Parlamentarios europeos de izquierda se solidarizan con Nicaragua

Parlamentarios de las bancadas de izquierda de Europa y América Latina expresaron solidaridad con Nicaragua tras el fallido golpe de Estado, según se conoció hoy aquí a través de una declaración conjunta.

“Condenamos a todos aquellos que poniendo en cuestión la soberanía y los intereses de la patria nicaragüense apuestan por la desestabilización”, refieren en el texto firmado en Viena, en el contexto de las reuniones de las comisiones parlamentarias permanentes de Eurolat.

Los diputados también rechazan a quienes dirigieron a delincuentes y grupos vandálicos para ejecutar actos terroristas y violentos, que durante más de tres meses (de abril a julio) le robaron la paz a los nicaragüenses.

Asimismo expresan que acompañan con su fuerza solidaria al pueblo en su petición de justicia por los ciudadanos y policías secuestrados, torturados y asesinados durante la intentona.

“Nos unimos a la lucha en contra del injerencismo extranjero y por la sostenibilidad de la soberanía de Nicaragua, y felicitamos el heroísmo del pueblo que resistió y va ganando cada día nuevamente la paz”, señalan en el documento.

Además, se pronuncian en contra de ‘la arremetida imperialista que ha atentado contra algunos dirigentes y países de América’.

En ese sentido repudian la “persecución judicial, política y mediática y las campañas de criminalización que sufren distintos líderes progresistas, como (Luiz Inácio) Lula da Silva, Rafael Correa o Cristina Kirchner”.

Sobre Venezuela, expresan su rechazo a los ataques y medidas unilaterales que buscan atentar contra la soberanía del país.

También exigen el levantamiento incondicional, total y definitivo del bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba, y la indemnización al pueblo por los daños y perjuicios causados durante más de 50 años.

Además, reclaman la devolución al país del territorio ocupado por la nación norteña en la provincia de Guantánamo, donde Washington mantiene una base naval.

Los grupos parlamentarios de izquierda saludaron la consulta popular que se desarrolla en Cuba sobre el proyecto de nueva Constitución, lo cual calificaron de ejercicio democrático.

El odio y la ignorancia de Luis Almagro

Elso Concepción Pérez

Luis Almagro da muestras cada día de hasta dónde puede llegar una persona dominada por el odio, a la vez convertida en un vocero del anexionismo en América Latina.

La semana pasada llamó a una acción militar contra Venezuela y ahora compara a la nación bolivariana con Ruanda, el país africano que estremeció al mundo en 1994, cuando casi un millón de hijos de esa tierra murieron a causa de enfrentamientos entre dos facciones étnicas: los Hutus y los Tutsis.

Si acudimos a la historia, en la nación bolivariana no hay ni uno ni otro grupo étnico, y si existe confrontación, es entre una derecha recalcitrante, aupada y financiada por Estados Unidos, con el ingrediente anexionista de los llamados a la guerra del señor secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), y un pueblo noble que está decidido a no someterse a los designios de Washington.

Pero, además, sus últimas apariciones –esta vez a través de tuits– dan fe de que este señor es un ignorante de la historia y por ello llega a comparar a Venezuela con Ruanda, y llama a sus seguidores a no permitir lo ocurrido en la nación africana. Sería bueno preguntar a Luis Almagro quiénes son los Hutus y quiénes los Tutsis, que en su dominio de la antihistoria él cree que existen en Venezuela. Que explicara, al menos someramente, un solo elemento para comparar ambos escenarios.

O es que, con sus llamados a una intervención militar foránea, que ha hecho reiteradamente, lo que pretende es una masacre al menos parecida por su trágico desenlace, aunque ahora diga que sus palabras «fueron manipuladas».

Para sus trasnochadas diatribas contra Caracas y el presidente Nicolás Maduro, trajo a su imaginario datos que ni siquiera la Organización Mundial de la Salud reconoce. Y cito: «Un niño por día se muere de desnutrición infantil en Venezuela. Eso es una campaña de exterminio. ¿De qué estamos hablando? ¿Eso es lo que defienden? ¡Por favor! Defienden dictaduras, defienden opresión, defienden represión, defienden torturas, defienden torturadores, defienden a los asesinos, a aquellos que violan a los presos políticos. Eso es lo que están defendiendo. ¡Por favor! ¡No sean ridículos! ¡No sean imbéciles!», remató el personaje de la OEA.

Del bloqueo y otras sanciones de Estados Unidos contra Caracas, de la guerra económica que están alentando desde el exterior, ni una palabra salida de la «sabiduría» del personaje.

Envalentonado, el Sr. Almagro, además de no saber lo ocurrido en Ruanda, se empeña en ignorar que Venezuela es el segundo país latinoamericano declarado Libre de Analfabetismo. Que allí a ninguna persona y mucho menos a los niños, les faltan los servicios de salud de calidad y gratuitos. Que es el país del mundo que más viviendas ha construido para su pueblo, con cifras que superan los 2 millones solo en los últimos años.

¿De qué habla Almagro? ¿Cuál es la fábula inventada ahora? Hace unos años escribí, junto a otra periodista cubana, un libro que se llama Dios, Chávez y Fidel, con decenas de testimonios de venezolanos de las capas más humildes de la población a los que la salud pública venezolana y la solidaridad cubana les han salvado sus vidas. En todos los casos ellos expresan lo que ha significado la Revolución Bolivariana, cómo miles han salvado sus vidas y de ello daban las gracias al Dios, en quien tienen fe, y a los líderes de su país y de Cuba.

