Nota que prohibieron medios occidentales sobre la vacuna rusa

El presidente de Rusia, Vladímir Putin y Kiril Dmítriev, director ejecutivo del Fondo de Inversión Directa de Rusia, durante una reunión en junio de 2020.

Kiril Dmítriev*

Este artículo de opinión, que cuenta la historia detrás de la creación de la vacuna rusa contra el Covid-19 y pone de relieve la voluntad de Rusia de cooperar con la comunidad internacional, ha sido rechazado por los principales medios de comunicación occidentales.

Por lo tanto, decidimos publicarlo sin modificaciones con el objetivo de compartir nuestros puntos de vista con un público internacional y levantar el bloqueo impuesto a la información positiva sobre la vacuna rusa contra el Covid-19.

Creemos que esta información es crucial para el esfuerzo internacional de luchar contra el mayor desafío mundial y nos gustaría que los lectores decidieran por sí mismos por qué este artículo de opinión ha sido rechazado.

Este material puede ser republicado por cualquier medio de comunicación, en caso de que les resulte útil presentar a sus lectores la historia y algunos hechos sobre la primera vacuna contra el Covid-19 registrada en el mundo. El Fondo de Inversión Directa de Rusia (RFPI, por sus siglas en ruso) ha, además, lanzado el sitio web https://sputnikvaccine.com/esp/ para proporcionar información precisa y actualizada sobre la vacuna.

El éxito de Rusia en el desarrollo de una vacuna contra el COVID-19 está enraizado en la historia

El momento Sputnik ha ocurrido. La vacuna rusa Sputnik V ha sido lanzada, convirtiéndose en la primera vacuna contra el COVID-19 registrada en el mundo y evocando recuerdos del impactante lanzamiento del satélite soviético en 1957 que abrió el espacio a la exploración humana. Esta nueva era no solo condujo a una competencia, sino también a muchos esfuerzos colaborativos, incluida la misión conjunta Apolo-Soyuz de Estados Unidos y la Unión Soviética.

La vacuna contra el COVID-19 es la prioridad número uno del mundo y muchos países, organizaciones y compañías afirman que están cerca de desarrollarla. A finales de este año, algunos otros países podrían tener sus propias vacunas. Es importante que las barreras políticas no impidan que las mejores tecnologías disponibles se utilicen en beneficio de todas las personas frente al desafío más grave que ha enfrentado la humanidad en décadas.

Lamentablemente, en lugar de examinar la ciencia que existe detrás de la plataforma de vacunas basadas en vectores adenovirales que Rusia ha desarrollado, algunos políticos y medios de comunicación internacionales optaron por centrarse en la política y en los intentos de socavar la credibilidad de la vacuna rusa. Creemos que ese enfoque es contraproducente y pedimos un cese del fuego político para las vacunas ante la pandemia de Covid-19.

No es ampliamente conocido en todo el mundo que Rusia ha sido uno de los líderes mundiales en la investigación de vacunas durante siglos. La emperatriz rusa Catalina la Grande dio el ejemplo en 1768 cuando recibió la primera vacuna contra la viruela del país, 30 años antes de que se realizara la primera vacunación en Estados Unidos.

En 1892, el científico ruso Dmitri Ivanovski observó un efecto inusual mientras estudiaba unas hojas de tabaco infectadas con enfermedad de mosaico. Las hojas siguieron siendo infecciosas incluso después de que el científico filtrara las bacterias. Aunque todavía faltaba casi medio siglo para que el primer virus pudiera verse a través de un microscopio, la investigación de Ivanovski dio a luz a una nueva ciencia llamada virología.

Desde el descubrimiento de Ivanovski, Rusia ha sido uno de los líderes mundiales en virología e investigación de vacunas, dando decenas de científicos talentosos como el investigador Nikolái Gamaleya, que estudió en el laboratorio del biólogo francés Louis Pasteur en París y abrió la segunda estación de vacunación contra la rabia del mundo en Rusia en 1886.

La Unión Soviética siguió apoyando la investigación de virus y vacunas. Todas las personas nacidas después de la Segunda Guerra Mundial recibieron vacunas obligatorias contra la poliomielitis, la tuberculosis y la difteria. En un raro ejemplo de cooperación en la época de la Guerra Fría, tres destacados virólogos soviéticos viajaron a Estados Unidos en 1955 para ofrecer oportunidades de pruebas en la Unión Soviética para una vacuna estadounidense contra la poliomielitis, una enfermedad mortal que se cobró millones de vidas. Si fuimos capaces de cooperar entonces, podemos y debemos hacerlo de nuevo ahora.

Décadas de esfuerzos por parte de los científicos rusos y soviéticos condujeron a la creación de una excelente infraestructura de investigación, como el Centro Nacional de Epidemiología y Microbiología Nikolái Gamaleya. Esta infraestructura va desde una de las más ricas bibliotecas de virus del mundo, creada con una técnica de preservación única, hasta centros de cría de animales experimentales. Estamos orgullosos de este legado, que nos permitió crear la primera vacuna contra el Covid-19 aprobada en el mundo. Ya hemos recibido solicitudes internacionales para 1.000 millones de dosis de nuestra vacuna y hemos llegado a acuerdos internacionales para producir 500 millones de dosis anuales con la intención de aumentarla.

El verdadero secreto

Actualmente, muchos medios de comunicación y políticos occidentales cuestionan la rapidez de la creación de la vacuna contra el Covid-19 en Rusia, dudando de su eficacia y autenticidad. El secreto detrás de esta velocidad es la experiencia de Rusia en la investigación de vacunas. Desde los años 1980, el Centro Gamaleya ha encabezado el esfuerzo por desarrollar una plataforma tecnológica que utiliza los adenovirus, que se encuentran en las adenoides humanas y que normalmente transmiten el resfriado común, como vectores o vehículos, que pueden engendrar un material genético de otro virus en una célula. Se extrae el gen del adenovirus, que causa la infección, y se inserta un gen con el código de una proteína de otro virus. Este elemento insertado es pequeño, no es una parte peligrosa de un virus y es seguro para el cuerpo, pero aun así ayuda al sistema inmunológico a reaccionar y producir anticuerpos que nos protegen de la infección.

