
* Durante décadas, los pilares centrales de la hegemonía estadounidense fueron su supremacía militar y el apoyo de sus lacayos, los países europeos. La guerra económica marca el fin de aquel sistema y la Guerra de Oriente Medio ha sido la puntilla. Llegan los tiempos de los aranceles, los bloqueos y los embargos. Hay que abrirse camino a tiros.
La capacidad de Irán para cerrar el Estrecho de Ormuz ha arrojado sombras sobre la hegemonía de Estados Unidos en la defensa de la libertad de navegación y el libre comercio, a pesar del despliegue militar que ha llevado a cabo el Pentágono.
Ha sido un golpe a la imagen de Estados Unidos como superpotencia, que socava su estatuto hegemónico. La guerra ha dejado a Estados Unidos en una posición más débil que cuando comenzó la guerra.
Los países del Golfo se replantean la fiabilidad del paraguas de seguridad de Estados Unidos después de que su infraestructura civil y las instalaciones energéticas quedaran destruidas.
El tema estratégico clave en el futuro ya no es sólo el uranio sino el Estrecho de Ormuz. El mundo quiere comprobar si Estados Unidos pondrá las llaves del transporte marítimo en Ormuz en manos de Irán.
Incluso si el acuerdo logra reabrir el Estrecho, Irán ahora tiene una influencia que no tenía antes. Estados Unidos ha demostrado ser incapaz de obligar a Irán a levantar el bloqueo por la fuerza, lo que significa que en la región hay que negociar con Irán, no con Estados Unidos.
Irán recibirá 12.000 millones de dólares de sus fondos congelados antes de que comiencen las conversaciones nucleares, en lo que parece un pago por la reapertura del Estrecho.
Es muy posible que ese sea uno de los motivos por los que hasta ahora Trump se ha negado a publicar el texto del acuerdo y por lo que, en suma, no hay tal acuerdo sino solo un “memorándum de entendimiento”.
Durante décadas, los pilares centrales de la hegemonía estadounidense fueron su supremacía militar y el apoyo de sus lacayos, los países europeos. Nunca tuvieron la fuerza suficiente para acabar con países como la URSS o China, pero era bastante para garantizar el comercio internacional, la libertad de navegación y el movimiento de mercancías, como el petróleo, por los cinco continentes. Estados Unidos diseñó los circuitos del mercado mundial y fue su mayor beneficiario.
La guerra económica marca el fin de aquel sistema y la Guerra de Oriente Medio ha sido la puntilla. Llegan los tiempos de los aranceles, los bloqueos y los embargos. Hay que abrirse camino a tiros. Irán ha demostrado que la única manera de escapar a las trampas del imperialismo es la guerra. No es posible negociar.
El primer acuerdo nuclear con Irán en 2015, negociado por el gobierno Obama, se discutió con los aliados europeos, junto con China y Rusia. Trump lo rompió unilateralmente en 2018, durante su primer mandato, y ahora lo echa de menos. Fue otro de los tiros en el pie que se ha disparado en su segundo mandato.
Fuente: mpr21