
* Ansarallah ha desmantelado en Yemen una red de espionaje saudí, del Mosad y de la CIA cuyo objetivo era eliminar a los dirigentes de la resistencia hutí.
Mientras el ejército yemení intensificaba su campaña militar y el bloqueo del Mar Rojo contra Israel durante el genocidio en Gaza, se estaba estableciendo en Riad una alianza de inteligencia y una sofisticada red de espionaje entre Arabia Saudí, el Mosad israelí y la CIA, para asesinar a los dirigentes hutíes en Sanaa, desmantelar Ansarallah desde dentro, reclutar desertores militares y recopilar información a través de organizaciones benéficas.
El programa de la alianza era mucho más amplio que la simple recopilación de información para crear una base de datos de objetivos a asesinar dentro del país. Los yemeníes afirman que, por el contrario, el plan consistía en asesinar a la cúpula política y militar del país, desmantelar la estructura de gobierno de Ansarallah. Estaban preparando una nueva dirección política respaldada por Arabia Saudí para reemplazarla, con la intención de alejar a Yemen de su apoyo a la causa palestina.
La operación imitaba campañas de inteligencia previas contra Hezbollah en Líbano, así como aquellas destinadas a facilitar asesinatos selectivos contra altos dirigentes iraníes.
Entre los supuestos objetivos se encontraban el dirigente de Ansarallah, Abdulmalik Al Huthí, el presidente Mahdi Al Mashat, el ministro de Defensa, el jefe del Estado Mayor, miembros del Buró Político de Ansarallah y numerosos altos mandos militares.
En el centro de la supuesta transición política se encontraba el antiguo general de la inteligencia militar Ali Al Sayani, de quien los yemeníes afirman que fue preparado en el extranjero para encabezar un gobierno posterior al Golpe de Estado.
La red recopiló información sobre infraestructura sensible, incluidos sitios de producción de armas, bases militares y zonas de lanzamiento de misiles balísticos y drones. Los espías también siguieron a dirigentes políticos y militares yemeníes.
Fuente: mpr21