La plataforma tecnológica de vectores basados en adenovirus facilita y acelera la creación de nuevas vacunas mediante la modificación del vector portador inicial con material genético de nuevos virus emergentes. Tales vacunas provocan una fuerte respuesta del cuerpo humano para desarrollar inmunidad, mientras que el proceso general de modificación de vectores y fabricación de la etapa piloto toma solo unos pocos meses.

Los adenovirus humanos se consideran unos de los más fáciles de diseñar de esta manera y por lo tanto se han vuelto muy populares como vectores. Desde que empezó la pandemia de covid-19, todo lo que los investigadores rusos tuvieron que hacer fue extraer un gen codificador de la espiga del nuevo coronavirus e implantarlo en un vector familiar de adenovirus para entregarlo en una célula humana. Decidieron utilizar esta tecnología ya probada y disponible en lugar de ir a un territorio inexplorado.

Los estudios más recientes indican, además, que se necesitan dos inyecciones de la vacuna para crear una inmunidad duradera. Desde 2015, los investigadores rusos han estado trabajando en un enfoque de dos vectores, de ahí la idea de utilizar dos tipos de vectores adenovirales, Ad5 y Ad26, en la vacuna contra el Covid-19. De esta manera, engañan al cuerpo, que ha desarrollado inmunidad contra el primer tipo de vector, y potencian el efecto de la vacuna con la segunda inyección al utilizar un vector diferente. Es como dos trenes tratando de entregar una importante carga a una fortaleza de un cuerpo humano que necesita la entrega para empezar a producir anticuerpos. Necesitas el segundo tren para asegurarte de que el cargamento llegue a su destino. El segundo tren debe ser diferente del primero, que ya ha sido atacado por el sistema inmunológico del cuerpo y ya le es familiar. Así que, mientras que otros fabricantes de vacunas solo tienen un tren, nosotros tenemos dos.

El método de dos vectores

El Centro Gamaleya usó vectores adenovirales para desarrollar vacunas contra la influenza y contra el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS). Ambas vacunas se encuentran actualmente en etapas avanzadas de ensayos clínicos. Estos logros demuestran que los laboratorios rusos no han perdido tiempo en las últimas décadas, mientras que la industria farmacéutica internacional a menudo ha subestimado la importancia de la investigación de nuevas vacunas ante la ausencia de amenazas para la salud mundial antes de la pandemia de COVID-19.

Otros países siguen nuestros pasos al desarrollar vacunas basadas en vectores adenovirales. La Universidad de Oxford está usando un adenovirus de un mono que nunca se ha usado antes en una vacuna aprobada, a diferencia de los adenovirus humanos. La compañía estadounidense Johnson & Johnson está usando el adenovirus Ad26 y la china CanSino, el adenovirus Ad5, los mismos vectores que el Centro Gamaleya está usando, pero ellos todavía no dominan el método de dos vectores. Ambas compañías ya han recibido grandes pedidos de vacunas de sus Gobiernos.

El uso de dos vectores es una tecnología única, desarrollada por los científicos del Centro Gamaleya, que diferencia a la vacuna rusa de otras basadas en vectores adenovirales que se están desarrollando alrededor del mundo. Las vacunas basadas en vectores adenovirales también tienen claras ventajas sobre otras tecnologías como las vacunas de ARNm.

Las posibles vacunas de ARNm, que están siendo sometidas a ensayos clínicos en Estados Unidos y otros países, no utilizan vectores para su administración, sino que se basan en una molécula de ARN con el código de la proteína de coronavirus envuelto en una membrana lipídica. Esta tecnología es prometedora, pero sus efectos secundarios, especialmente su impacto en la fertilidad, todavía no se han estudiado a fondo. Ninguna vacuna de ARNm ha recibido todavía una aprobación regulatoria en el mundo. Creemos que, en la carrera mundial de vacunas para combatir el coronavirus, las vacunas basadas en vectores adenovirales serán las ganadoras, pero incluso en esta categoría la vacuna de Gamaleya lleva la delantera.

Enfrentando el escepticismo
La vacuna rusa ya está lista y registrada. Las dos primeras fases de los ensayos clínicos han terminado y sus resultados se publicarán este mes de acuerdo con los requisitos internacionales. Estos documentos proporcionarán información detallada sobre la vacuna, incluyendo los niveles exactos de anticuerpos, tal y como se muestra en varias pruebas de terceros, así como en la prueba patentada de Gamaleya, que identifica los anticuerpos más eficaces que atacan la espiga del coronavirus. También mostrarán que todos los participantes de los ensayos clínicos desarrollaron un 100% de inmunidad al Covid-19. Los estudios en hámsteres dorados, animales que normalmente mueren a causa del Covid-19, mostraron un 100% de protección y una ausencia de daño pulmonar después de recibir una dosis letal de la infección. Tras el registro, llevaremos a cabo ensayos clínicos internacionales en otros tres países. Se espera que la producción masiva de la vacuna comience en septiembre y ya vemos un fuerte interés mundial en la vacuna.

El escepticismo entre los medios de comunicación y los políticos internacionales ha surgido justo cuando Rusia anunció sus planes para la producción masiva de la vacuna contra el Covid-19. Cuando hablé con los medios de comunicación occidentales, muchos se negaron a incluir en sus historias datos clave sobre la investigación de la vacuna rusa contra el Covid-19. Consideramos este escepticismo como un intento de socavar nuestros esfuerzos para desarrollar una vacuna que funcione, que detenga la pandemia y ayude a reabrir la economía mundial.

No es la primera vez que Rusia se enfrenta a la desconfianza internacional sobre su liderazgo en la ciencia, cuando la política se interpone en el camino de los avances científicos y pone en peligro la salud pública. Durante el brote de poliomielitis en Japón en los años 50, las madres japonesas, cuyos hijos morían de polio, salieron a manifestarse contra su propio Gobierno que había prohibido las importaciones de la vacuna soviética contra la poliomielitis por razones políticas. Las manifestantes lograron su objetivo y la prohibición se levantó, salvando las vidas de más de 20 millones de niños japoneses.

