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* Se trata del sistema de misiles «más potente del mundo», que puede desplazarse no solo por una trayectoria balística, sino también por una suborbital, y es capaz de «superar todos los sistemas de defensa antimisiles existentes y en desarrollo», declaró el presidente Vladímir Putin.
El misil intercontinental pesado Sarmat será puesto en servicio de combate a finales de 2026, declaró este martes el presidente ruso, Vladímir Putin.
«A finales de este año, el Sarmat efectivamente será puesto en servicio de combate», dijo el mandatario tras escuchar el informe del Ejército sobre la exitosa realización de una prueba de este misil, capaz de moverse hacia su objetivo a velocidades hipersónicas.
El mandatario recordó que Rusia empezó a desarrollar el Sarmat en 2011 y que, en 2018, estos trabajos y las ventajas de los nuevos sistemas de misiles avanzados, incluido el Sarmat, fueron anunciados públicamente.
Además, Putin enumeró en qué consisten las ventajas de este avanzado sistema ruso.
«Supera cualquier análogo occidental»
«En primer lugar, [el Sarmat] es el sistema de misiles más potente del mundo, que no es inferior en potencia al sistema de misiles Voyevoda, que está en servicio en nuestras Fuerzas Armadas […] y aún es de producción soviética», dijo.
El presidente señaló que «la potencia total de la carga de combate transportada supera en más de cuatro veces la potencia de cualquier análogo occidental existente actualmente, incluso del más potente».
«En segundo lugar, y esto es lo principal, el misil puede desplazarse no solo por una trayectoria balística, sino también por una trayectoria suborbital, lo que, en tercer lugar, permite garantizar un alcance de empleo superior a 35.000 kilómetros, con características de precisión mejoradas al doble al mismo tiempo», destacó.
Por último, Putin resaltó que el Sarmat tiene la capacidad de «superar todos los sistemas de defensa antimisiles existentes y en desarrollo».
Este martes, Rusia llevó a cabo una prueba del novedoso misil balístico intercontinental pesado Sarmat.
El comandante de las Fuerzas de Misiles Estratégicos de Rusia, Serguéi Karakáyev, informó a Vladímir Putin que el lanzamiento resultó ser completamente exitoso.
El Sarmat es capaz de desplazarse hacia su objetivo a velocidades hipersónicas —superiores a Mach 17— cambiando de trayectoria en rumbo y altura para que ningún sistema de defensa antimisiles pueda interceptarlo, cuenta con un alcance de 18.000 kilómetros y una carga útil de alrededor de 10 toneladas.
Al entrar en servicio de combate, reemplazaría al misil estratégico con base en silos más potente del mundo, el RS-20V Voyevoda (SS-18 Satan, según la clasificación de la OTAN).
El cuerpo del proyectil del Sarmat, denominado ‘Satan-2’ según la clasificación de la OTAN, es de 35,5 metros de largo y 3 metros de diámetro y permite alojar hasta 178 toneladas de combustible líquido, mientras que la ojiva del misil es de reentrada múltiple y cuenta con un sistema de guiado individual de cada munición.
La masa al despegue del misil estratégico pesado es de 208,1 toneladas. Dadas las complicadas condiciones geopolíticas de la actualidad, es considerado un escudo fiable que facilita la disuasión nuclear y sirve de una garantía más, junto con otro potente armamento del que dispone Rusia, del mantenimiento de la paz y seguridad nacional.
El misil puede portar ojivas nucleares, incluidas las hipersónicas, y atacar objetivos tanto a través del Polo Norte como del Polo Sur. Su producción en serie comenzó en el 2022.
Actualmente el arma hace parte de las Tropas de Misiles de Designación Estratégica, que constituyen el componente terrestre de la tríada nuclear de Rusia, al que se suman los componentes navales y aéreos.