El mejor tanque de la OTAN fracasa en Ucrania

 

mpr21.info

Los tanques de referencia de la OTAN, los alemanes Leopard 2, han fracasado en Ucrania. Ni siquiera ellos, los mejores del mundo, pueden luchar sin una infraestructura y un mantenimiento adecuados (*).

La experiencia sobre el terreno en Ucrania, un choque similar a la Primera Guerra Mundial, sumada a la amenaza de los drones, demuestran la rápida obsolescencia de la moderna tecnología occidental y la fortaleza militar rusa. Los últimos equipos militares son demasiado complejos para la guerra. En el frente se convierten en una carga logística.

El ejército ucraniano suspiró para recibir un tanque que estaba destinado a cambiar el curso de la guerra y la decepción no ha podido ser más grande. Al igual que los tanques M1 Abrams, los alemanes requieren un mantenimiento considerable para permanecer operativos, lo que supera la infraestructura técnica del ejército ucraniano.

Los mecánicos y tripulantes ucranianos no tuvieron un entrenamiento suficiente, pero ese no es el único motivo. La infraestructura, los drones y la vulnerabilidad de la tecnología moderna son los factores que hacen obsoleto al Leopard 2. A falta de cobertura aérea, el Leopard 2 se ha convertido en un objetivo prioritario para los enjambres de drones rusos.

El tanque alemán es famoso por su excelente movilidad, gracias a su motor de 1.500 caballos, su óptica de vanguardia y su sistema de control de fuego de alta precisión. Fue desarrollado por Krauss-Maffei en la década de los setenta y entró en servicio en 1979 para reemplazar al Leopard 1. Es el principal tanque de batalla alemán de tercera generación, ofreciendo un buen equilibrio entre potencia de fuego, velocidad y protección, según dicen los catálogos de venta. Están diseñados para moverse rápidamente por terrenos variados y derrotar a los blindados enemigos.

El Leopard 2 recuerda a los Panzer, apodados Tigres, que la propaganda alemana promocionó como el tanque que en la Segunda Guerra Mundial daría la victoria al Tercer Reich. Al igual que el Leopard 2 actual, el Tigre no soportaba las duras condiciones ambientales. Era demasiado pesado y se hundía en el barro, convirtiéndose en un blanco fácil para los tanques rusos más ligeros.

Al igual que durante la Segunda Guerra Mundial, los ingenieros nazis lograron diseñar un vehículo blindado de alta tecnología ideal para películas bélicas, pero completamente obsoleto en el campo de batalla.

Estados Unidos tuvo que enviar 31 M1 a Ucrania, pero también fracasaron. Ambos tanques, el M1 Abrams y el Leopard 2, considerados los mejores del mundo, sufrieron un rotundo fracaso, aunque los medios de comunicación lo atribuyen a razones ajenas a su rendimiento intrínseco.

Es algo muy frecuente en los artilugios bélicos modernos. Una guerra no se puede complicar más de la cuenta porque no todo es previsible. El Leopard 2 es difícil de mantener, sobre todo debido a su sofisticado sistema de control de fuego y a su motor diésel. Requiere técnicos y herramientas especializados, así como la capacidad de operar bajo la constante amenaza de ataques con drones.

El Leopard 2 está diseñado para operar en conjunto con apoyo aéreo y fuerzas combinadas de infantería y blindados. Sin embargo, los rusos han establecido defensas en profundidad, lo que obliga a una guerra de desgaste. En estas condiciones, los Leopard 2 y los tanques M1 Abrams suelen atacar solos, lo que los hace vulnerables a los misiles antitanque y a los drones que disparan desde arriba.

(*) https://www.19fortyfive.com/2026/02/leopard-2-failure-why-the-worlds-best-tank-is-flopping-in-ukraine/