Actualmente, la política nuevamente se interpone en el camino de la tecnología rusa que puede salvar vidas en todo el mundo. Rusia está abierta a la cooperación internacional en la lucha contra esta y futuras pandemias. En palabras de un miembro de la delegación soviética en la conferencia internacional sobre las vacunas contra la poliomielitis celebrada en Washington en 1960, quien en respuesta a las preguntas del público sobre la seguridad de la vacuna dijo que en Rusia «amamos a nuestros hijos y nos preocupamos por su bienestar tanto como la gente de Estados Unidos, o de cualquier otra parte del mundo, se preocupa por sus hijos». Tras estas palabras, la delegación soviética recibió una ovación de pie de la audiencia y el trabajo conjunto sobre las vacunas continuó. El bienestar y la prosperidad de las generaciones futuras es en lo que tenemos que pensar ahora. Todos los países del mundo deben dejar atrás la política y centrarse en encontrar las mejores soluciones y tecnologías para proteger vidas y reanudar la actividad económica. Nuestra fundación ya ha asegurado asociaciones de fabricación en cinco países para producir conjuntamente la vacuna rusa. Tal vez en algún momento, gracias a esta asociación en la lucha contra el COVID-19, podamos también revisar y abandonar las restricciones por motivos políticos en las relaciones internacionales, que se han vuelto obsoletas y representan un obstáculo a los esfuerzos coordinados para hacer frente a los desafíos mundiales.

* Kiril Dmítriev es el director ejecutivo del Fondo de Inversión Directa de Rusia (RFPI, por sus siglas en ruso), un fondo soberano de inversión que gestiona 50.000 millones de dólares.

Mientras países de UE se robaban mascarillas unos a otros, Cuba se mostró solidaria

* «Fuimos náufragos y nos socorristeis sin preguntarnos el nombre ni la procedencia. Tras meses de luto, angustia y dudas ahora vemos la luz (…) Llegando aquí dijisteis que vuestra patria es el mundo y de ahora en adelante seréis nuestros compatriotas en este mundo grande a menudo maltratado por la ausencia del valor supremo de la solidaridad», les dijo alcaldesa de Lombardía.

La postulación de las brigadas médicas cubanas para el Premio Nobel de la Paz 2021 abre un nuevo pulso entre EEUU y Cuba. El Gobierno de Trump los acusa de ser una «trata de personas» y presiona a otros países para que no los reciban. Intelectuales y movimientos sociales insisten que Cuba ha sido el país que más ha ayudado durante el coronavirus.

«En medio de esta pandemia sin precedentes en la historia moderna, hay un grupo de un pequeño país que ha proporcionado esperanza e inspiración a personas de todo el mundo: los médicos y enfermeros cubanos que forman parte de la Brigada Médica Internacional Henry Reeve, que ahora trabajan en 21 países para combatir el Covid-19».

Así comienza la carta con la que personalidades internacionales como Noam Chomsky, Alice Walker, Eve Ensler, Adolfo Pérez Esquivel, Joao Pedro Stedile, Chico Buarque y Silvio Rodríguez, entre otros, piden al comité del Premio Nobel de la Paz 2021 entregue este galardón a los médicos cubanos «en reconocimiento a su magnífica solidaridad y desinterés, salvando miles de vidas al poner sus propias vidas en peligro».

Pero la petición no solo viene de reconocidas figuras políticas, sociales e intelectuales. También lo hacen ciudadanos de distintas partes del mundo. Uno de ellos es Maurizio Bertolaso, un italiano de 67 años que gracias a la atención sanitaria de los médicos cubanos e italianos pudo ganarle la batalla al coronavirus.

«Encontré médicos y enfermeras cubanos que, además de darme un gran trato profesional, me dieron un trato humano que me conmovió y me sorprendió positivamente. Era un contexto de mucha dificultad y aun así fue un trato tan humano que me llegó profundamente», relata Bertolaso, habitante de la provincia de Cremona en la región de Lombardía, uno de los puntos más afectados por el coronavirus en Italia y que para ese momento era el epicentro de la pandemia en Europa.

El primer contingente de la Brigada Médica Internacional Henry Reeve llegó a Italia el 23 de marzo de 2020. Era la primera vez que esta brigada, que se ha dedicado durante los últimos 15 años a atender a poblaciones en situaciones de emergencia, llegaba a Europa. Lo hacía en el contexto más difícil que haya vivido este país después de la II Guerra Mundial, cuando los muertos por el coronavirus se contaban de a miles.

«La gente estaba encerrada en su casa, mirándose unos a otros con miedo, sin saber si tu vecino era el enemigo. Cuando vimos a ese ejército de batas blancas llegar, que dejaron a su familia para ayudarnos, sabiendo que podían morir contagiados, uno se conmovía y lloraba de la emoción. Mientras en la Unión Europea se robaban mascarillas unos a otros, Cuba fue el país que levantó la bandera de la solidaridad, de la hermandad. Fue un gran mensaje», expresa Geraldina Colotti, periodista italiana residenciada en Roma.

El reconocimiento de los pueblos

Según datos de la Asociación Nacional de Amistad Italia Cuba, los 90 médicos internacionalistas que integraron los dos equipos médicos de la Brigada Henry Reeve atendieron a unas 10.000 personas.

«El trabajo de los médicos cubanos ha sido encomiable, no solo desinteresado y altruista, sino también muy profesional. Ha sido evaluado muy positivamente desde todos los puntos de vista: médico, científico y humano. Pasaron dos meses en Crema (Lombardía) y casi tres en Turín (Piamonte) y en los dos lugares dejaron una profunda huella por su humanidad, por su experiencia, preparación profesional; primero entre los pacientes y sus familiares, pero también entre el personal médico que compartió con ellos. Fue un trabajo muy noble, intenso y productivo, y los resultados se pueden ver en la cifra de pacientes de alta», indica Irma Dioli, presidenta de la Asociación Nacional de Amistad Italia Cuba, organización creada hace 60 años y que solicitó a las autoridades italianas la colaboración de los médicos cubanos.