Si al personaje de la OEA y al imperio les interesara, podría obsequiarles un ejemplar del citado libro, y les agregaría algunos materiales periodísticos sobre lo ocurrido en Ruanda en 1994, con la recomendación de que un político debe leer, leer mucho. De lo contrario es un analfabeto funcional. Y ese término es algo obsoleto en naciones latinoamericanas beneficiadas por el método cubano de alfabetización Yo sí puedo. También le podemos hacer llegar una cartilla de ese programa, de manera que se incorpore a los millones de alfabetizados.

Ruanda está en la empobrecida África, allí donde las metrópolis han saqueado sus recursos y ahora hasta les niegan a sus ciudadanos la posibilidad de que emigren a ellas en busca de algo que no sea el hambre y las enfermedades.

Ruanda fue un capítulo de una historia de conflictos entre tribus, sectas y otros componentes étnicos, en territorios que fueron colonias –antes esclavizados– y donde al ser humano se le negaba el acceso a la educación, la salud, el agua potable y otros programas sociales. La historia recoge que los tutsis, en su mayoría ganaderos, fueron favorecidos por los colonialistas alemanes y luego por los belgas, en detrimento de los hutus.

Se estima que entre un 20 y un 40 % de la población de Ruanda fue masacrada. Durante el periodo colonial, los tutsis eran quienes conformaban el gobierno, bajo el control de Bélgica. Una vez llegada la independencia de Ruanda, en 1962, se instauró un gobierno liderado por los hutus que buscaba invertir los roles heredados de la etapa colonial. Le recuerdo al señor Almagro que durante los cien días que duró el genocidio en Ruanda, Estados Unidos se limitó a definir la masacre como una «guerra civil». ¿Sabrá algo de estos datos el señor secretario general de la desprestigiada OEA?

¿Se puede ser de izquierda haciendo causa común con el imperialismo?

Carlos Fonseca Terán.

Carlos Fonseca Terán

Quería tocar un tema. Es el de algunos izquierdistas de cafetería y cantina, minoritarios en el mundo pero bastante dañinos, que mientras se unen a las vociferaciones del imperialismo y la derecha contra nosotros, desde el extranjero nos acusan de no ser un gobierno de izquierda.

O sea, es el mundo al revés, tal como lo han querido poner quienes pretendieron infructuosamente arrebatarnos canciones y consignas. Ese mundo al revés consiste en que nosotros, que hemos garantizado la gratuidad en la salud y la educación, que hemos disminuido la pobreza y la desigualdad social como no se ha hecho casi en ningún otro país en el mundo desde que volvimos al gobierno en 2007, que promovemos una gran cantidad de programas sociales destinados a la democratización de la economía y la socialización de la propiedad (principio básico del socialismo) mediante el impulso de la gestión económica popular directa, nosotros que como parte de esto garantizamos la continuidad de la reforma agraria de los ochenta a través de la entrega masiva de títulos de propiedad.

Nosotros que garantizamos a los más pobres el derecho no sólo a los servicios básicos, sino también al esparcimiento y la recreación, que subsidiamos el transporte público, que garantizamos la atención y alimentación a los niños en los Centros de Desarrollo Infantil, que reconstruimos las escuelas en todos el país (antes en estado de abandono por los gobiernos neoliberales), que promovemos la participación del pueblo en la gestión de gobierno, nosotros que estamos haciendo todo esto y mucho más, no somos de izquierda; pero ellos, los de esa izquierda que hace coro con el imperialismo y con los grupos políticos disfrazados de ONG, financiados por las agencias norteamericanas que promueven “la democracia”; ellos, que hacen causa común con la empresa privada nicaragüense y la cúpula de la Iglesia Católica en contra del gobierno sandinista.

Ellos que apoyan a la derecha impulsora e instauradora del neoliberalismo en nuestro país por una década y media, ellos que apoyan un intento de Golpe de Estado en el que la derecha terrorista se apoderó de varias ciudades y levantó tranques por todos el país donde se cazaba, se secuestraba, se torturaba, se asesinaba atrozmente y se desaparecía a los sandinistas.

Ellos que van de la mano con Almagro y ese ministerio yanqui de colonias llamado OEA, y de la mano con los sectores más reaccionarios de la política norteamericana, incluyendo a la gusanera anticubana con figuras tan emblemáticas como Ileana Ross, Marco Rubio y Ted Cruz, a quienes han acudido los líderes de opereta de la derecha nicaragüense (incluyendo a los traidores al sandinismo, que desertaron del FSLN a raíz de nuestra derrota de 1990 y el derrumbe soviético, porque querían y no lograron que nuestra organización renunciara a sus principios históricos: el socialismo, el antimperialismo, la lucha popular, nuestro carácter de vanguardia revolucionaria, y que ahora se presentan a sí mismos como los “auténticos” sandinistas y al mismo tiempo atacan a Cuba, Venezuela y Bolivia a coro con la derecha nacional e internacional y con el imperialismo); ellos, que apoyan las amenazas del gobierno norteamericano de Donald Trump contra nuestro gobierno, emitidas directamente por el más impresentable de cuantos presidentes haya tenido la potencia del Norte; ellos sí son auténticamente de izquierda.

Nos acusaban – esa izquierda cafetinesca y los traidores – de habernos aliado con el gran capital y con la Iglesia, y ahora ellos hacen causa común con estos sectores, que en realidad siempre nos han atacado y de manera pública, aunque nosotros optáramos por no responder a sus ataques en el caso de la cúpula eclesiástica y por buscar el consenso – económico, no político – en el caso de los empresarios, en aras de la estabilidad necesaria para las transformaciones sociales que impulsamos y en beneficio de los trabajadores, de lo cual es prueba el aumento al salario mínimo en estos diez años, cinco veces superior al de los diecisiete años neoliberales. Esta oferta de convivencia a los empresarios fue ofrecida por el FSLN desde el momento mismo del triunfo revolucionario de 1979, pero no la aceptaron sino hasta que volvimos al gobierno en 2007, y ya la rompieron, ahora contando los empresarios con el apoyo político de esa izquierda falsa y esos traidores que antes nos acusaban de ser sus aliados.

En el caso de los traidores, que se pavonean por el mundo como “auténticos sandinistas”, nos acusaban de abandonar la bandera roja y negra que ellos durante el golpe y junto a los demás golpistas perseguían, destruían y quemaban, y que jamás ha dejado de ondear por cientos de miles en nuestros actos públicos e incluso – contra las críticas de ellos – también en las instituciones del Estado, por ser nuestra bandera roja y negra un símbolo de la Revolución Sandinista y no sólo – pero sí por eso – un símbolo del FSLN, mientras por otra parte estos mismos que nos acusaban de eso, son quienes en realidad renunciaron al rojo y negro desde hace tiempo, cambiándolo por el anaranjado en el caso de los “sandinistas renovadores” y el amarillo en el caso de los “rescatistas del sandinismo”, mientras en el caso nuestro, a diferencia de ellos con esos dos colores, nunca hemos usado el “rosado chica” como identidad política propia, sino para la alianza con otros sectores.

Esos mismos “renovadores” y “rescatistas” que se enjuagan la boca con la sangre de nuestros héroes y mártires, hacen causa común con quienes profanaron y destruyeron sus tumbas y monumentos, e incluso obras artísticas dedicadas a ellos, tales como un mural dedicado al mártir sandinista Leonel Rugama, creador – en el propio combate en que entregó su vida – de la consigna “que se rinda tu madre”, que inútilmente nos pretendieron arrebatar los adefesios morales de la derecha, como han intentado usurparnos la bandera azul y blanco de la patria, y tienen el descaro de ir con ella a Washington a pedir la intervención norteamericana, para luego invocar a Sandino. Mayor incoherencia, imposible.

Sin embargo, en el Foro de Sao Paulo quedó claro con su resolución unánime de apoyo incondicional a la Revolución Sandinista, al gobierno nicaragüense y a la paz en Nicaragua, y de rechazo contundente al Golpe de Estado fraguado por la derecha y los traidores, así como a los actos terroristas y crímenes perpetrados por ellos, que la izquierda latinoamericana continúa unida en lucha contra las oligarquías, contra la derecha vendepatria y contra el imperialismo, y a favor de una sociedad donde impere la justicia social, la libertad y la paz, en lo que hemos estado empeñados los sandinistas no sólo en la primera etapa de la Revolución, en los años ochenta, sino también y en igual medida ahora, en circunstancias diferentes y con métodos por tanto diferentes, pero con los mismos ideales revolucionarios.

En cuanto a la izquierda europea, también contamos con el valiente apoyo de diversas e influyente fuerzas políticas de izquierda, y francamente no nos quita el sueño que no nos apoye esa otra izquierda falsa y colonialista que abunda allí y de la que nunca hemos esperado nada, aunque también debemos reconocer que hay algunos militantes auténticos de izquierda, tanto en América Latina como en Europa y el resto del mundo, que no nos comprenden y por eso, según dicen ellos, no nos consideran de los suyos, pero nosotros sí los consideramos a ellos de los nuestros y confiamos en que su honestidad les hará rectificar con humildad y valentía el terrible error que están cometiendo, pero que si bien nos duele como compañeros, no tiene peso alguno en el curso de los acontecimientos en nuestro país, donde como pocos movimientos de izquierda en el mundo, hemos demostrado ser una fuerza inquebrantable y vencedora.

“En Nicaragua no hay presos políticos, sino violadores de DDHH”

Para el diputado, Carlos Emilio López, diputado a la Asamblea Nacional por el FSLN y Vice Presidente de la Comisión de la Mujer, Niñez, Familia y Juventud, los derechos humanos son universales. Los derechos humanos son de todas las personas sin distingo de edad o sexo, de condición económica o social, de origen étnico o su opción política o cualquier otra condición humana.

Los derechos humanos son de todas las personas, pero los derechos humanos a su vez deben de ser respetados por todos, por todas las instituciones, públicas y privadas, estatales y civiles.

Por muchos años se consideró que solamente los Estados debían de respetar los derechos humanos. Pero esa concepción ya está desfasada. La reconceptualización de los derechos humanos es que los Estados deben de respetar los derechos humanos, pero también deben de hacerlo las empresas, las iglesias, las organizaciones sociales, los oligopolios, los medios de comunicación, las personas a nivel particular.

“Es decir, todos estamos obligados a respetar los derechos humanos, no solamente las instituciones estatales. Por lo tanto, cuando un partido político violenta derechos, hay que señalarlo. Cuando las empresas violentan los derechos de los trabajadores. Cuando medios de comunicación invaden la privacidad, la intimidad. Cuando las agencias de publicidad acceden a datos personales y está violentando la inviolabilidad del domicilio. Todos estamos obligados a respetar los derechos humanos”, indicó.

Por tanto, agregó, cuando los golpistas subvierten el orden público están violentando derechos civiles. Están violentando derechos políticos porque quieren irrespetar un período constitucional, un período de autoridades democráticamente electas que tiene legitimidad política, que tiene legitimidad social y que tiene un marco legal de protección. Por lo tanto, cualquier fuerza política que quiera impulsar un golpe de Estado está cometiendo una violación a los derechos políticos.

