Motosierra de Milei cercena a trabajadores argentinos

 

Marco Teruggi | Resumen Latinoamericano

La motosierra del presidente argentino Javier Milei finalmente ha impactado de lleno a los trabajadores estatales. Ha ocurrido en vísperas del fin de semana largo y feriado de Semana Santa, con el despido de cerca de once mil empleados de distintas instituciones nacionales ubicadas en la capital, Buenos Aires, así como en sus oficinas en las distintas provincias del país.

Las notificaciones de no renovación de contratos o despidos se produjeron sin previo aviso, por mails, mensajes de WhatsApp, de día o de noche. Miles de personas se han quedado repentinamente sin empleo en medio de la recesión económica que atraviesa el país, tanto trabajadores que se habían incorporado al Estado durante el gobierno anterior, como otros con más de 20 años de antigüedad.

La información proporcionada por el Gobierno a este respecto ha sido, como suele ocurrir, imprecisa. Milei afirmó primero que ya han sido despedidos 50.000 empleados públicos”, sin indicar dónde ni cuándo, y anticipó que “caerían” 70.000 contratos más. Es decir, la meta sería 120 mil despidos, más de un tercio del total de trabajadores del Gobierno nacional.

El portavoz de Presidencia, Manuel Adorni, señaló entonces que “70.000 es todo el universo susceptible de despido, hasta el momento lo que va a pasar el 31 de marzo es el despido de unos 15 mil contratos”.

El secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de la Ciudad de Buenos Aires, Daniel Catalano, señaló a Público que habrá cerca de 11.000 despidos. A esta cifra hay que sumarle los siete mil contabilizados por ATE desde que Milei asumió la presidencia, por lo que el total de despidos en el Estado llegaría a 18 mil trabajadores en tres meses y medio.

El estado desguace

“Las áreas que están desapareciendo son el sistema de seguridad social, la ciencia y la tecnología, la cultura, el desarrollo social en las áreas de contención de sectores vulnerables, o el sistema agrícola en particular para los pequeños productores y los pueblos originarios”, explicó Catalano. Uno de los ministerios más afectados ha sido el de Capital Humano, encargado de áreas sensibles como la asistencia social, donde cerca de varios miles de trabajadores han sido despedidos.

“El objetivo del gobierno con los despidos masivos es sacar el papel del Estado de sus funciones, y privatizar todas aquellas tareas que puedan ser privatizadas, dejando a la mínima expresión una figura decorativa del Estado que sustente la transferencia del dinero recaudado por el Gobierno a manos privadas”, denunció el también subsecretario de la Central de Trabajadores Argentinos.

Uno de los argumentos esgrimidos por el Gobierno es que quienes han perdido su empleo serían “ñoquis”, como se denomina en Argentina a quienes reciben un salario del Estado, pero no trabajan.

Catalano ha subrayado que “lo que estamos teniendo son miles de trabajadores con una antigüedad de hasta 25 años en funciones estratégicas y funciones clave, el gobierno no ha demostrado ni un solo despido que tenga relación con alguien que no trabajó, entonces la historia que ellos estamos construyendo se desmorona”.

Unos once mil en crisis

Carolina –que prefiere no dar su apellido– estuvo entre los 11.000 despedidos esta semana. Ella era empleada de la Agencia Nacional de Discapacidad durante 12 años, y entre febrero y marzo fueron despedidas 320 de las mil 200 personas que trabajaban allí, es decir, una cuarta parte de una agencia en la que, señaló, ya había “escasez de trabajadores”.

El área donde trabajaba Carolina se dedica a “tramitar pensiones no contributivas”, es decir, a otorgar pensiones a personas con discapacidad. El año pasado dieron unas 300 pensiones nuevas por día, y desde que llegó Milei, unas diez: “esta gestión no cambió el criterio de evaluación, pero empezaron a dar diez pensiones nuevas por día, entonces sospechamos que su interés es eliminar todo el sistema de pensiones y así eliminar a los trabajadores”, lamentó.

El despido repentino la ha puesto ante una crisis económica: “estar sin trabajo significa estar sin seguridad social, tengo un hijo con discapacidad que tiene que someterse a un tratamiento y tiene un bebé que también necesita seguridad social”.

Los despidos, tal y como recalcó Carolina a este periódico, también han afectado a trabajadores con discapacidad o a alguna mujer embarazada, que se han quedado en paro de un día para otro.

Más despidos por venir

El gobierno, al llegar al poder, puso en marcha contratos públicos de 90 días que, al llegar a su término, pueden renovarse o no. Los despidos masivos de finales de marzo corresponden al final de ese trimestre, y muchos de los que han permanecido en sus puestos de trabajo esta semana tendrán que esperar tres meses más para saber si continuarán o se sumarán a la lista de paro.

A los despidos en las instituciones se suma el parón de obras públicas, el anunciado intento de privatización de empresas estatales y el fuerte ajuste a los jubilados, que ha sido denunciado por la oposición y organismos internacionales como Amnistía Internacional.

La justificación de Milei para este empobrecimiento del Estado, al que califica de “organización criminal”, es que además de los supuestos “ñoquis”, se debe reducir el gasto estatal para llegar al déficit cero, que sería el punto central para solucionar el problema. crisis económica.

ATE ya ha anunciado que llevará a cabo «medidas de fuerza hasta recuperar los puestos de trabajo» como ha advertido Catalano. El próximo miércoles realizarán ingreso a las instituciones con los trabajadores despedidos y bloqueos de calles. El viernes también encabezarán un paro con movilización, junto a otras medidas previstas para las próximas semanas.

El Ejecutivo argentino se ha mostrado hasta el momento, no sólo inflexible en su plan de ajuste, sino que lo ha celebrado en redes sociales como parte del cambio prometido por Milei en su lucha contra “la casta”.

Su promesa es que habrá luz al final del túnel como repite, algo que por el momento no se percibe en medio del empeoramiento de las condiciones de vida de los sectores más pobres, asalariados, clases medias o pequeñas y medianas. empresas, afectadas por la combinación de inflación y recesión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *