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* «Es un atentado contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona De Paz, un ataque a las aspiraciones de integración regional y una manifestación de la disposición a subordinarse ante los intereses del poderoso vecino del Norte», aseveró el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, arremetió contra la Cumbre Escudo de las Américas de Donald Trump, celebrada el sábado en Miami y centrada en el combate al crimen organizado transnacional y la migración irregular.
«La pequeña Cumbre reaccionaria y neocolonial de Florida, convocada por EE.UU. con asistencia de gobiernos de derecha de la región, compromete a estos con aceptar el uso letal de fuerza militar estadounidense para resolver problemas internos, el orden y tranquilidad de sus países», escribió el presidente cubano en X.
Además, Díaz-Canel indicó que la cumbre representa «un atentado contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona De Paz, un ataque a las aspiraciones de integración regional y una manifestación de la disposición a subordinarse ante los intereses del poderoso vecino del Norte bajo los preceptos de la Doctrina Monroe».
«Una grave amenaza a la paz»
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, también aseveró que «la minicumbre» busca obligar a los países latinoamericanos a «aceptar la nueva versión de la dominación mediante la Doctrina Monroe y sus Corolarios, o sea, una mayor subordinación de sus naciones a la potencia del Norte».
«El único resultado hecho público es la firma por parte de los asistentes de un servil y deshonroso documento que propugna el uso de la fuerza militar, en particular la de EE.UU., como arma represiva contra los cárteles criminales en cada país y para sofocar problemas internos y fronterizos», sostuvo.
Según el canciller, la reunión constituye «un claro y peligroso retroceso en el largo y difícil proceso independentista de los pueblos latinoamericanos y caribeños». «Significa una grave amenaza a la paz, la seguridad, la estabilidad y la integridad regional y una grosera violación de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona De Paz», destacó.
¿Seguridad regional o alineación ideológica?
El presidente de EE.UU., Donald Trump, recibió este sábado en la ciudad de Miami, Florida, a jefes de Estado de América Latina y el Caribe en una cumbre regional centrada en el combate al crimen organizado transnacional y la migración irregular, aunque la selección de países invitados abre interrogantes sobre si el encuentro apunta realmente a una coordinación hemisférica amplia o a consolidar un bloque político afín a Washington.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó que la reunión tiene como objetivo impulsar «la libertad, la seguridad y la prosperidad» en el hemisferio occidental mediante una mayor cooperación entre los gobiernos de la región.
Sin embargo, la lista de invitados deja fuera a varios de los países más relevantes de la región en materia de narcotráfico y migración. Entre los gobiernos que no figuran en la convocatoria aparecen México, Colombia y Brasil, tres actores centrales en cualquier estrategia regional contra el tráfico de drogas o la gestión de los flujos migratorios hacia EE.UU.