
Sputnik
* «Locomotora ruso-china» puede desafiar hegemonía egoísta de Occidente. El deseo de EEUU de establecer relaciones con Moscú o Pekín obedece a intereses personalistas y no significa que Washington renuncie a la política de unipolaridad. Este comportamiento es engañoso: aunque EEUU parezca estar en una fase de distensión con China y Rusia, su único objetivo es satisfacer su interés egoísta, advirtió analista.
A diferencia de EEUU, que persigue fines puramente egoístas en sus relaciones con otros países, Moscú y Pekín, a través de su cooperación, contribuyen al establecimiento de una auténtica multipolaridad, señaló a Sputnik el politólogo jordano Yusef Hamdán, al referirse a la visita a China del presidente ruso, Vladímir Putin.
«La visita del presidente Putin a China reviste una importancia especial en este momento histórico, ya que ambos países rechazan y se oponen a la política de un mundo unipolar, que EEUU aplica de forma agresiva y arbitraria», opinó.
Recordó que las relaciones entre ambos países «se manifiestan ahora de la mejor manera posible», a través de acuerdos y de evidentes intereses comunes, «con una unidad total a la hora de hacer frente a la hegemonía occidental». De acuerdo con Hamdán, tanto Rusia como China son «polos [de poder] por sí mismos y no necesitan el reconocimiento de Washington».
«Hoy en día, esta alianza se está consolidando y, cuando la poderosa locomotora ruso-china esté completamente formada, podrá movilizar fuerzas, lograr el equilibrio internacional y promover la agenda de un mundo multipolar», prosiguió.
En el lado opuesto, según el experto, «el deseo de EEUU de establecer relaciones con Moscú o Pekín obedece a intereses personalistas y no significa que Washington renuncie a la política de unipolaridad».
«Este comportamiento es engañoso: aunque EEUU parezca estar en una fase de distensión con China y Rusia, su único objetivo es satisfacer su interés egoísta», advirtió el analista.
En este contexto, resumió el interlocutor, Rusia y China colaboran «como nunca antes» en la elaboración de una política de contención, ya sea en el ámbito de la defensa, el comercio o la profundización de sus relaciones.
El mandatario de Rusia, Vladímir Putin, llegó a China el 19 de mayo en visita oficial. En la Gran Sala del Pueblo de Pekín, se celebraron las negociaciones entre el presidente ruso y su par de la República Popular China, Xi Jinping. La visita coincide con el 25.º aniversario de la firma del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación, considerado un hito clave en las relaciones entre Moscú y Pekín.