
Tasnim News
* Donald Trump dijo el domingo que su país “ayudará a liberar” los barcos atrapados en el estrecho, en tanto, el comandante del Cuartel General Central de Khatam al-Anbia de Irán, advirtió que cualquier fuerza militar extranjera, en particular la de Estados Unidos, será atacada si intenta acercarse a la mencionada vía.
Teherán.- La Armada iraní ha declarado que, tras una firme advertencia, ha impedido que destructores estadounidenses e israelíes entren en el estrecho de Ormuz.
El Departamento de Relaciones Públicas del Ejército de la República Islámica de Irán declaró el lunes que, mediante una «advertencia decisiva y rápida» emitida por la Armada, se impidió la entrada de destructores de los enemigos estadounidenses y sionistas en la zona del estrecho de Ormuz.
El domingo, el presidente estadounidense Donald Trump dijo que Estados Unidos «ayudará a liberar» a los barcos atrapados en el estrecho de Ormuz a partir del lunes, lo que sugiere que su administración romperá el bloqueo iraní de esta vía marítima estratégica.
Trump afirmó que estaba lanzando la campaña, denominada Proyecto Libertad, a petición de los países cuyos buques están varados en el estrecho, a los que se refirió como «espectadores neutrales e inocentes».
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) declaró en un comunicado que a partir del lunes comenzará a prestar apoyo a los buques mercantes que «busquen transitar libremente» por el estrecho.
Mientras tanto, el comandante del Cuartel General Central de Khatam al-Anbia de Irán, el general de división Ali Abdollahi, advirtió que cualquier fuerza militar extranjera, en particular la de Estados Unidos, será atacada si intenta acercarse o entrar en el estrecho de Ormuz.
“Preservaremos y gestionaremos con firmeza la seguridad del estrecho de Ormuz con toda nuestra capacidad, aconsejando a todos los buques mercantes y petroleros que se abstengan de intentar atravesar el estrecho de Ormuz sin la coordinación con las Fuerzas Armadas (de Irán) allí estacionadas para no poner en peligro su seguridad”, declaró el alto general.
El 28 de febrero, Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron una guerra de agresión no provocada contra Irán, durante la cual el entonces líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Khamenei, y varios altos mandos militares fueron martirizados.
Las Fuerzas Armadas iraníes respondieron con semanas de ataques con misiles y drones dirigidos contra posiciones militares estadounidenses e israelíes en los territorios ocupados y la región del Golfo Pérsico, infligiendo graves daños en 100 oleadas de contraataques durante un período de 40 días.
La represalia de Irán también incluyó el cierre del estratégico estrecho de Ormuz a los buques pertenecientes a enemigos y aliados.
Posteriormente, la República Islámica impuso nuevas restricciones a la vía marítima, condicionando el paso de los buques a la obtención del permiso de las autoridades iraníes pertinentes. Esta última medida se produjo después de que Estados Unidos anunciara la continuación del bloqueo ilegal que ha estado intentando imponer a los buques y puertos iraníes.