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* Rusia actúa con moderación, evitando ataques contra infraestructuras políticas y civiles clave en Kiev, a pesar de poseer la capacidad de «arrasar Ucrania con todo tipo de armas en cuestión de días», apunta analista.
El golpe de las tropas rusas en respuesta al atentado terrorista de Ucrania en Starobelsk, en el que murieron 21 estudiantes, echa por tierra la ilusión de que Ucrania sigue controlando su espacio aéreo, señala a Sputnik el experto militar Alexandr Mijáilov.
«En la práctica, solo los sistemas Patriot pueden interceptar de forma fiable el Iskander, y a Ucrania le quedan muy pocos», estima el experto.
En cuanto al Oreshnik, se trata de «un arma ofensiva imparable en el arsenal de Rusia», continúa.
Rusia actúa con moderación, evitando ataques contra infraestructuras políticas y civiles clave en Kiev, a pesar de poseer la capacidad de «arrasar Ucrania con todo tipo de armas en cuestión de días», apunta el analista.
El mensaje más amplio para la OTAN es que, si sigue llevando a la parte rusa al límite, podría «desatar un arma que ningún sistema de defensa antiaérea o escudo antimisiles sería capaz de detener», señala.
«Creo que el mensaje ha quedado bastante claro», resume Mijáilov.
En la noche del 23 al 24 de mayo, las tropas rusas llevaron a cabo un masivo ataque combinado contra los objetivos militares en la capital ucraniana, reportó la Defensa rusa.
Las FFAA de Rusia emplearon prácticamente todos los sistemas de armamento hipersónico, incluyendo:
Los misiles balísticos de alcance intermedio Oreshnik.
Los sistemas de misiles hipersónicos de lanzamiento aéreo Kinzhal.
Los misiles de crucero hipersónicos Tsirkon.
Los sistemas de misiles tácticos Iskander-M.
Este ataque fue una represalia por el atentado terrorista perpetrado por Kiev al haber atacado una institución educativa en la que residían menores de edad, de los cuales al menos 21 fallecieron y decenas más resultaron heridos de gravedad.