Irán amenaza con impedir el comercio en tres mares

 

Tehran Times

* El bloqueo naval estadounidense aumenta el riesgo de un conflicto marítimo más amplio. Pese a todo, los servicios de monitoreo internacionales mostraron que varios buques vinculados a Irán continuaron transitando por la vía marítima.

Teherán.- Irán ha emitido una severa advertencia a Estados Unidos sobre la imposición de un bloqueo naval a los puertos iraníes, alertando de que la presión continua podría poner en peligro la seguridad marítima regional y socavar el frágil entorno de alto el fuego posterior a la guerra.

Esta escalada se produce tras el anuncio del presidente Donald Trump el lunes de un bloqueo naval dirigido a todos los buques que entren o salgan de puertos iraníes.

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), responsable de las operaciones militares en Oriente Medio y que lidera la guerra contra Irán, declaró que el bloqueo se está aplicando a los buques de todas las naciones que «entren o salgan de las zonas costeras o puertos de Irán».

El miércoles, el jefe del máximo mando operativo de Irán advirtió a Estados Unidos que no continuara con «su acción ilegal de bloqueo naval».

El general de división Ali Abdollahi, comandante del Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya, también advirtió a Estados Unidos sobre el peligro de crear «inseguridad para los buques mercantes y petroleros iraníes» en la región.

«Esta acción de Estados Unidos será el preludio de una violación del alto el fuego, y las poderosas fuerzas armadas iraníes no permitirán que continúen las exportaciones ni las importaciones en el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán ni el Mar Rojo», declaró. El alto mando militar añadió que Irán «actuará con decisión para defender su soberanía nacional y sus intereses».

Sus declaraciones subrayan la postura de Teherán de que el estrecho de Ormuz y las vías fluviales circundantes siguen siendo líneas rojas estratégicas en cualquier escenario de escalada.

Fisuras en el bloqueo estadounidense

A pesar del anuncio del bloqueo por parte de Estados Unidos, los primeros datos sobre el transporte marítimo indican que el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz no se ha detenido por completo.

Los informes citados por los servicios de monitoreo internacionales mostraron que varios buques vinculados a Irán continuaron transitando por la vía marítima. Los medios iraníes destacaron el continuo movimiento de buques vinculados a Irán como prueba de que las medidas estadounidenses aún no han logrado su objetivo declarado de interrumpir por completo el comercio marítimo iraní.

El último enfrentamiento se produce tras una escalada militar más amplia que comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel declararon la guerra a Irán. Desde el inicio del conflicto, Irán ha mantenido el control del estrecho de Ormuz, impidiendo el paso de buques vinculados a Estados Unidos e Israel.

El alto el fuego de dos semanas alcanzado entre Irán y Estados Unidos el 8 de abril detuvo temporalmente las hostilidades, incluidos los intercambios de ataques en varios frentes regionales. A esta tregua le siguieron negociaciones mediadas por Pakistán en Islamabad durante el fin de semana, que finalmente fracasaron sin llegar a un acuerdo.

El fracaso de las negociaciones se ha interpretado como una prueba de la incapacidad de Washington para convertir la presión militar en concesiones diplomáticas.

Escalada estratégica y cambio de presión

La decisión de Trump de intensificar la presión marítima parece ser consecuencia de lo que los analistas describen como crecientes reveses estratégicos durante y después del período de conflicto de 40 días, que no logró el objetivo declarado de Washington de forzar cambios importantes en la postura regional de Irán.

Tras haber fracasado tanto en el campo de batalla como en la mesa de negociaciones, Estados Unidos ha recurrido cada vez más a la coerción marítima y económica destinada a restringir las exportaciones de petróleo y los flujos comerciales de Irán.

Sin embargo, Irán ha dado señales reiteradas de que conserva la capacidad de responder de forma asimétrica en los puntos estratégicos regionales, en particular en el estrecho de Ormuz, por donde pasa una parte importante del suministro energético mundial.

Aumento de los riesgos para el transporte marítimo mundial

Aun sin una interrupción total del tráfico en el estrecho de Ormuz, la escalada ha aumentado la preocupación por la seguridad marítima en uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. Cualquier confrontación prolongada en el estrecho de Ormuz conlleva el riesgo de incrementar los costes de los seguros, alterar los itinerarios de los buques y provocar volatilidad en los mercados energéticos mundiales. Los analistas advierten que una mayor escalada podría extenderse más allá del golfo Pérsico, afectando a rutas comerciales más amplias a través del océano Índico y el mar Rojo.

Por ahora, la advertencia del general Abdollahi refleja una estrategia iraní más amplia de disuasión a través de su influencia regional, lo que indica que cualquier intento de presionar a Teherán mediante la contención marítima podría ser respondido con medidas recíprocas en múltiples vías marítimas.

A medida que aumentan las tensiones, la confrontación corre el riesgo de evolucionar de un enfrentamiento naval localizado a una disputa económica y geopolítica más amplia, con consecuencias para la seguridad energética mundial y la estabilidad del comercio internacional. Estas repercusiones también agravarán la actual crisis energética en Estados Unidos, donde los precios del combustible han aumentado desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.