Los médicos cubanos fueron condecorados y reconocidos por las autoridades de Crema y Turín por esa ayuda que llegó en «un momento de inaudita incertidumbre y peligro», como dijo Stefania Bonaldi, alcaldesa del municipio de Crema.

«Fuimos náufragos y nos socorristeis sin preguntarnos el nombre ni la procedencia. Tras meses de luto, angustia y dudas ahora vemos la luz (…) Llegando aquí dijisteis que vuestra patria es el mundo y de ahora en adelante seréis nuestros compatriotas en este mundo grande a menudo maltratado por la ausencia del valor supremo de la solidaridad», les dijo en su despedida la alcaldesa de Crema.

«En una frase te lo digo: orgullo de ser cubano. Tal vez el mundo no se sepa, pero la cultura de solidaridad internacionalista está muy anclada en la identidad cubana desde las luchas por la independencia. Los cubanos fuimos los que más ayudamos al pueblo español a combatir el fascismo en defensa de la República, fuimos a combatir contra el apartheid en Sudáfrica, hemos ido a alfabetizar a muchos lugares. A inicios de los 60 fuimos a ayudar a la naciente república argelina que, aunque ya para ese momento Estados Unidos nos había dejado casi sin médicos, nosotros fuimos a ayudar a esa nación porque también el colonialismo francés los había dejado a ellos sin médicos. Es decir, para los cubanos eso es una cultura, lo llevamos muy adentro en los sentimientos. Es difícil que uno conozca a una familia en Cuba que no tenga una persona que no haya participado en una misión internacionalista», indica el periodista cubano Iroel Sánchez.

«Es el triunfo de la Revolución Cubana y la práctica política de Fidel Castro la que lo convierte en algo cotidiano y de lo que los cubanos estamos muy orgullosos. Fidel lo hizo a través de su pedagogía política, en su educación constante y su ejemplo personal. Por ejemplo, cuando hubo un terremoto en Perú, el primero en ir a donar sangre fue Fidel, nos enseñó con el ejemplo lo que es ser internacionalista, porque como decía él: ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad», explica Sánchez.

Nobel de la Paz vs bloqueo

Mientras crece el reconocimiento mundial por la labor internacionalista de los médicos cubanos, que ahora están desplegados en una veintena de países combatiendo el coronavirus, también aumentan los señalamientos desde Estados Unidos y organizaciones como Human Rights Watch que los acusan de someter a sus médicos a trabajos forzados.

«Cuando citas a Pompeo o a HRW estas citando lo mismo, en esencia es la misma fuente: el Gobierno de Estados Unidos. Los Gobiernos de Estados Unidos tienen una vocación histórica de destruir a la Revolución Cubana y todo lo que ella representa. En eso han fracasado durante 60 años. Uno de los resultados emblemáticos de la Revolución Cubana son sus servicios de salud que son, incluso, en indicadores de mortalidad infantil y en otros, mejores que los de Estados Unidos y otros países del primer mundo. En el caso de los médicos cubanos ellos creen que es necesario destruirlo porque la existencia de esa colaboración pone en crisis el estereotipo histórico que EEUU ha intentado construir y porque abre más posibilidades de que otras personas, Gobiernos, instituciones y medios de comunicación conozcan la verdad sobre Cuba», opina el periodista Iroel Sánchez.

Las acusaciones desde Estados Unidos no se han quedado en simples declaraciones. El 18 de junio, tres senadores republicanos presentaron un proyecto de ley para castigar a los países que acepten misiones médicas cubanas porque, argumentan, serían cómplices de la trata de personas. A su vez, el Gobierno de Trump, en plena pandemia, radicalizó las sanciones contra la isla, impidiendo que las autoridades cubanas pudieran comprar, entre otras cosas, respiradores.

«El bloqueo económico que Estados Unidos hace contra Cuba es una de las peores porquerías que se pueda hacer», denuncia Bertolaso.

«En Italia fuimos protagonistas de un hecho épico, histórico que siempre quedará en nuestra memoria: el apoyo de las brigadas médicas cubanas, y eso siempre se impondrá ante cualquier acusación, barbaridad o amenaza. El pueblo italiano sabrá recordar», sostiene Dioli.

Desde 2005, cuando el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, creó la Brigada Henry Reeve, estos médicos han brindado asistencia médica gratuita en más de 20 países azotados por desastres naturales, terremotos y epidemias, como sucedió con los terremotos de Chile y Haití en 2010 o con la epidemia de ébola en África. Se estima que su labor ha salvado la vida de unas 80.000 personas.

En el año 2017, la Organización Mundial de la Salud le otorgó el Premio de Salud Pública en memoria del doctor Lee Jong-wook.

Ahora, tres años después, son los movimientos y líderes sociales de distintas partes del mundo los que piden reconocer la solidaridad internacionalista del pueblo cubano. Aseguran que un Premio Nobel de la Paz para la Brigada Henry Reeve sería una victoria simbólica cuyo objetivo final es romper el bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos ha mantenido contra el pueblo cubano por más de seis décadas.

«Ellos mismos son mensajeros de paz, de solidaridad, de hermandad que son valores verdaderos y profundos que hoy día tanto necesita nuestra sociedad. Este premio sería una forma de agradecerles a ellos por su dedicación y humanidad. Ellos con su trabajo ayudan a salvar vidas. Por eso es importante en este momento la solidaridad con Cuba, apoyarlos en su lucha contra el bloqueo que ha continuado, cada vez más fuerte e incluso han recrudecido las sanciones en medio de la emergencia sanitaria, algo inhumano, inmoral, bárbaro. Es la barbarie», lamenta Dioli.

USA no parece contento con vacuna rusa contra coronavirus

Alex Azar, secretario de Salud y Servicios Humanos de EU.

«La cuestión no es ser el primero con la vacuna”, sino obtener un fármaco seguro y eficaz, declaró el secretario de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., Alex Azar.

El secretario de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., Alex Azar, comentó este 11 de agosto el registro de la vacuna rusa contra el coronavirus, asegurando que lo más importante es que el fármaco sea seguro y eficaz, en lugar de erigirse en los primeros del mundo.