Pero, además- continuó- en su activismo de torturar, matar, secuestrar, impedir la libertad de circulación, de movilización, está cometiendo violación a derechos individuales, derechos civiles, derechos económicos, derechos sociales, que deben de ser señalados, que deben de ser cuestionados por los organismos de derechos humanos.

“Lo primero que tenemos que decir es que en Nicaragua no hay presos políticos. Un preso político es una persona que es detenido porque ha expresado sus ideas políticas de forma pacífica y de forma cívica. En Nicaragua no ha ocurrido eso. En Nicaragua lo que tenemos es un grupo de personas que actuaronde una forma caótica, violenta, terrorista, intimidante y que han cometido ilícitos. Es decir, que han desarrollado acciones que violentan la legislación penal. Por lo tanto, no tenemos presos políticos”, sostuvo.

Añadió que tenemos es un grupo de personas que han cometido delitos comunes y en el marco de esos delitos comunes, tales como torturas, asesinatos, secuestros, posesión ilícita de armas, tráfico de armas, financiamiento al terrorismo, terrorismo, abusos sexuales, destrucción a la propiedad pública y privada, destrucción a la propiedad social y comunitaria, entre otros delitos que cometieron. Se están respetando los derechos humanos y garantías procesales que establece la ley suprema y que establece el orden penal y procesal de Nicaragua.

“Es decir que se han detenido con orden judicial. Han sido detenido por autoridad policial. han sido remitido al orden del juez en el plazo que la Constitución Política establece. Se ha iniciado un proceso judicial. Este proceso judicial ha transcurrido respetándoles sus garantías. Se les ha asignado un abogado defensor público, en el caso de los que no tienen recursos y en el caso de los que tienen recursos han contratado abogados. Inclusive algunos tienen abogados privados y tienen abogados de organismos de derechos humanos. Es decir, están totalmente asistidos jurídicamente”, subrayó.

López asevero, que se ha respetado todo el proceso penal, las audiencias preliminares, las audiencias iniciales, las audiencias de juicio. Se han emitido sanciones penales contra los que han sido encontrados culpables, contra los que han sido encontrados responsables finalmente. Se las ha sancionado. Las sanciones han sido de acuerdo a tipos penales que existen en nuestra legislación.

El diputado señaló que quienes han sido remitidos a nuestro sistema penitenciario se les está respetando sus derechos humanos porque tienen comunicación con el exterior. Tienen contacto con sus familias. Tienen visitas familiares. Tienen encuentros conyugales. Están en espacios dignos con salas de dormitorios, con alimentación. Se les permiten que se les lleven paquetes adicionales por sus familiares. Tienen espacios deportivos y educativos. Tienen atención médica. Tienen un seguimiento periódico a los que tienen enfermedades crónicas. Reciben las medicinas pertinentes.

Hay un respeto de los derechos humanos a las personas privadas de libertad por haber cometido estos ilícitos en el contexto del golpe de Estado en Nicaragua.

En cuanto, a las organizaciones internacionales de derechos humanos y las nacionales también, apuntó obedecen a la política exterior de los Estados Unidos. obedecen a la política injerencista de los Estados Unidos. Son una herramienta. Son un instrumento de los movimientos de intervención, de agresión de los Estados Unidos. Porque estos organismos no se pronuncian sobre violaciones de los derechos humanos que se dan en países con gobiernos que tienen una agenda sumisa al gobierno de Estados Unidos.

Por ejemplo, dijo, a nivel regional y mundial. EEUU no se ha comprometido con derechos humanos de la niñez. No se ha comprometido con las convenciones sobre los derechos de no dicen nada contra el gobierno de Estados Unidos, que Estados Unidos es el país que menos ha suscrito tratados de derechos humanos la mujer. No se ha comprometido con los derechos humanos relacionados con la tortura. No se ha comprometido con los tratados de derechos humanos relativo a la eliminación de las armas de destrucción masiva, de amas nucleares.

“Entonces, este tema del discurso de los derechos humanos no es más que un camufle, una vestimenta exterior, un disfraz para proteger los intereses económicos y políticos del gobierno de los Estados Unidos”, concluyó.

América Latina y el Caribe, Zona de Paz

El II Seminario ”Realidades y Desafíos de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”, celebrado en esta capital, evidenció el empeño histórico de Cuba por preservar la convivencia pacífica entre los países.

Convocado por el Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos (Movpaz), el evento, que tuvo como sede el Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI), congregó a pacifistas e investigadores de 10 naciones para activar a las organizaciones sociales y de izquierda en torno al cumplimiento del compromiso regional firmado en enero de 2014 por los 33 integrantes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Los participantes trataron asuntos relacionados con la ofensiva imperial de Estados Unidos y de sus aliados en el subcontinente contra los gobiernos progresistas y revolucionarios, lo cual consideraron un peligro inminente para la democracia y la soberanía de los pueblos, así como para la proclama de paz lanzada en la II Cumbre de la Celac, que acogió la mayor de las Antillas.

Al respecto, la presidenta del Consejo Mundial por la Paz, María do Socorro, ejemplificó que la arremetida de la derecha en Latinoamérica, dirigida por Washington, encontró en Brasil una de sus víctimas, pues en ese país se mantiene un complot judicial contra el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva.

También habló del intento de golpe de Estado en Nicaragua, el ataque a la Revolución bolivariana de Venezuela; y de las persecuciones, en sus propios países, a los expresidentes de Argentina, Cristina Fernández, y de Ecuador, Rafael Correa.

De igual modo, resaltó las alertas del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, sobre ese tipo de situaciones así como su lucha por la convivencia pacífica en América Latina y el Caribe. Do Socorro calificó en ese sentido al líder cubano de humanista y gran combatiente por la paz.

