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* Según Press TV, el rescate del aviador de EE.UU. fue una tapadera para infiltrarse en una instalación nuclear iraní, pero los persas ya los estaban esperando. Soldados “especiales” USA huyeron dejando botadas sus armas, mientras que aviones de rescate bombardearon sus propios equipos en tierra para que no cayeran en poder de los persas.
La operación de EE.UU. para rescatar a un segundo aviador del caza F-15E derribado el 3 de abril por las fuerzas iraníes fue solo una tapadera para un intento de infiltración en una instalación nuclear, informó Press TV citando información obtenida.
«Esta operación no tenía ninguna relación con el supuesto rescate de un piloto de un caza F-15 derribado, una narrativa impulsada inicialmente por funcionarios estadounidenses. En cambio, las pruebas examinadas y confirmadas por Press TV indican que el verdadero objetivo era infiltrarse y atacar una de las instalaciones nucleares de Irán en Isfahán», expone el medio.
Según los datos obtenidos, el lugar de aterrizaje para los aviones de transporte C-130 Hercules, elegido sobre la base de reconocimientos previos, era «una pista abandonada situada peligrosamente cerca de una de esas instalaciones nucleares».
Mientras, el despliegue de numerosos aviones estadounidenses se produjo cuando las Fuerzas Armadas iraníes estaban en máxima alerta y esperándolos. «De hecho, las fuerzas especiales estadounidenses cayeron directamente en una trampa tendida por las fuerzas iraníes», destaca Press TV.
Las Fuerzas Armadas iraníes inicialmente no mostraron una reacción seria ante el aterrizaje del primer C-130, que transportaba a decenas de comandos de fuerzas especiales. Minutos después, se aproximó un segundo avión C-130, que transportaba vehículos especializados, varios helicópteros MH-6 Little Bird y otro equipamiento de apoyo. En ese momento, las fuerzas iraníes presentes en el lugar atacaron a la segunda aeronave antes de que pudiera aterrizar de emergencia, señala el canal.
«Al estilo de Hollywood»
Cuando dos helicópteros Black Hawk llegaron al lugar, las aeronaves y los comandos que habían desembarcado del primer avión se convirtieron en blancos perfectos para las Fuerzas Armadas iraníes.
Por su parte, los estadounidenses enviaron de inmediato varias aeronaves más pequeñas para extraer a sus fuerzas, y apenas lograron reunir a los efectivos y retirarlos. La operación de rescate se llevó a cabo con tanta prisa que algunos soldados y oficiales abandonaron su equipo para salvar sus vidas, detalló el medio.
Los aviones estadounidenses también bombardearon intensamente su propio equipo para evitar que cayera en manos iraníes.
«Tras esta vergonzosa y dura derrota, [Donald] Trump ofreció de forma apresurada y caótica múltiples ruedas de prensa para encubrir el fracaso y presentarlo falsamente como una operación de rescate de un piloto», afirmó Press TV.
«La información disponible señala que Trump seguirá fabricando otras operaciones ‘al estilo de Hollywood’ para atribuirse falsamente logros y apaciguar la opinión pública en Estados Unidos», agregó.