«La cuestión no es ser el primero con la vacuna», declaró durante una entrevista con ABC, agregando que «la cuestión es tener una vacuna que sea segura y eficaz para la población estadounidense y del mundo».

En ese contexto, Azar destacó que es necesario que estén disponibles «datos transparentes» sobre la tercera fase de pruebas del fármaco que demuestren su seguridad y eficacia.

Respecto a una posible vacuna estadounidense contra el coronavirus, el funcionario señaló que esperan tener listas millones de dosis para diciembre. «Creemos que estamos en camino para tener decenas de millones de dosis de la vacuna del estándar de oro de la FDA [Administración de Medicamentos y Alimentos] para diciembre y cientos de millones de dosis a medida que entremos en el nuevo año», dijo.

El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció este 11 de agosto que su país ha registrado la primera vacuna contra el coronavirus del mundo. El mandatario precisó que la vacunación de la población deberá realizarse exclusivamente de forma voluntaria, agregando que espera que la producción en masa del medicamento empiece en breve.

Por su parte, el ministro de Salud de Rusia, Mijaíl Murashko, afirmó que la vacuna mostró su efectividad y seguridad. Señaló que la vacuna será producida en dos plataformas: por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya y la compañía Binnofarm.

El Líbano rechaza injerencia de EU tras brutal explosión

Estados Unidos ha apoyado a los revoltosos, infiltrados en una manifestación que tuvo lugar en Beirut, tras la explosión que devastó parte de la capital libanesa.

Miles de manifestantes salieron el sábado a las calles de Beirut para pedir explicaciones al Gobierno por la potente explosión que dejó el martes en ruinas el puerto de Beirut con un saldo de 158 muertos y 6000 heridos.

La protesta, sin embargo, se tornó violenta luego de que un grupo de supuestos manifestantes asaltó varios edificios gubernamentales y tomó varios ministerios. Personas furiosas arrojaron piedras y cócteles molotov a la policía que, a su vez, tuvo que lanzar gases lacrimógenos para detener la violencia que dejó un agente de policía muerto y decenas de manifestantes heridos.

Ante esa situación y, en una clara injerencia en los asuntos internos de El Líbano, la embajada de Estados Unidos en Beirut ha dicho en un tuit que el pueblo libanés “merecía líderes que le escucharan y cambiaran de rumbo para responder a las demandas populares de transparencia y rendición de cuentas”.

El presidente libanés repudia la injerencia de EE.UU. en los asuntos de su país y rechaza los comentarios anti-Hezbolá de la embajadora estadounidense en Beirut.

La sede diplomática estadounidense ha instado también al Ejecutivo libanés a realizar reformas políticas, al tiempo que ha pedido a los funcionarios del país árabe que dimitieran, según ha informado la agencia británica de noticias Reuters.

Aunque se desconoce por ahora la causa exacta de la catástrofe de Beirut, investigaciones preliminares apuntan como el origen de la enorme explosión a las 2,750 toneladas de nitrato de amonio almacenadas en el puerto. El presidente de El Líbano, Michel Aoun, no ha descartado, a su vez, la posibilidad del impacto de un cohete o bomba como origen de la deflagración.

Sea cual sea la causa del siniestro, esta catástrofe ha agravado ya la crisis económica que sufre desde hace meses el país árabe. Ante esta situación se han intensificado las llamadas internacionales a EE.UU. para que levante las sanciones contra el pueblo libanés, una petición ignorada y rechazada como siempre por la Casa Blanca.

Más de 20 países solicitan mil millones de dosis de vacuna rusa

El Fondo de Inversión Directa de Rusia ha recibido solicitudes de más de veinte países para la compra de 1.000 millones de dosis de la vacuna rusa contra el coronavirus, comunicó el titular de la entidad, Kiril Dmítriyev, citado por la agencia TASS.

«Vemos un gran interés en el extranjero por la vacuna rusa desarrollada» por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, y «hemos recibido solicitudes preliminares de 20 países para la compra de más de 1.000 millones de dosis de la vacuna», dijo Dmítriyev.

De momento se desconoce qué países han realizado las solicitudes, aunque Kiril Dmítriyev subrayó que Rusia ha acordado producir su vacuna contra el coronavirus en cinco naciones y que espera recibir la aprobación para la producción del fármaco en varios Estados latinoamericanos para noviembre.

La vacuna

El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció este 11 de agosto que su país ha registrado la primera vacuna contra el coronavirus del mundo. El mandatario precisó que la vacunación de la población deberá realizarse exclusivamente de forma voluntaria, agregando que espera que la producción en masa del medicamento empiece en breve.

Creada de forma artificial, sin ningún elemento del coronavirus en su composición, la vacuna se presenta en forma liofilizada, como un polvo que se mezcla con un excipiente para disolverlo y luego administrarlo por vía intravenosa.

En los ensayos clínicos de la vacuna, que tenían como objetivo evaluar su seguridad y los efectos en el organismo, participaron un total de 76 voluntarios. Los médicos dieron la investigación por exitosa y concluyeron que la vacuna es segura: al final del proceso «todos los voluntarios tenían inmunidad».

Yelena Smoliarchuk, directora del Centro de investigación clínica sobre medicamentos de la Universidad Séchenov, afirmó que la protección máxima se alcanza tres semanas después de la inyección, cuando se desencadena la respuesta del sistema inmunológico.

Nicaragua canta bajo la lluvia

Stephen Sefton*

Sólo la inercia ideológica más perversa explica la estupidez, incompetencia y criminalidad de la actual política exterior de EE.UU. hacia Cuba, Nicaragua y Venezuela. Estúpida por estar basada en la demente visión mesiánica del Siglo XIX del Destino Manifiesto y de la Doctrina Monroe, los EE.UU., en el caso de Nicaragua, ha aplicado durante 40 años esencialmente las mismas políticas infructuosas que han fracasado durante 170 años, desde la derrota de William Walker.

Ahora, las autoridades de los Estados Unidos han retomado donde lo dejaron tras el histórico fallo de 1986 de la Corte Internacional de Justicia, que condenó la agresión terrorista de los Estados Unidos contra Nicaragua.

