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La muerte del corresponsal de guerra de la agencia Sputnik, Rostislav Zhuravliov, en la zona de la operación militar especial, es el resultado de un ataque deliberado de Kiev contra los periodistas, afirmó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
«Se trata de un ataque deliberado contra los periodistas y, por supuesto, la responsabilidad recae en el régimen de Kiev», dijo Peskov ante la prensa.
El Kremlin expresa su profundo pésame por la muerte del periodista y deseó «una pronta recuperación a los demás heridos en este atentado», agregó.
El 22 de julio, el Ministerio de Defensa de Rusia informó de la muerte de Zhuravliov durante un ataque ucraniano contra un grupo de periodistas de Sputnik y del diario ruso Izvestia en la zona de las hostilidades en Ucrania, que provocó asimismo heridas a otros tres corresponsales.
La muerte se produjo a causa de las heridas por la explosión de una submunición de racimo.
Diseñadas expresamente para causar el mayor número de muertos y heridos en un área amplia, independientemente de quién o qué sea el objetivo, las municiones de racimo están prohibidas por una convención suscrita por 123 países.
Y es que las Fuerzas Armadas de Kiev iniciaron el uso de municiones de racimo de fabricación extranjera en un ataque contra la aldea de Zolotarivka, cerca de la República Popular de Lugansk, dijo este 23 de julio a Sputnik una fuente de las fuerzas de seguridad de la región.
«Comenzaron a usar municiones de racimo y las utilizaron en la aldea Zolotarivka. Se están estableciendo los datos de las posibles víctimas», precisó la fuente. También comentó que los restos de los proyectiles exhiben el origen extranjero de las municiones de racimo suministradas a Kiev.
El pasado 7 de julio, Estados Unidos confirmó que enviaría a Ucrania este tipo de armamento, prohibido en más de 100 países por los grandes daños que causan entre la población civil.
En su momento, Washington reconoció que el uso de este tipo de municiones supone riesgos para la población civil, razón por la cual retrasó la decisión de entregarlas. Sin embargo, después viró su postura y ahora defiende su uso por las tropas de Zelenski.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, ha expresado su rechazo al uso de municiones de racimo en el campo de batalla, incluso en el conflicto de Ucrania.
Apenas este 22 de julio, el corresponsal de guerra de Sputnik, Rostislav Zhuravliov, murió en un ataque ucraniano con municiones de racimo en la zona de la operación militar especial.
El bombardeo se produjo cerca de la localidad de Piatijatki, donde un grupo de periodistas se desplazaba en un automóvil civil. Según el gobernador interino de la región de Zaporozhie, Evgueni Balitski, Zhuravliov murió cuando las tropas ucranianas alcanzaron el vehículo con municiones de racimo.
El presidente ruso, Vladímir Putin, dijo la semana pasada que, hasta ahora, Moscú no ha tenido la necesidad de utilizar municiones de racimo, pero si se utilizan contra su país, “se reservarán el derecho de tomar medidas recíprocas”.