
mpr21.info
* Irán informó del derribo de uno, sobre los otros dos no hay nada claro, aunque USA y el país árabe aseguran que investigan qué pasó, en realidad tratan de distraer sobre el grave acontecimiento para el agresor norteamericano.
Ayer el Ministerio de Defensa de Kuwait anunció que varias aeronaves militares estadounidenses se habían estrellado en su territorio. Un análisis de la CNN sugiere que al menos una de las aeronaves era un caza F-15.
Kuwait declaró que se coordinaba con el ejército estadounidense para determinar las circunstancias del incidente.
La causa de los accidentes sigue sin determinarse. La televisión estatal iraní afirmó que un F-15 estadounidense había sido derribado por las defensas antiaéreas iraníes, una versión que ni Kuwait ni el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) han querido confirmar.
Otras versiones hablan de un “accidente”, mientras que una tercera hipótesis se refiere al “fuego amigo” como causa del derribo. No obstante, los aparatos van equipados con sistemas IFF (Identificación Amigo Enemigo) que hacen eso improbable. Por último, hay quien reconoce el derribo, aunque dice que no se trataba de aviones sino de drones.
Pero el portavoz oficial del Ministerio de Defensa de Kuwait, el coronel Saud AlAtwan, indicó que se iniciaron de inmediato las operaciones de búsqueda y rescate y que las tripulaciones fueron evacuadas a un hospital. Por lo tanto, no se trataba de drones.
Testigos en tierra informaron haber visto al menos a dos pilotos eyectarse de una de las aeronaves antes del impacto. Vídeos grabados cerca de la ciudad de Al Jahra, no lejos de la base estadounidense Ali Al Salem, muestran un avión de combate en llamas dando vueltas antes de estrellarse.
Mientras los canales oficiales mantienen un estricto silencio, las fuentes locales kuwaitíes incendian las redes sociales, afirmando que los cielos sobre su país se han convertido en un cementerio para la fuerza aérea estadounidense.
Ningún informe menciona batallas aéreas sobre Kuwait. Si se confirma la información, sería un evento negro para Estados Unidos. La pérdida de varios F-15 en combate es algo poco común durante una sola operación sobre un aliado de Estados Unidos como Kuwait. Sugiere un fracaso monumental o la participación de un actor encubierto.