Vaticano y sionistas mintieron a Rusia para que retirara tropas de Kiev

Alexander Lukashenko, presidente de Bielorrusia.

 

* Al comienzo de la Guerra de Ucrania nadie dudaba de que terminaría rápidamente con una victoria rusa, añadió Lukashenko. Si Rusia hubiera continuado su ofensiva, “no habría Zelensky, no habría quedado nadie”, dijo el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko.

El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, acusa al Vaticano y a los grupos de presión sionistas de engañar a Moscú durante la ofensiva rusa contra Kiev en 2022.

Según Lukashenko, convencieron al gobierno ruso de la disposición de Ucrania a firmar un acuerdo de paz, lo que llevó a Putin a aceptar la retirada de las tropas de la capital ucraniana.

“Ciertos políticos y fuerzas pidieron a Putin que detuviera la guerra, retirara las tropas de Kiev y firmara un acuerdo de paz. Ante esta situación, el hecho de que muchas personas estuvieran muriendo y que, francamente, la guerra no se desarrollara según lo previsto, Putin accedió y retiró sus unidades de avanzada de Kiev […] Una vez más, probablemente —lo sé— estas fuerzas nos engañaron. Fue el Vaticano. Y, sorprendentemente, los grupos de presión sionistas, los israelíes. Ellos, en nombre del presidente ucraniano [Zelensky] declararon: ‘Eso es todo, firmamos la paz, estamos de acuerdo’”, dijo Lukashenko.

Al comienzo de la Guerra de Ucrania nadie dudaba de que terminaría rápidamente con una victoria rusa, añadió Lukashenko. Si Rusia hubiera continuado su ofensiva, “no habría Zelensky, no habría quedado nadie”, añade. “Juzguen ustedes mismos quién tiene razón y quién no en este asunto. Pero nosotros (y yo incluido) nos basamos en hechos objetivos que ocurrían en el campo de batalla”, declaró el presidente bielorruso.

Previamente Putin había afirmado que la retirada de las tropas rusas de Kiev en la primavera de 2022 era una condición para la firma de un tratado de paz con Ucrania. Sin embargo, tras la retirada de las fuerzas rusas, Kiev abandonó dichos acuerdos por presiones de la OTAN.

Fuente: https://www.kommersant.ru/doc/8738679