Habiendo ya reanudado las medidas coercitivas unilaterales ilegales contra la economía de Nicaragua, el gobierno de los Estados Unidos está ahora complementando su agresión económica de manera abierta con un programa destinado no sólo a suplantar al gobierno sandinista de Nicaragua sino, en última instancia, a destruir el sandinismo como un movimiento político viable. Quieren convertir Nicaragua en Bolivia.

La semana pasada, la Radio La Primerísima de Managua reveló el contenido de un documento de la USAID con los detalles de este próximo esfuerzo del gobierno de los EE.UU. para lograr el cambio de régimen en Nicaragua. El documento esboza los principales elementos de un programa llamado «Responsive Assistance in Nicaragua (RAIN)» (el acrónimo inglés es igual a la palabra para «lluvia»). Como si estuviera diseñado para fracasar a propósito, el pensamiento detrás de RAIN es una proyección tecnocrático yanqui en prácticamente todos los sentidos, engreído, superficial, egoísta, inane. Sus premisas son irracionales desde el principio, parecen como la receta de un alquimista, perdida en detalles espurios, ajenos a su absurdo demencial.

Otros escritores como Brian Willson, Wiston López, Ben Norton, John Perry and Nan McCurdy, han hecho excelentes análisis del documento de la USAID y de lo que significa. Señalan que, a corto y mediano plazo, el plan prevé un probable fracaso, porque los planificadores de la USAID reconocen que el Frente Sandinista (FSLN) probablemente ganará las elecciones nacionales en 2021. Esa probabilidad quedó muy clara esta semana con la publicación de una encuesta de opinión de la ampliamente respetada empresa consultora M&R, que muestra un apoyo político al FSLN del 50% y a la oposición del 10%. En este contexto, RAIN es claramente un plan para la próxima década, estableciendo una unidad permanente de desestabilización en el país para gestionar, coordinar e integrar mejor las actividades de cambio de régimen abiertas y encubiertas, tanto internas como externas.

Este aspecto del documento sugiere que incluso los monstruos-en-forma-humana que dirigen los programas de terror de la política exterior de los Estados Unidos, reconocen que Nicaragua no puede ser destruida, saqueada y mal administrada como hasta ahora lo han hecho en Haití u Honduras. Aun así, el plan subestima el nivel de cambio político y social traumático necesario para que funcione, lo cual es poco probable que se logre con las técnicas convencionales de EE.UU. de ablandar a los países para luego derrocar a sus gobiernos. Un signo de ello es la forma en que el plan ignora la profunda fuerza patriótica y la robusta visión democrática de la Constitución de Nicaragua de 1987, que ni siquiera los 17 años de gobiernos neoliberales dirigidos por los Estados Unidos entre 1990 y 2007 lograron debilitar.

Esta falta de sentido de la historia y la consiguiente incapacidad de entender el sandinismo, junto con el pésimo sentido táctico del momento justo y la mal elaborada estrategia, son características perdurables del fracaso de la política exterior de los Estados Unidos en Nicaragua. Los estrategas de la política exterior estadounidense pensaron que el FSLN estaba acabado después de perder las elecciones de 1990. Creyeron que los títeres de la derecha local de los EE.UU. tenían una mayoría electoral estructural a largo plazo e inexpugnable. Estaban equivocados. Luego, pensaron que el gobierno sandinista de Nicaragua sucumbiría a la crisis de 2008-2009. Se equivocaron de nuevo. Gracias en gran parte al Comandante Hugo Chávez y al ALBA, el gobierno del Presidente Daniel Ortega salió fortalecido y ganó fácilmente las elecciones nacionales de 2011 con una gran mayoría en la legislatura también.

Luego, en 2018, los mismos desgastados “svengalis” de la política exterior de los Estados Unidos pensaron que podrían acabar con el sandinismo en Nicaragua si pudieran cooptar a la juventud, amenazar y extorsionar a la gran empresa privada, usar a las ONG y la Iglesia Católica como armas ofensivas y montar en escala industrial una campaña de mentiras al estilo de una “blitzkrieg” en las redes sociales. Otra vez se equivocaron. Ahora el Frente Sandinista es tan fuerte como siempre, a pesar de los complejos problemas provocados por la pandemia Covid-19. El plan RAIN continúa con el patrón disfuncional del siniestro desvarío de la política exterior estadounidense, basándose en la falsa premisa implícita de que los EE.UU. pueden asegurar un resultado más exitoso que en 2018, si tan sólo pueden consolidar, realzar y perfeccionar mejor su quinta columna no gubernamental, mediática, empresarial, religiosa y política en Nicaragua. Persiguieron ese fuego fatuo desde 2006 hasta 2018 y terminaron vencidos, como lo han estado desde 1998 en Venezuela y desde 1959 en Cuba.

Aun así, el marco de referencia fantasioso del documento de la USAID sigue reflejando el narcisismo de la falsa propaganda de la Embajada de los Estados Unidos de América, de que Nicaragua es una dictadura infeliz con una economía en decadencia y servicios públicos inadecuados. Sin embargo, incluso una mirada por la ventana de la embajada de EE.UU. en Managua muestra lo contrario: una nueva infraestructura, una vibrante vida comercial y un medio ambiente limpio. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la ONU acaba de informar que mientras el resto de América Latina y el Caribe están sufriendo drásticas caídas en sus exportaciones, Nicaragua ha visto un notable aumento del 14% para el período hasta mayo de este año en comparación con el 2019. El informe señala que «Nicaragua capitalizó el aumento del precio del oro y de los volúmenes de los productos agrícolas y ganaderos exportados (entre ellos el café, la caña de azúcar, el frijol y el tabaco)».

