
* La Jefa nazi del Servicio de Inteligencia de Inglaterra siguió los pasos del abuelo en la Gestapo, lo que la llevó a “olvidar” el sufrimiento infligido a los judíos y apoyar matanzas gringas en Afganistán y otros países desde su puesto de “agente secreta”.
Aunque los servicios secretos británicos hicieron un impecable trabajo “borrando” la vida de Blaise Metreweli hasta que llegó a ser jefa del MI6, es un hecho incontestable que la mujer, actualmente de 48 años, es la nieta de un asesino nazi conocido como “El Carnicero” por la forma en que asesinaba judíos.
Es algo que publicó tímidamente el año pasado el diario inglés Daily Mail, y que de inmediato fue neutralizado por los expertos en seguridad británicos, “elogiando” al periódico denunciante “por hacer un «servicio nacional» al revelar que el abuelo de la jefa del MI6 era un jefe de espionaje nazi, antes de que los rusos pudieran manipular dicha información.
Por supuesto que los del Daily Mail prefirieron quedarse con el “elogio” a tener que incomodar al peligroso MI6 y demás autoridades del Reino Unido, que ya habían decidido que la “súper agente secreta”, con un currículo que parece sacado de la pluma de Ian Fleming, también exagente de Inteligencia británico y creador de James Bond, el famoso 007, fuera la jefa del aparato de Inteligencia Exterior de Inglaterra, conocido como MI6.
Que su abuelo alardeara ante sus jefes alemanes de la manera sanguinaria en que asesinaba, violaba y robaba a los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, no significó nada para sus empleadores británicos, quienes buscaban a alguien acorde a los tiempos modernos, es decir, con dominio de su trabajo, pero sobre todo profundamente rusófoba.
¿A quién le interesaría que en el pasado su abuelo hubiera masacrado no a cientos, sino a miles de judíos? Para despejar cualquier duda, tras la publicación del Daily Mail, el Ministerio de Relaciones Exteriores declaró que nunca lo había conocido y que su compleja herencia de Europa del Este había «contribuido a su compromiso de prevenir el conflicto y proteger al público británico de las amenazas modernas de los estados hostiles de hoy, como el próximo jefe del MI6».
No creamos que los del gobierno británico son tontos. Ellos tuvieron que hurgar en miles de documentos (los hay) sobre el pasado de su futura jefa de Inteligencia Exterior, y de seguro más de alguno de los investigadores sintió escozor por el pasado familiar de Blaise Metreweli, pero la decisión estaba tomada.
Ser descendiente de un asesino nazi en Europa no es poca cosa. La mayoría de las actuales generaciones tuvieron víctimas en el barbarismo de las hordas de Adolfo Hitler.
Ante esa realidad, los descendientes de los miembros del ejército nazi, y hablamos de hijos y nietos, se dice que padecen una especie de “trauma transgeneracional” derivado de la culpa heredada por el pasado criminal de sus familiares.
Lo anterior ha provocado que algunos descendientes de nazis busquen a familiares de víctimas para pedir perdón o trabajan en proyectos educativos para asegurar que los hechos no se repitan, es decir, que las guerras no vuelvan a tener como víctimas a personas inocentes, sobre todo niños y mujeres.
No es el caso de Blaise Metreweli, quien aparte de no haber pedido perdón a los familiares de las víctimas de Hitler y sus secuaces, ha trabajado apoyando la causa de la guerra sin que ningún trauma del pasado la atormente.
Es así, que tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York (muchos expertos aseguran que fueron autoinfligidos), Blaise Metreweli fue enviada a operar a Medio Oriente, región cercana a Afganistán, país al que Estados Unidos responsabilizó y lo invadió hasta que salió derrotado.
Se aprecia que la entonces joven de 24 años, había mandado al olvido el dolor de los familiares de los seis millones de hombres, mujeres y niños judíos asesinados por los nazis de Hitler, entre ellos sus abuelos sanguíneo y adoptivo, pero que había cultivado el odio por los rusos que perdieron a más de 20 millones de personas en la guerra en contra de los criminales alemanes en cuyas filas combatían sus antepasados.
Antes de que las críticas surgieran, el gobierno británico indicó que “por supuesto, la Sra. Metreweli no puede ser juzgada por los pecados de su abuelo. Ella es uno de los agentes de inteligencia más formidables de nuestra nación, ha servido a su país con distinción en operaciones peligrosas para el MI6 en Europa y el Medio Oriente durante dos décadas a raíz del 11 de septiembre”.
El Holocausto Judío y la muerte de los soviéticos, reducidos a “pecados del abuelo”, de esos que se lavan yendo a misa a confesarse o bien ayudando a su país y a potencias imperialistas amigas a asesinar a miles de personas en Oriente Medio y en otros países “hostiles”.
Ya dijimos en nota anterior algunos de los “pecados” de los abuelos de la Jefa de Inteligencia Exterior del Reino Unido, pero no está demás recordar algunos pasajes del Daily Mail al “adelantársele” a los rusos a destapar el escándalo de la nieta de los nazis:
“Los archivos en Alemania revelan que la mujer que a partir de septiembre se hará cargo de los secretos de la nación, es la nieta de un notorio colaborador nazi que espió y mató por la Alemania de Adolf Hitler.
“Podemos revelar que el abuelo de la Sra. Metreweli fue Constantine Dobrowolski, un ucraniano apodado ‘El Carnicero’, que desertó del Ejército Rojo para convertirse en el principal informante de los nazis en la región de Chernihiv en Ucrania.
“Mientras que Metreweli nunca conoció a su abuelo paterno, que permaneció en la Ucrania ocupada por los nazis, y el resto de su familia huyó de la «liberación» soviética de la región en 1943, su historia arroja una sombra incómoda sobre su impecable carrera en el MI5, el MI6 y el Ministerio de Relaciones Exteriores”.
En otros párrafos, se lee:
“The Mail ha desenterrado cientos de páginas de documentos en archivos en Friburgo, Alemania, detallando la extraordinaria vida y los tiempos empapados de sangre de Dobrowolski, que son dignos de un thriller de espías.
“Conocido como «Agente No 30» por los comandantes de la Wehrmacht, había prometido venganza contra los rusos desde que masacraron a su noble familia propietaria de la tierra, saquearon su patrimonio y se apoderaron de Ucrania después de la Revolución Bolchevique de 1917.
“Los archivos detallan cómo los soviéticos pusieron una recompensa de 50,000 rublos, £ 200,000 en el dinero de hoy, por el jefe del jefe de espionaje local al que calificaron como «el peor enemigo del pueblo ucraniano».
“Dentro de los archivos hay cartas escritas a mano del abuelo de la Sra. Metreweli a los superiores nazis firmados por ‘Heil Hitler’. Sorprendentemente, Dobrowolski se jactó ante los comandantes alemanes de participar «personalmente» «en el exterminio de los judíos» y matar a cientos de combatientes de la resistencia ucraniana. Incluso hay relatos de él saqueando los cuerpos de las víctimas del Holocausto y riéndose de la agresión sexual de las reclusas”.
Bueno, nos percatamos ahora que tampoco los judíos, esos que la Unión Soviética salvó del exterminio total, se han pronunciado sobre la jefa de espías británica desde 2025. ¿También perdonaron los “pecados del abuelo”?