
Prensa Latina
El asesor presidencial para temas de inversiones y cooperación internacional de Nicaragua, Laureano Ortega, reiteró la hermandad que prevalece hoy día entre la Revolución Popular Sandinista y la Islámica de Irán (1979).
Durante una ceremonia anoche, en ocasión del aniversario 47 de la Revolución iraní, Ortega destacó la identidad de principios entre ambos procesos emancipatorios, al subrayar que se trata de revoluciones hermanas identificadas con la búsqueda de un mundo más justo y multipolar.
“Donde los derechos de los pueblos sean respetados y donde cada pueblo pueda desarrollarse bajo sus propias condiciones, culturas y principios”, subrayó.
El dirigente sandinista resaltó además los programas y proyectos de cooperación establecidos entre Managua y Teherán, con el objetivo de impulsar el desarrollo en ambas naciones, sobre la base de la solidaridad y el beneficio mutuo.
“Nuestro mensaje siempre es de solidaridad y amistad en todos los tiempos y en todos los momentos. Que viva la Revolución Iraní, que viva la Revolución Nicaragüense”, expresó.
Por su parte, el embajador de Irán en Nicaragua, Ramin Banat-Kuqe, destacó los avances de su país en diversos sectores, pese a las sanciones externas y a las complejas condiciones de la economía global.
“A pesar de las sanciones ilegales e inhumanas impuestas y de las difíciles condiciones de la economía mundial, se ha manifestado el crecimiento de la producción industrial, el aumento de las exportaciones no petroleras y el fortalecimiento de las bases tributarias, con señales de avance hacia una economía más diversificada y resiliente”, señaló el diplomático.
Banat-Kuqe afirmó que la política exterior iraní se fundamenta en la amistad, el diálogo entre civilizaciones y la convicción de que la paz verdadera solo puede construirse sobre la justicia y el respeto a la autodeterminación de los pueblos.
Recordó que ambas revoluciones triunfaron en 1979, lo cual sentó las bases para una relación estrecha entre Nicaragua e Irán, sustentada en ideales comunes de libertad, independencia y soberanía.
Asimismo, destacó el respaldo mutuo en foros internacionales y reafirmó la voluntad de ambas naciones de continuar fortaleciendo sus vínculos con la mirada puesta en la construcción de un mundo multipolar, de paz y convivencia pacífica.