Destacó que tras el triunfo de la Revolución, en enero de 1959, Cuba es ejemplo de solidaridad y soberanía, pese a casi 60 años de bloqueo impuesto por Estados Unidos a la nación caribeña, una política que consideró criminal.

La luchadora y activista brasileña llamó a transformar a la región en una verdadera zona libre de guerras y conflictos, como acordaron los Jefes de Estado y Gobierno que asistieron en 2014 a la II Cumbre de la Celac en La Habana.

Por su parte, el ministro de Cultura de Venezuela, Ernesto Villegas, en una conferencia magistral afirmó que las sanciones impuestas por Estados Unidos a su país son también un acto de injerencia para América Latina y el Caribe.

Tras esbozar la situación de los venezolanos, que enfrentan una crisis económica inducida por Washington y sus aliados, así como campañas mediáticas de desinformación, se refirió a la importancia del compromiso regional firmado por los integrantes de la Celac.

“La Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz (aprobada hace cuatro años) nos obliga a resolver pacíficamente nuestras controversias y precisa respetar la soberanía de cada uno de los Estados para garantizar la convivencia pacífica en la región”, afirmó Villegas.

Roy Chaderston, director del Instituto de Altos Estudios Diplomáticos “Pedro Gual” de Venezuela, remarcó el papel de la campaña mediática en la guerra no convencional de Washington contra su país y otras naciones que no están alineadas a las políticas imperiales.

Académicos cubanos ratificaron que la declaración regional por la paz representa un freno para los intereses hegemónicos de Estados Unidos en la región, por lo que conminaron a los movimientos sociales y de izquierda a defenderla por el bienestar de sus pueblos.

Los investigadores requirieron el esfuerzo de los activistas de la región para la preservación de la unidad, pues, opinaron, es una de las principales fortalezas ante el intervencionismo en los Estados latinoamericanos y caribeños.

El embajador de Bolivia en Cuba, Juan Ramón Quintana, pormenorizó el escenario bélico que amenaza al subcontinente a través del Comando Sur, una estructura de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

Señaló que en esa permanente amenaza la administración de la Casa Blanca utiliza a Colombia como una plataforma militarizada de conjunto con Brasil, Chile y Argentina; y sus campos de demostración son Venezuela, Bolivia y Nicaragua, acotó.

Roberto Yepe, profesor del ISRI, detalló la acentuación de la política agresiva del actual Ejecutivo estadounidense hacia Cuba para complacer a los sectores más conservadores de la derecha cubanoamericana.

Significó que tras su llegada a la Casa Blanca en enero de 2017, Donald Trump dio participación en la estrategia contra la Revolución cubana a personajes reaccionarios como el senador Marcos Rubio, el vicepresidente Mike Pence y el secretario de Estado, Mike Pompeo. En ese sentido, auguró un incremento de la agresividad de Washington hacia la isla y, por consiguiente, un mayor deterioro de las relaciones bilaterales.

La cita, efectuada del 19 al 21 de septiembre, culminó con una declaración final en la que los delegados plasmaron su rechazo a la ofensiva de Estados Unidos contra los procesos progresistas, principalmente de Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Cuba, al tiempo que repudiaron la complicidad de la Organización de Estados Americanos(OEA) en el complot imperial.

Reclamaron el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por Estados Unidos y demandaron la devolución del territorio de la provincia de Guantánamo, ilegalmente ocupado por el país norteño con una base naval.

Los luchadores por la paz reafirmaron su apoyo incondicional al pueblo venezolano y a su presidente, Nicolás Maduro, y denunciaron los actos vandálicos perpetrados en Nicaragua por la oligarquía con el objetivo de derrocar a la Revolución sandinista.

Condenaron, asimismo, las falsas pruebas presentadas para el ilegal encarcelamiento del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, así como la injusta inhabilitación de su candidatura a las elecciones presidenciales.

Ratificaron su acompañamiento a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, al Ejército de Liberación de Nacional y al pueblo colombiano en su lucha por lograr la paz verdadera en su nación.

También expresaron su apoyo al reclamo de salida al mar presentado por Bolivia ante la Corte internacional de Justicia de La Haya y su condena a los intentos desestabilizadores contra el presidente constitucional de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén. Patentizaron, además, su respaldo al derecho de Puerto Rico a la independencia y plena soberanía.

En el II Seminario se abordaron también temas referidos a la problemática caribeña dentro del contexto regional, así como los desafíos en la educación, las tecnologías de la información y las comunicaciones, los retos ambientales, los conflictos, el desarrollo sostenible, los gastos militares y la sostenibilidad energética.

El Movpaz consideró el encuentro un éxito y dejó abierta la convocatoria para su tercera edición, convocada del 3 al 5 de mayo de 2020.

Continúan protestas y rechazos contra Almagro

Luis Almagro está siendo cuestionado fuertemente desde España por sus ofensas contra José Luis Rodríguez Zapatero.

El Gobierno hispano, a través del embajador de España ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Cristóbal Valdés, elevó una nota de queja a la OEA y los organismos interamericanos de cooperación por los insultos de su secretario general, Luis Almagro, contra el expresidente del Ejecutivo José Luis Rodríguez Zapatero.

A través de la nota, el Gobierno de Pedro Sánchez ha expresado su “enérgico rechazo” a las declaraciones realizadas por Almagro el pasado viernes en la televisión colombiana NTN. “Mi consejo, es un consejo nada más: que no sea imbécil”, dijo entonces el secretario general de la OEA.

Además, Almagro aseguró a la emisora que el expresidente tenía “un problema muy grave de comprensión”. “Definitivamente el señor Zapatero está en el grado más alto de imbecilidad. Ha necesitado siete explicaciones para entender”, dijo también el responsable de la OEA.