Si uno elige un sector, cualquier sector de la vida nacional, allí el equipo de gobierno del Presidente Daniel Ortega tendrá una clara y decisivo política que responde eficazmente a las necesidades de ese sector dentro de las limitaciones presupuestarias de un pequeño y empobrecido país de 6,5 millones de habitantes, sujeto al ataque económico de los Estados Unidos. ¿Cobertura de electricidad? Mira aquí. ¿Competitividad? Mire aquí. ¿Telecomunicaciones? Aquí. ¿Acceso al agua potable? Lea esto. ¿Agua y saneamiento rural? Mira aquí. Capacidad de defensa civil? Aquí. Capacidad de los gobiernos municipales? Aquí. ¿Desarrollo de la infraestructura? Mira aquí, aquí y aquí y lee esto y esto. ¿Tecnologías geocientíficas? Aquí. ¿Innovación? Lea esto. ¿Educación? Lea esto, esto, esto y esto, así como esto y esto. ¿Salud pública y Covid-19? Mira aquí y aquí y lee esto y esto.

¿Defendiendo la economía popular? Aquí. ¿Defendiendo la familia, la juventud y la niñez? Aquí. ¿Seguridad ciudadana? Mire aquí. ¿Política policial comunitaria? Aquí. ¿Qué hay del gasto social general? ¿Seguramente eso debe haber sufrido por motivo de la debacle económica descrita por el Departamento de Estado de EE.UU? No, en absoluto, mira aquí. ¿Producción de alimentos y seguridad alimentaria? Lea esto y esto y mire aquí, aquí y aquí. ¿Y no es Nicaragua un país sin esperanza para el medio ambiente? No seas ridículo. Mira aquí, aquí y aquí y lee esto. ¿Y no es la propiedad y la seguridad de los títulos de propiedad un caos, especialmente para los pueblos indígenas? También absurdo, mira aquí.

Todas estas políticas reflejan el enfoque del programa histórico del Frente Sandinista sobre la realización de los derechos de la persona humana para todas las personas que viven en Nicaragua, actualizado y llevado a cabo con éxito a pesar de grandes dificultades. Hacen que las falsas afirmaciones de las autoridades estadounidenses y los mercenarios perdedores de la oposición nicaragüense, a quienes los Estados Unidos han financiado durante más de una década con decenas de millones de dólares, parezcan completamente fuera de lugar. La última encuesta de M&R muestra que más del 80% de las y los nicaragüenses desearían que el país volviera a su situación antes de 2018 y el 67% de la gente piensa que Nicaragua está volviendo a la senda de reanudar el progreso que disfrutaba antes del violento y fallido intento de golpe de Estado de ese año.

Pero, ¿no es la libertad de expresión bajo un ataque implacable en Nicaragua como se proclama libremente todos los días por el Canal 10, el Canal 12, el Canal 23, 100% Noticias, Radio Corporación, La Prensa, Confidencial y una plétora de emisoras locales de radio y televisión por cable? Um… seguramente algún error lógico aquí… ¿Y no le temen todos a la policía represiva de «Putin, Assad, Castro, Maduro, Gaddhafi… seguramente la caricatura está aquí en alguna parte… Ortega!»? Bueno, según la investigación de M&R, el 62% de los nicaragüenses piensa que su policía es altamente profesional. El 62% de la gente piensa que hay un alto nivel de respeto por la libertad de expresión y los derechos humanos y la proporción de personas que piensan en emigrar ha bajado del 45% en abril de 2019, el punto más bajo del impacto económico del fallido intento de golpe de estado de 2018, al 28% actual. De hecho, miles de nicaragüenses han estado desesperados por regresar a Nicaragua después de haber encontrado su situación insostenible en el extranjero durante la pandemia.

El gobierno de los Estados Unidos ha fracasado notoriamente en satisfacer las necesidades de su propio pueblo durante la actual pandemia, pero todavía puede encontrar dinero para intentar destruir un pequeño país cuyo éxito hace que la política social, económica y medioambiental de los Estados Unidos parezca arbitraria, negligente y criminal. Después de 170 años, la clase dirigente de los Estados Unidos no tiene nada que olvidar de Nicaragua, porque en todo ese tiempo no ha aprendido nada. De todos modos, lo único que realmente necesitan saber es esto: el Frente Sandinista planifica su trabajo, ejecuta su plan y luego… vencen, porque defienden con pasión los intereses del pueblo nicaragüense y de la Patria Grande.

En este momento, Nicaragua se encuentra en medio de una temporada de lluvias que ha bendecido al país con lo que parece ser una abundante primera cosecha con fuertes indicios para el momento de una buena cosecha postrera y una buena cosecha de apante también, más adelante en el año. Junto con todos sus otros extraordinarios logros, es por eso que, ahora por lo menos, Nicaragua está cantando, bailando y cantando bajo la lluvia…

* Tortilla con sal.

Evacuan a Trump en plena rueda de prensa

Un agente del Servicio Secreto y el sospechoso del tiroteo fueron trasladados a un hospital local mientras las autoridades siguen investigando el suceso.

El Servicio Secreto de EE.UU. reveló detalles del tiroteo ocurrido este lunes cerca de la Casa Blanca, que provocó que evacuaran al presidente Donald Trump en plena rueda de prensa.

Según afirmaron las autoridades, un hombre de 51 años se acercó a las 17:53 a un oficial del Servicio Secreto cerca de la residencia presidencial y le dijo que portaba un arma. Después, el sospechoso sacó rápidamente un objeto de su ropa y se agachó «como si estuviera a punto de disparar», reza el comunicado.

Por su parte, el oficial de la agencia federal estadounidense, que cumple con la función de proteger la integridad del presidente, reaccionó descargando su arma e impactando al hombre en el torso. Tras el incidente, tanto el sospechoso como el agente fueron trasladados a un hospital local. La Oficina de Responsabilidad Profesional del Servicio Secreto de EE.UU. y el Departamento de la Policía Metropolitana del Distrito de Columbia llevarán a cabo una investigación.

Rusia nombra su vacuna contra el coronavirus ‘Sputnik V’

La primera vacuna del mundo contra ese virus ha sido registrada este 11 de agosto.

Rusia ha anunciado este 11 de agosto que la primera vacuna contra el coronavirus del mundo, registrada en su territorio, ha recibido el nombre de ‘Sputnik V’.

El presidente ruso, Vladímir Putin, precisó que la vacunación de la población deberá realizarse exclusivamente de forma voluntaria, agregando que espera que la producción en masa del medicamento empiece en breve. Por su parte, el ministro de Salud de Rusia, Mijaíl Murashko, afirmó que la vacuna mostró su efectividad y seguridad. Señaló que la vacuna será producida en dos plataformas: por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya y la compañía Binnofarm.

