
Theran Times
* Exnegociador norteamericano reconoce que “los iraníes nos han sorprendido constantemente por su capacidad de resistencia”, y añadió que dudaba que la presión económica y militar por sí sola pudiera forzar una retirada iraní.
Teherán.- Según el exnegociador estadounidense Dennis Ross, el camino más claro hacia un acuerdo para poner fin a la guerra de Estados Unidos contra Irán podría residir en la disputa sobre las tarifas de transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, mientras Washington se enfrenta a la realidad de que meses de presión militar y económica no han logrado doblegar a Teherán.
Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra contra Irán el 28 de febrero, aparentemente esperando que la presión militar sostenida debilitara a la República Islámica y obligara a sus líderes a hacer concesiones de gran alcance. En cambio, Irán ha mantenido su posición política y militar, al tiempo que ha seguido desafiando la presión estadounidense, particularmente en torno al estratégico estrecho de Ormuz.
Irán ha demostrado repetidamente su capacidad para soportar una fuerte presión, manteniendo al mismo tiempo una influencia significativa durante el transcurso del conflicto. A pesar de los elevados costos económicos impuestos por las sanciones estadounidenses y el bloqueo naval, Teherán ha rechazado las exigencias que considera que comprometen su soberanía y ha insistido en que cualquier acuerdo debe abordar las consecuencias de la campaña militar de Washington.
Ross afirmó que Irán podría renunciar a cualquier exigencia de un peaje formal para el transporte marítimo, conservando al mismo tiempo el derecho a cobrar por servicios legítimos de navegación, seguridad o medioambientales. Según él, este acuerdo permitiría a ambas partes obtener una victoria política, posibilitando que Teherán diera marcha atrás en su exigencia sin dar la impresión de capitular.
“Los iraníes nos han sorprendido constantemente por su capacidad de resistencia”, dijo Ross, y añadió que dudaba que la presión económica y militar por sí sola pudiera forzar una retirada iraní.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en el punto neurálgico del conflicto. Washington ha intentado utilizar su poder naval y el bloqueo económico para restringir las exportaciones de petróleo de Irán, mientras que Teherán sostiene que el estrecho no puede ser tratado simplemente como un instrumento del poder estadounidense. Los recientes enfrentamientos militares en torno a la vía marítima han puesto de manifiesto, una vez más, los riesgos de intentar resolver la disputa por la fuerza.
“Si se pudiera anunciar la reapertura del estrecho, creo que Trump llegaría a un acuerdo”, declaró Ross a la agencia Associated Press.
Para Washington, un acuerdo de este tipo podría ser una forma de salvar las apariencias y poner fin a una costosa confrontación. Para Teherán, reabrir la vía fluvial preservando sus derechos soberanos y poniendo fin a la campaña de presión podría presentarse igualmente como una victoria.
Tras meses de guerra, la lección que se desprende de ello es que la capacidad de resistencia de Irán se ha convertido en uno de los factores centrales que impulsan a Estados Unidos a buscar una salida del conflicto.