Para el Ejecutivo español, “estas declaraciones constituyen una ofensa personal al expresidente y, además, afectan gravemente a la imagen de España”. “Como todos los que le han precedido al frente del Gobierno del Estado por voluntad expresa de los españoles, merece el debido respeto a su persona”, aseguran desde Moncloa.

Fuentes del Ejecutivo ya expresaron este sábado su malestar por las declaraciones de Almagro y señalaron que, si bien se puede discrepar sobre el fondo de un asunto, “no se debe perder el respeto y entrar en el terreno de los insultos personales”, y menos aun cuando se trata de un expresidente del Gobierno de España.

Por otra parte, el movimiento dominicano Fuerza Boschista solicitó la renuncia del secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, tras sus recientes declaraciones sobre una posible intervención militar en Venezuela, divulgó hoy aquí esa organización.

En un comunicado, el coordinador general, Luis de León, considera que ante la acción de Almagro, los países latinoamericanos y caribeños deben unirse y solicitar su renuncia definitiva, pues su solicitud de intervención viola flagrantemente la Carta Interamericana y atenta contra la paz y estabilidad democrática de la región.

De León afirma que la solución a la crisis venezolana debe de ser el resultado de la voluntad del gobierno y el pueblo de dicha nación, pues son ellos quienes tienen la potestad para decidir en el marco de la Constitución y respetando la paz y la seguridad.

Asimismo, el texto condena el bloqueo económico y la campaña mediática en contra de la búsqueda de la paz en esa nación suramericana y de los hombres y mujeres que forman parte de la Revolución Bolivariana, la cual es obra histórica de Hugo Chávez y del Libertador Simón Bolívar.

Fuerza Boschista, “respetuosa de la soberanía, la democracia y Constitución de los pueblos latinoamericanos y caribeños, exhorta a que la crisis en Venezuela sea resuelta en el marco del diálogo y la paz”.

En tanto, El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, condenó que el secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), promoviera una intervención militar contra Venezuela.

A través de un comunicado, el FMLN indicó que Almagro ha sobrepasado las atribuciones legales y políticas de su cargo al frente de la secretaría General de la OEA, y con sus declaraciones “se suma a la ola de ataques agresiones y llamados a la intervención militar de un país hermano, que desde los sectores imperialistas más retrógrados e intervencionistas de Washington se alinean para asfixiar el proceso revolucionario bolivariano”.

El FMLN recuerda que el papel del secretario General de la OEA debe ser el de fomentar la diplomacia y el diálogo que permitan solucionar los problemas entre los pueblos, y no el papel que ha venido jugando Almagro, quien se pliega a los “sectores belicistas estadounidenses y de la extrema derecha venezolana y continental, que pretenden derrotar a toda costa el proceso revolucionario y bolivariano en Venezuela”.

En el comunicado que fue reseñado en la página web de la cancillería venezolana, el FMLN, resaltó que la derecha venezolana y del mundo, “y con personajes oscuros como el señor Almagro, busca profundizar la ejecución de su estrategia de desgaste, ahogamiento y bloqueo que están siguiendo como un guion en todos los países de la región, incluido El Salvador”.

El Frente Farabundo Martí destacó que con estas acciones la derecha lo que busca es impedir los avances logrados por los gobiernos de izquierdas y progresistas en la región.
El FMLN expresa su solidaridad al presidente Nicolás Maduro, a su gobierno, al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y al pueblo bolivariano tras las amenazas que emitió Almagro desde Cúcuta, Colombia, contra la patria de Bolívar.

“De Estados Unidos no puede descartarse nada”

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, advirtió nuevamente sobre las agresiones de Estados Unidos (EE.UU.) contra algunos Gobiernos progresistas y aseguró que no se puede descartar nada viniendo de esa nación hacia su país.

Las declaraciones las realizó en una entrevista al periodista Marc Parelman, de la cadena francesa France 24, a quien le recordó que su llegada al poder en 2007 no fue del agrado de la nación norteamericana, que dio paso a las conspiraciones

Añadió que estos sectores imperiales se han aliado con los grupos nicaragüenses “que no habían aceptado la reconciliación… ellos los armaron, los agruparon y los promovieron a través de los medios de comunicación”. 

Ortega recordó durante la entrevista, que EE.UU. se ha encargado desde los años 80 de entrenar a los movimientos contrarrevolucionarios junto a sus órganos de inteligencia. 

En referencia a la ola de violencia promovida por sectores de derecha desde el mes de abril, el mandatario nicaragüense aseguró que todo el que quiera puede manifestar, pero debe hacerlo de manera pacífica. No obstante, las acciones vandálicas de estos grupos dejaron más de cientos de muertos y heridos. 

“Los peores testigos de todos estos hechos son los nicaragüenses, ellos los sufrieron, pasó casi 90 días el pueblo encarcelado hasta que no quedó más camino, como en cualquier parte del mundo, que ir con la policía, acompañada de la policía voluntaria a liberar los tranques y acabar con esa situación de crimen que estaba practicándose en el país”, dijo.

 

 

 

 

Ningún diálogo con mediación de curas golpistas

No se puede retomar algo que nunca existió. Eso no fue diálogo. Llevaron al gobierno a su guarida y lo sentaron en el banquillo de los acusados pretendiendo su rendición. El golpista Rolando Álvarez (obispo de Matagalpa), que a su vez era uno de los “mediadores”, leyó el Acta de Capitulación mediante la cual pretendían desmantelar el Estado.

