1,3 mil millones de dólares del presupuesto de la ONU.

Ahora, a pesar de esa postura hacia el organismo multilateral, Estados Unidos prevé realizar un evento contra Cuba en la sala del Consejo Económico y Social (Ecosoc), uno de los órganos principales de la ONU, como parte de sus arremetidas hacia la isla utilizando su gastado argumento de presuntas violaciones de derechos humanos.

La nación caribeña ya denunció que la acción de hoy, una campaña denominada ‘Jailed for what’ (Encarcelados por qué), intenta empañar el nombre de la ONU con un acto contra un estado miembro.

El propio carácter de la nota de prensa, distribuida por el Departamento de Estado, muestra claramente los objetivos que se persiguen con este evento, al anunciar el inicio de una insultante y falaz campaña contra Cuba, manifestó hace dos días en un comunicado la misión del país caribeño ante la ONU.

De acuerdo con esa declaración, el lanzamiento convocado por la misión norteamericana constituye una farsa política del peor gusto, edificada sobre falsos argumentos y con actores de reparto, algunos de procedencia cubana, quienes con oscuro historial al servicio de una potencia extranjera se suman a la escalada de acciones de Washington contra La Habana.

La misma nación que tildó de hipócrita al Consejo dedicado a los derechos humanos, la cual solo forma parte de 18 instrumentos internacionales relacionados con el tema, mientras Cuba pertenece a 44, vuelve a apelar a ese tipo de cuestiones a solo unos días de que se vote en la ONU sobre el bloqueo norteamericano a la isla.

El próximo 31 de octubre la inmensa mayoría de la comunidad internacional debe condenar nuevamente el cerco económico, comercial y financiero impuesto hace más de 55 años, el cual es denunciado por la mayor de las Antillas como la principal violación a los derechos humanos de sus habitantes.

Contradictoriamente, la cuestión de los derechos humanos es empleada por la administración estadounidense para justificar la permanencia de esa política rechazada por casi el mundo entero y por amplias partes de la población de Estados Unidos.

La acción de este miércoles se da, además, cuando varios sectores y la propia prensa norteamericana cuestionan el compromiso de la administración Trump con los derechos humanos.

En su página digital, la Leadership Conference on Civil and Human Rights (Conferencia de Liderazgo sobre Derechos Civiles y Humanos) enumera una lista de acciones del actual Gobierno estadounidense que la coalición considera retrocesos en esas áreas.

La conferencia, integrada por grupos norteamericanos de derechos civiles, mencionó medidas como el veto de viajes contra países musulmanes, el intento de impedir a las personas transgénero servir en el ejército, la decisión de eliminar el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia y la negativa de asilo a víctimas de violencia doméstica y de pandillas.

Sobre esos y otros temas que se le critican continuamente al Gobierno de Trump, la misión de Estados Unidos ante la ONU no tiene previsto ningún evento en el organismo multilateral, ni en otro espacio.