
Tasnim News
* Independientemente de las amenazas y de todo tipo de presiones políticas y militares, Irán sigue firmemente decidido a proteger sus intereses nacionales y a hacer realidad sus derechos legítimos, reiteran sus autoridades.
Teherán.- El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán hizo hincapié en la independencia de Teherán en la defensa de los derechos nacionales y calificó de ineficaz y ridículo el uso de un lenguaje de amenazas y ultimátums contra el país.
En una entrevista televisada el miércoles por la noche, Esmaeil Baqaei se refirió al estado actual de los esfuerzos para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Israel y restablecer la estabilidad en la región, y afirmó que el intercambio de mensajes entre las partes continúa a través del mediador pakistaní.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores añadió que la presencia del ministro del Interior paquistaní en Teherán, tiene como objetivo facilitar el intercambio de mensajes y proporcionar explicaciones adicionales para aclarar los textos enviados entre las partes.
En cuanto a las demandas específicas de Irán, Baqaei declaró: El principal objetivo de Teherán es poner fin a la guerra en todos los frentes (incluido el Líbano), la liberación de los activos congelados y el cese de las acciones de hostigamiento y la «piratería marítima» contra la navegación iraní.
Añadió que, a pesar del historial negativo de la otra parte en el último año y medio, Irán sigue adelante con las negociaciones con seriedad y buena fe, pero tiene una «fuerte y lógica sospecha» sobre la actuación de Estados Unidos.
Según él, utilizar un lenguaje de ultimátums y plazos límite contra la República Islámica de Irán es ridículo y tales presiones nunca funcionarán.
Independientemente de las amenazas y de todo tipo de presiones políticas y militares, Irán sigue firmemente decidido a proteger sus intereses nacionales y a hacer realidad sus derechos legítimos, reiteró.
Baghaei afirmó que las principales metas de Teherán son exclusivamente los objetivos e intereses nacionales, y que esa retórica amenazante no tiene ningún efecto en la toma de decisiones ni en las políticas macroeconómicas del país.