En un claro menosprecio, y con el mayor cinismo de quien viola consciente y flagrantemente el ordenamiento jurídico de nuestro país, querían reformar la Constitución de una sola sentada, modificar de igual forma leyes de rango constitucional, destruir la Corte Suprema de Justicia; instalarse en el Consejo Supremo Electoral para robarse las elecciones que no pueden ganar con el voto popular… En fin: el diálogo fue una jornada de odio contra este Estado Nicaragüense, el único que ha protegido y tutelado los intereses de esas mayorías que ellos han contribuido a empobrecer.

También fue una vergonzosa demostración de su ignorancia en materia legal y de procedimientos jurídicos o del nulo valor que le otorgan al Estado de Derecho. Fue como su cartita al Niño Dios cargada de ilusiones funestas, de sueños golpistas, del deseo profundo de volver al poder de la mano de los ricos pro imperialistas pero sin asidero en la vida real.

Pusieron como condición –sin tener la fuerza ni el respaldo popular para poner condiciones– el acuartelamiento de la Policía y el Ejército. Daniel aceptó en un gesto de buena voluntad que permitiera alcanzar acuerdos y así se fueron envalentonado y subiendo de tono sus exigencias, sus caras agrias y sus gritos.

Una vez acuartelados los policías, los obispos se sintieron fuertes para llamar desde los púlpitos a no tener miedo, a dar el paso adelante en el crimen, la tortura, a sitiar ciudades y pueblos con los nefastos tranques, los que además convirtieron en centros de tortura, secuestros, violaciones y todo tipo de escarnios a la ciudadanía, entre los que se incluye desnudar a jóvenes sandinistas. A quemar instituciones y a destruir el patrimonio cultural y arquitectónico de la nación. Eran Atila encabezando y representando a los hunos.

Ellos mismos caminaron hacia el despeñadero y se labraron un profundo desprestigio del que difícilmente se podrán recuperar.

Mientras tanto, Daniel nos conquistaba cada vez más y la pistola que le pusieron en la cabeza en el Seminario Nacional se convirtió en una oportunidad para medirlo y valorarlo como un líder capaz de mantener la mesura, la calma, la sensatez frente a una jauría de vociferantes desesperados y ansiosos por arrebatarle el poder de la única forma que pueden hacerlo: mediante un Golpe de Estado planeado y financiado desde Washington.

Para mayor ignominia, estos que han pisoteado y mancillado el azul y blanco de la patria, soñaban con que en Septiembre ondeara la bandera del filibustero yanqui agresor consuetudinario. Pero el Andrés Castro que todos llevamos dentro agigantado se levantó para defender nuevamente –otra vez– la soberanía de nuestra nación, como aquel 14 de septiembre de 1856.

¡Ningún diálogo con la mediación de los curas golpistas!

Jamás volverán a acuartelarnos.

 

 

The Gurdian actúa como “caballo cochero”

En un reciente artículo, el periódico británico The Guardian informa que Nicaragua fue detenida por una huelga general convocada por la Alianza Cívica, una de las principales coaliciones opositoras detrás del intento de golpe de Estado, citando cómo bancos y centros comerciales de lujo en Managua están todos cerrados en apoyo de la huelga.

Lo que The Guardian no menciona es que esas empresas exclusivas solo representan una pequeña porción dentro del sector nicaragüense, que está principalmente impulsado por micro, pequeñas y medianas empresas que son parte de la popular economía de mercado del país, que a su vez emplea aproximadamente 90 por ciento de los trabajadores. En verdad, el comercio era un negocio como siempre en Nicaragua, como muestran estas imágenes.

El periódico luego cita a Ana Margarita Vijil, llamándola “directora nacional del proscrito Movimiento de Renovación Sandinista (MRS)”, cuando la verdad es que ese cargo lo ostenta desde 2017, Suyén Barahona. Eso da una idea de lo desinformados que están, pese a lo cual opinan como si expusieran verdades absolutas.

Lo que omiten es que el MRS no fue arbitrariamente “proscrito”, simplemente carece del estatus legal de un partido político porque sus líderes no han podido obtener más del 1.3 por ciento del voto popular, lo cual no es suficiente para calificarlos para postularse en las elecciones.

“Con 200 presos políticos y [nuevos] asesinatos todos los días”, se cita a Vijil, “esta huelga es solo una señal más de que nada es normal aquí en Nicaragua”. Aquí, una vez más, The Guardian omite información vital. En primer lugar, desde que se eliminaron los controles, las únicas personas que han muerto como resultado de la agitación política han sido los sandinistas, incluido Lenin Mendiola, que murió como consecuencia de disparos efectuados directamente desde una marcha de la oposición en Matagalpa el 11 de agosto de este año.

Otro sandinista, Bismarck Martínez Sánchez, se presume muerto después de que se encontraron pruebas en video de su captura y tortura en los teléfonos celulares de los operativos de la oposición; fue secuestrado en un tranque (o barricada) el 29 de junio de este año. Varios de los perpetradores de estos crímenes han sido arrestados. Son el tipo de delincuentes llamados “presos políticos” por personas de la oposición, como Vijil.

“El presidente Ortega expulsó a una misión de derechos humanos de la ONU después de que publicó un informe denunciando la represión gubernamental y describiendo un” clima de miedo “en el país centroamericano”, continúa el artículo, dando la impresión de que el gobierno nicaragüense castigó a la ONU por publicar su informe.

En realidad, fue el gobierno nicaragüense el que invitó a la misión de la ONU, en un momento en que todavía prevalecía la violencia política en muchas partes del país, pero esa violencia ha terminado en gran medida, y dado que la ONU ya realizó su investigación y emitió su informe, ya no era una necesidad su presencia continua.