Asimismo, se reportó que la inyección podría garantizar la inmunidad por un período de hasta 2 años. «El esquema de doble inyección permite la formación de una inmunidad a largo plazo. La experiencia con las vacunas vectoriales (con esquema de doble inyección) muestra que la inmunidad permanece hasta 2 años«, reza el informe emitido este martes por el Ministerio de Salud de Rusia.

Más de 20 países solicitaron un total de 1.000 millones de dosis

El Fondo de Inversión Directa de Rusia ha recibido solicitudes de más de veinte países para la compra de 1.000 millones de dosis de la vacuna rusa contra el coronavirus, comunicó el titular de la entidad, Kiril Dmítriyev, citado por la agencia TASS.

«Vemos un gran interés en el extranjero por la vacuna rusa desarrollada» por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, y «hemos recibido solicitudes preliminares de 20 países para la compra de más de 1.000 millones de dosis de la vacuna», dijo Dmítriyev.

De momento se desconoce qué países han realizado las solicitudes, aunque Kiril Dmítriyev subrayó que Rusia ha acordado producir su vacuna contra el coronavirus en cinco naciones y que espera recibir la aprobación para la producción del fármaco en varios Estados latinoamericanos para noviembre.

La vacuna

El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció este 11 de agosto que su país ha registrado la primera vacuna contra el coronavirus del mundo. El mandatario precisó que la vacunación de la población deberá realizarse exclusivamente de forma voluntaria, agregando que espera que la producción en masa del medicamento empiece en breve.

Creada de forma artificial, sin ningún elemento del coronavirus en su composición, la vacuna se presenta en forma liofilizada, como un polvo que se mezcla con un excipiente para disolverlo y luego administrarlo por vía intravenosa.

En los ensayos clínicos de la vacuna, que tenían como objetivo evaluar su seguridad y los efectos en el organismo, participaron un total de 76 voluntarios. Los médicos dieron la investigación por exitosa y concluyeron que la vacuna es segura: al final del proceso «todos los voluntarios tenían inmunidad«. Yelena Smoliarchuk, directora del Centro de investigación clínica sobre medicamentos de la Universidad Séchenov, afirmó que la protección máxima se alcanza tres semanas después de la inyección, cuando se desencadena la respuesta del sistema inmunológico.

Dimite el Gabinete del Líbano en medio de protestas tras la tragedia en Beirut

La medida, anunciada por el primer ministro Hassan Diab, se toma días después de que una fuerte explosión sacudiera el puerto de la capital.

El primer ministro del Líbano, Hassan Diab, ha anunciado la dimisión del Gobierno, que ha sido objeto de críticas por el mal manejo de una carga peligrosa en el puerto de Beirut, que motivó la potente explosión que causó más de 160 muertos y una amplia devastación en la zona.

«Hoy anuncio la renuncia de este Gobierno. Que Dios proteja al Líbano», declaró en el marco de un discurso televisado.

Diab afirmó que la explosión se produjo como consecuencia de la «corrupción endémica«.

Los políticos «deben sentirse avergonzados de sí mismos porque su corrupción es lo que llevó a este desastre, que había sido escondido durante 7 años», reiteró, añadiendo que apoya las peticiones de que las personas responsables de «este crimen» sean llevadas a juicio.

«Damos un paso atrás para estar junto al pueblo, con el fin de emprender la lucha por el cambio con ellos. Queremos abrir la puerta al rescate nacional, al rescate en cuyo logro los libaneses participarán», reiteró.

El Gabinete ha estado bajo presión, luego que más de 160 personas murieran y más de 6.000 resultaran heridas el pasado 4 de agosto tras una potente explosión de una carga peligrosa almacenada en el puerto capitalino. Miles de personas quedaron sin hogar.

El pasado fin de semana se registraron protestas masivas en Beirut por la mala gestión de los materiales explosivos. Los manifestantes asaltaron varios ministerios, lanzaron piedras y bloquearon una calle cerca del Parlamento. En el área se registró un incendio, mientras los activistas trataron de irrumpir en la zona. La Policía usó gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes.

Bill Gates reveló para cuándo espera que se termine la pandemia

Además de ser el cofundador de Microsoft, Bill Gates también es un filántropo que sigue muy de cerca los conflictos sanitarios mundiales y, claro los avances para frenar la pandemia del coronavirus. A través de la fundación que lidera con su esposa Melinda, el magnate está invirtiendo para desarrollar vacunas y tratamientos contra el Covid-19 que, según estima, «terminará en 2022».

En una entrevista publicada en la revista Wired, Gates admite que la pandemia produjo «miles de millones de dólares en daños económicos y muchas deudas». Sin embargo, se mostró optimista: «La línea de innovación sobre la ampliación de los diagnósticos, las nuevas terapias y las vacunas es realmente impresionante».

El líder tecnológico vaticinó que a fines del año próximo, en 2021, «el mundo rico debería poder terminar con esto [el coronavirus], mientras que el resto de los países lo vería concluido para fines de 2022». En este sentido, Gates explicó que, por la forma en que algunas farmacéuticas trabajan, ayudarán primero a los países más desarrollados. «Ellas no serán la solución escalable y de bajo costo para el mundo«, añadió.

Además de mostrarse cauto, insistió que una vez que se alcance eso, el mundo habrá perdido años de batalla contra otras enfermedades como la malaria, la poliomielitis y el VIH, además de que habrá un mayor endeudamiento en los países. «Nos tomará años después de esto para regresar incluso a cómo estábamos en 2020.No es la Primera o la Segunda Guerra Mundial, pero está en ese orden de magnitud como un impacto negativo para el sistema», completó.

Para desarrollar la vacuna y frenar la pandemia del coronavirus, Gates se tomó el trabajo muy en serio. A principios de año anunció que había donado la suma de 100 millones de dólares para su combate. Sin embargo, la inversión total asciende a 500 millones de dólares, de acuerdo a datos publicados en el portal Vox.com.