Nicaragua prioriza fortaleza financiera

Ovidio Reyes, presidente del Banco Central de Nicaragua.

 

Marcela Rivera | Sputnik

* “Para actuar en caso de ser necesario”, dice el presidente del Banco Central, Ovidio Reyes, quien destacó un repunte “espectacular” en el inicio de 2025 de los principales productos de exportación de la economía nicaragüense, encabezados por el oro, ganadería, leche y sus derivados, café, azúcar, tabaco, maní y el rubro de zonas francas.

La expansión de la economía de Nicaragua en 2022, llevó a las autoridades de este país centroamericano a diversificar las acciones dirigidas a fortalecer la estabilidad financiera para enfrentar riesgos por eventos locales o de carácter global, como las guerras arancelarias, conflictos geopolíticos o desastres naturales.

El presidente del Banco Central de Nicaragua, Ovidio Reyes, dijo en entrevista con Sputnik que el «equilibrio» logrado en el país se ha dado gracias al crecimiento económico superior a la media centroamericana, al récord de las reservas internacionales, así como al alza en las exportaciones, las inversiones extranjeras y el comercio, entre otros indicadores.

«Nuestra prioridad es prepararnos [para cualquier eventualidad]. En la medida en que mantengamos el equilibrio, eso también mueve inversiones y mueve proyectos. Lo que hacemos [es] prepararnos frente a estos futuros eventos. Tener suficiente fortaleza financiera para actuar en caso de ser necesario», explicó Reyes.

En 2024, el Banco Central de Nicaragua registró 6.000 millones de dólares en reservas internacionales, una cifra tres veces superior a las divisas acumuladas en 2018, cuando el golpe fallido de Estado provocó pérdidas de 28.000 millones de dólares. La economía nicaragüense cayó tras 10 años de estabilidad y crecimiento.

La recesión, provocada por la crisis interna, se agudizó con la pandemia de COVID-19 y el paso de los huracanes Eta y Iota en 2020. Estos eventos llevaron a la Administración de Daniel Ortega a gestionar una serie políticas económicas, financieras y monetarias para fortalecer este país.

Riesgos globales

«Los eventos de esa naturaleza [guerras arancelarias, conflictos geopolíticos o desastres naturales], lamentablemente, no los puede controlar una economía como la nuestra, por su tamaño. Recibimos esos eventos y lo único que podemos hacer es acomodarnos a situaciones que no estaban previstas”, apuntó el titular del banco nicaragüense.

En su opinión, las guerras comerciales y las subidas de aranceles y sus efectos en los precios, sumado a las repercusiones de los rompimientos de las cadenas de suministro, son algunas de las consecuencias que impactan negativamente en las pequeñas economías como la de Nicaragua.

«Hemos podido sortear bien todo lo que nos ha acontecido, con costos. No es que lo hemos sorteado y que nada ha ocurrido, no. En la pandemia se perdió mucha producción, se perdió empleo y en un futuro evento de alcance global que afecte el comercio, por supuesto que también nos va a afectar», señaló Reyes.

El experto significó la dependencia de la economía de Nicaragua a las fluctuaciones de los precios internacionales, que se inclinan a favorecer a los productores de exportación nicaragüenses en este momento.

«Si el comercio baja, nos afecta y si los precios se disparan, también nos afecta. Pero el escenario que nosotros tenemos es que los precios nos están ayudando. Los precios de los productos que nosotros exportamos han experimentado alzas y eso es bueno para nosotros, es malo para los países que no producen estos bienes», afirmó el titular del banco emisor de Managua.

Inflación provocada desde el exterior

En el informe de evaluación que publicó el Fondo Monetario Internacional (FMI), el 7 de febrero, dio la “bienvenida al robusto crecimiento” de Nicaragua, atribuido a políticas macroeconómicas prudentes, flujos de remesas “muy fuertes”, el superávit fiscal y de cuenta corriente, así como una demanda interna “vigorosa”, en medio de los riesgos que puede enfrentar.

A decir de Reyes, el estímulo del Gobierno de Nicaragua a los diferentes sectores económicos incentivados para el alza en la demanda de bienes y servicios, abonó a una disminución de la inflación por segundo año consecutivo.

«Nosotros tuvimos una inflación hace cuatro años alta, del 11%, y no fue ocasionada por política interna. Todo vino del exterior. Ahora estamos en una inflación bien baja, porque ya la inflación mundial ha cedido. Esperamos que estas guerras arancelarias no disparen los precios. Es bien difícil pensar que no lo harán, pero hasta ahora, no hay señal de que vaya a ocurrir ese fenómeno, pero en caso de llegar a ocurrir, nosotros ya hemos venido acumulando energía, por decirlo de esa manera, energía económica y financiera», valoró.

Las proyecciones de crecimiento entre 3% y 4% para Nicaragua en 2025, están soportadas en una baja inflación de 2% y 3%, así como un desempleo en un rango similar.

Repunte espectacular

De acuerdo al titular del BCN, estos «son excelentes indicadores para cualquier economía. Así es que, vemos nosotros que las exportaciones han arrancado el año a un buen paso y pensamos que eso va a continuar así en lo que resta de año».

Según Ovidio Reyes, Nicaragua inicia 2025 «con un buen desempeño macroeconómico, con crecimiento económico e inflación tendiendo hacia la baja».

Destacó un repunte “espectacular” de los principales productos de exportación de la economía nicaragüense, encabezados por el oro, ganadería, leche y sus derivados, café, azúcar, tabaco, maní y el rubro de zonas francas.

La expansión de las ventas nicaragüenses al exterior está marcada por la diversidad y el fortalecimiento de nuevos mercados, como la oportunidad que ofrece la República Popular China, a un año del Tratado de Libre Comercio con el país centroamericano, anotó el funcionario de la Administración del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

«No es automático, va tomando tiempo, también búsqueda de nuevos acuerdos comerciales con otros países para diversificar el destino de nuestros productos, pero sí tenemos, pues una economía que ha sabido aprovechar bien todos estos mercados que han podido localizarse y que genera divisas para el país, que son los que nos están asegurando la estabilidad financiera global», aseveró.

«Tenemos un sistema de libre convertibilidad»

Otros indicadores que muestran la estabilidad económica de Nicaragua es el récord de la inversión extranjera directa, que registró 3.000 millones de dólares en divisas inyectadas a la economía centroamericana.

Igual a esta tendencia, los depósitos bancarios y el crédito crecieron un 10% en 2024; del mismo modo, el comercio interno presentó un alza de hasta el 8%.

Una de las medidas implementadas por el Gobierno de Nicaragua para acentuar la estabilidad macroeconómica, es la obligatoriedad de todos los agentes económicos de ofertar sus bienes y servicios en córdobas, la moneda oficial, ante la dolarización que dominó por décadas las formas de intercambio financiero y comercial en esta nación.

«Es un asunto de soberanía financiera, o sea, la moneda nacional es el córdoba. El dólar funciona como cualquier otra moneda, porque en Nicaragua tenemos un sistema de libre convertibilidad. De hecho, nosotros no ponemos ninguna restricción al uso de otras monedas. Si la gente quiere andar euros y quiere intercambiar euros, lo puede hacer», puntualizó el presidente del Banco Central.