El equipo no fue ‘expulsado’ de Nicaragua, como fue el caso en Guatemala, donde el presidente Jimmy Morales, con la policía y los líderes militares a cuestas, le pidió a la misión de la ONU que iniciara su transferencia fuera del país.

El documento retrata a la oposición como un movimiento fuerte y unificado que representa el sentimiento y el interés del pueblo nicaragüense contra una dictadura represiva, pero la realidad es lo opuesto.

Para empezar, la oposición no solo carece de un liderazgo bien definido y unificado, sino que los diferentes actores dentro de ella están constantemente en desacuerdo entre sí. El día en que la Alianza Cívica emitió su llamado a un paro nacional, un líder del llamado Movimiento Azul y Blanco solicitó a sus miembros no seguir a la Alianza en las redes sociales, y continuó promoviendo una petición de change.org pidiendo a la Alianza ser más beligerante.

También existen diferencias entre las organizaciones pro-elección de la sociedad civil y la fervientemente provida, homofóbica y profundamente misógina Iglesia Católica, que quizás ha sido el pilar más fuerte en la acusación antisandinista, un papel que la iglesia ha desempeñado históricamente.

Existen otras diferencias entre los grupos de estudiantes que han abogado abiertamente por una huelga general prolongada, y los grupos empresariales adinerados que perderían una gran cantidad de dinero con tal medida.

Por último, están aquellos dentro de la oposición que se consideran izquierdistas, y aquellos que han viajado a los Estados Unidos, donde se han reunido con republicanos de extrema derecha que son copatrocinadores de la Ley NICA ACT en el Congreso gringo, una medida que efectivamente equivale a un embargo económico. En el caso de Vijil y otros líderes de MRS, se han reunido con la representante Ileana Ros-Lehtinen, que está tratando de volver a armar a opositores.

En contraste con todo lo que The Guardian haría creer a sus lectores, y con la desarticulación en el liderazgo de la oposición derechista, el gobierno sandinista y su base son más fuertes que nunca.

A pesar de que los medios de comunicación occidentales afirman que las protestas han continuado, las únicas marchas importantes que están teniendo lugar en Nicaragua son lideradas por personas progubernamentales que claman justicia por los heridos, torturados, desaparecidos, asesinados, quemados y por aquellos que aún están siendo perseguidos y cazado, por el simple delito de ser sandinista.

The Gurdian actúa en su quehacer periodístico en torno a Nicaragua como “caballo cochero”, es decir, con parches a los lados de los ojos que solo le permiten ver hacia donde quiere quien lo guía.

Presidente Ortega denuncia doble rasero de organismos de DDHH

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, denunció el doble rasero de los organismos internacionales de derechos humanos al servicio del imperio, que desconocen a las víctimas de la intentona golpista.

Al intervenir en el acto central por el aniversario 39 de la Policía Nacional, Ortega señaló que esas instituciones ignoran a las madres de los policías caídos en el cumplimiento de su deber durante la ola de violencia que azotó al país por más de tres meses.

El mandatario refirió que para esos organismos estas madres no existen, cuando sus hijos fueron torturados, asesinados y quemados por quienes se dicen ‘demócratas pacíficos’ y cuyos actos criminales celebraban bailando alrededor de sus víctimas.

Esas madres sufren dolor y no deben ser ignoradas, subrayó.

Ortega indicó que si bien las comisiones de derechos humanos las ignoran, el pueblo nicaragüense no lo hará, al tiempo que las reconocen y sí se solidarizan con ellas.

Asimismo, dijo que el pueblo demanda justicia al estar convencido de que en Nicaragua se cometió un crimen colectivo por parte de la derecha, porque lo vivió y sufrió, acotó.

El presidente recordó que fueron 22 los policías asesinados durante la intentona golpista iniciada en abril, mientras 359 agentes fueron heridos de balas, de ellos 300 hombres y 59 mujeres.

A su vez, manifestó que tras esos momentos trágicos y de terror la Policía Nacional ha retomado la lucha para garantizar que Nicaragua siga siendo un país seguro para las familias.

Esto, expresó, permite que el país pueda seguir avanzando con los diferentes programas en beneficio del pueblo.

De eso se trata hoy, de consolidar el camino que veníamos andando y abriendo y que coloca el índice de seguridad de Nicaragua en el segundo lugar en toda la región latinoamericana y caribeña, agregó.

Ortega explicó que ese objetivo se lleva a cabo con el acompañamiento del pueblo, el cual cuenta con dos poderosos instrumentos como son la Policía Nacional y el Ejército Nacional.

Ambos son fundamentales para darle al país seguridad, estabilidad y por tanto paz, al tiempo que complementan sus esfuerzos y con objetivos bien definidos, apostilló.

Para Ortega, esa coordinación permite una lucha eficaz en contra del narcotráfico y el crimen organizado, combate que calificó de complejo y que demanda tenacidad, firmeza, valor, inteligencia y, sobre todo, de mucho vínculo con la población y las familias.

Ahí es donde se tiene la fuerza para librar esta batalla que nos permite seguir afirmando, sin lugar a dudas, que Nicaragua sigue siendo el muro de contención frente al narcotráfico y el crimen organizado, resaltó.

Por otra parte, el jefe de Estado dijo que este aniversario 39 de la Policía Nacional está cargado de muchos sentimientos y dolor, pero no de odio.

Igualmente, aseguró que la institución uniformada está para servir a todos los nicaragüenses, independientemente del pensamiento político, ideológico o religioso que se profese.

Nuestro compromiso es seguir fortaleciendo a la Policía Nacional para prestarles un mejor servicio a las familias, indicó.