
Alan Herchhoren*
En 1993, el escritor norteamericano Gene Sharp publicaba De la dictadura a la democracia: una obra donde señala cómo hacer caer a un gobierno mediante métodos “no violentos”, generando el desabastecimiento y, en definitiva, perdiendo la legitimidad ante la población. Originalmente, esta obra fue escrita a modo de compendio para los opositores tailandeses pero su práctica ha sido llevada a todos los continentes.
Sharp utilizaba el término de “golpe suave” o “blando”. Ya no se necesita un ejército que dé un golpe de estado. Su libro, estudiado en academias de la OTAN, se aplicó en las revoluciones de colores de Europa del Este para aislar a Rusia de los países que formaron parte del Pacto de Varsovia.
Pero su puesta en práctica no se ha quedado ahí. Fue llevada a Latinoamérica, donde ha servido para dirigir o deponer gobiernos que eran “molestos” para Washington: Brasil, Paraguay, Argentina, Venezuela, Colombia, Ecuador o, por supuesto, Cuba.
En el caso cubano, se está aplicando al pie de la letra esta teoría. El desabastecimiento eléctrico no es casual. Los cortes de luz y los sabotajes que sufre el suministro eléctrico tienen como raíz a su vecino del norte, que se encuentra a menos de 200 millas. ¿El objetivo? Desacreditar al gobierno cubano ante su población. El objetivo: deslegitimar al gobierno, generar caos y allanar el camino a una intervención externa o un golpe de Estado.
Volviendo al estado español, esta táctica parece que se está aplicando de forma más o menos parecida. El pasado 5 de agosto, la cuenta de Twitter del Mossad International publicaba un mensaje: “la caída de España ha comenzado. No olvidamos, no perdonamos.” A diferencia de Cuba, en España la estrategia encuentra un terreno abonado: el Ejército y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tienen estrechos contactos con Washington y Tel Aviv. En definitiva, España es un país OTAN. Cuba no.
El 20 de agosto, Red Eléctrica anunciaba que había puesto en marcha el mecanismo contra apagones (Servicio de Respuesta Activa de la Demanda, SRAD) al detectar una subida del consumo eléctrico mayor a la prevista. Oficialmente, señalaron como causa las altas temperaturas, la sequía y un consumo “excesivo” en los hogares. Pero se trata de la cuarta vez durante 2026 que se activa el mecanismo.
La primera vez que se activó fue el 28 de enero. Efectivamente, durante el invierno (como en el verano) hay un mayor consumo eléctrico en los hogares, pero eso no puede ser la causa de una caída general del servicio eléctrico. Previamente, Pedro Sánchez se había reunido con Mahmud Abbas mostrando su apoyo a la Autoridad Nacional Palestina y la “solución de los dos estados”. Tras su apoyo, Francia y Canadá siguieron los pasos del estado español reconociendo el Estado de Palestina en la ONU.
La segunda vez que se activó el SRAD fueron los días 15 y 22 de julio, momentos en que se producían los mayores incendios de la Historia de España. Meses antes, el gobierno español declaró que las bases de Rota y Morón no se usarían en la guerra de EE.UU. contra Irán, lo que provocó una fuerte reacción en Washington y Tel Aviv. Incendios que, como el de La Mierla (Guadalajara) o Aldea del Fresno (Madrid), todavía no tienen responsables. Incendios que obligaron a desalojar a decenas de miles de personas. ¿Qué casualidad que estos incendios se hayan producido alrededor de la capital del estado? ¿Colapso? Сabe recordar que, en enero de 2026, durante los incendios de la Patagonia argentina se encontraron granadas de fabricación israelí en los lugares donde se habían iniciado los fuegos.
Y, por último, el SRAD se activó el pasado 11 de agosto y el 20 de agosto antes mencionado. La inteligencia china señaló a EE.UU. e Israel de orquestar la oleada migratoria a Ceuta y, en este contexto, se producen las subidas de tensión.
Como indicábamos al principio, estas medidas tienen como objetivo generar una imagen de colapso, deslegitimar al gobierno ante la población, desabastecimiento, etc. Esto no significa que el gobierno de Pedro Sánchez vaya a romper con los grandes capitales de Washington y Tel Aviv. El gobierno español ha dejado muy claro que no romperán sus “compromisos internacionales” con la OTAN, por ejemplo. EE.UU. e Israel buscan en España un aliado más fiable para los futuros conflictos en el Este de Europa.
Como reconoció el ministro israelí Amichai Chikli: VOX y, por ende el PP también, son sus candidatos.
* Fuente: mpr21