Cuba: agresión provocaría “baño de sangre de consecuencias incalculables”

Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba.

 

RT

* El mandatario Miguel Díaz-Canel recalcó que las amenazas de EE.UU. constituyen en sí mismas «un crimen internacional».

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió este lunes que una agresión militar de EE.UU. contra la isla provocaría «un baño de sangre de consecuencias incalculables», además de «un impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional».

En una publicación en X, el mandatario recalcó que las amenazas de agresión militar de la potencia norteamericana constituyen «un crimen internacional», al tiempo que defendió que Cuba no constituye ningún tipo de amenaza.

«Cuba no representa una amenaza, ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país. No los tiene contra EE.UU., ni los ha tenido nunca», ha aseverado Díaz-Canel.

Además, reiteró su denuncia contra la «agresión multidimensional» estadounidense, tras recalcar que la isla tiene el derecho «a defenderse de una arremetida bélica», lo cual, a su juicio, no puede constituir ningún tipo de excusa para iniciar una guerra contra el pueblo cubano.

EE.UU. mantiene un severo bloqueo contra la isla desde hace más de seis décadas, recrudecido desde el pasado mes de enero, cuando el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, lanzó un decreto para obstaculizar el suministro energético e impedir la llegada de petróleo a la nación caribeña.

Durante este tiempo se han sucedido las amenazas de Trump, insinuando incluso una agresión militar y la toma de la isla por la fuerza.

Amenaza a Cuba desde EE.UU.

El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.

El texto acusa sin pruebas al Gobierno cubano de alinearse con «numerosos países hostiles», de acoger a «grupos terroristas transnacionales» y de supuestamente permitir el despliegue en la isla de «sofisticadas capacidades militares y de inteligencia» de Rusia y de China.

Sobre esas bases infundadas, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.

El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana. A principios de este año, el presidente de Cuba alertó que «esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales».

La semana pasada, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, avisó que planean imponer nuevas sanciones contra Cuba. Esto, después de que el 1 de mayo, Trump firmara una orden ejecutiva que impone otras medidas contra el Gobierno de la isla, ampliando las restricciones existentes bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.