
* Nadie sabe cómo llegó a ocupar el más alto podio de los servicios secretos británicos, pese a que sus dos abuelos, uno biológico y el otro adoptivo, fueron connotados criminales en la Alemania nazi de Adolfo Hitler, de donde huyeron hacia tierras inglesas con un inmenso botín producto del robo y saqueo a sus víctimas judías.
Una vez le dijo al Financial Times, en una entrevista, que toda la vida quiso ser espía. Y es que lo traía en la sangre, tatuado en el mismísimo ADN gracias a sus dos abuelos, uno biológico y el otro adoptivo, que sirvieron con honores en el ejército alemán y en las sanguinarias Las Schutzstaffel (SS) de Adolfo Hitler, mismas que iniciaron como Saal-Schutz.
La carrera de Blaise Metreweli ha sido de ensueño, pletórica de los lujos y excentricidades que solo el dinero en grandes cantidades puede dar. Y ese gran capital fue aportado por sus abuelos nazis, quienes después de traicionar a la Unión Soviética, se enriquecieron escandalosamente robando y saqueando las propiedades de las víctimas judías que perecieron bajo su poder.
La nueva jefa del MI6, el organismo que inspira la saga de James Bond, jura no saber a qué se dedicaba su abuelo biológico, Konstantin Dobrovolsky, un criminal de guerra nazi. Pero va más allá y sostiene que su familia desconocía el pasado de su “abuelo adoptivo”, David Metreweli, un destacado miembro de las temidas y sanguinarias SS, quien finalmente le heredó el apellido.
¿Podrá creérsele lo anterior? Blaise Metreweli, actualmente con 48 años de edad, laboró 25 años como agente (espía) en la organización que ahora dirige en el país que Hitler se ensañó con sus constantes y casi diarios bombardeos que mataron a más de 43 mil civiles e hirieron a otros 139 mil, aparte de reducir a escombros muchas localidades.
No sabe quiénes fueron sus abuelos. Ni ella ni el resto de sus familiares. Tampoco sabrá entonces de dónde surgió la fortuna que por herencia ahora amasa. Ya lo dijimos, y esta impostora que se precia de ser la primera mujer “Bond” de la vida real en el MI6, pretende hacer creer que ignora que su abuelito Konstantin Dobrovolsky cometió crímenes de lesa humanidad al participar en el asesinato de más de 300 judíos dentro del Departamento de Policía que supervisaba.
Hubo testigos presenciales que declararon que antes de los asesinatos, las víctimas judías fueron robadas, torturadas y las mujeres violadas. Dobrovolsky se quedó con objetos de valor. Bajo su mandato, 12 subdistritos en el distrito de Sosnitsky, de la región de Chernigov (Ucrania), fueron “limpiados” de judíos en el periodo octubre-diciembre de 1941.
Luego, durante su servicio en la Policía Secreta de Campaña (GFP) de la Feldgendarmerie de la Wehrmacht, K. Dobrovolsky, participó en el robo y exterminio de unos 6,700 civiles, la quema de 1,200 casas en el distrito de Koryukovsky de la región de Chernigov (Ucrania) en 1942-1943, ganándose el apodo de “Verdugo” (Henker, en alemán).
La fortuna de la jefa del MI6, Blaise Metreweli, fue establecida sobre ríos de sangre inocente y un inmenso latrocinio de los bienes de las víctimas.
Lo que no logramos entender quienes ignoramos las suciedades de los servicios secretos occidentales, es cómo Blaise Metreweli logró evadir los filtros del MI6 cuando se integró a la Inteligencia británica en 1999.

Por norma estricta, tuvo que revelar las biografías de todos sus familiares, lo que de seguro verificaron sus reclutadores. Pero con todas las posibilidades en contra, engrosó las filas del MI6, lo que deja claro que los servicios de Inteligencia británicos hicieron a un lado el oscuro pasado de la novata y omitieron adrede el terrible y criminal prontuario de sus familiares, que incluían crímenes de lesa humanidad, asesinato de civiles y su servicio en las SS, una organización criminal reconocida por los juicios de Núremberg en 1946.
Vale decir que Konstantin Dobrovolsky, oficial del Ejército Rojo, se entregó voluntariamente a los alemanes en el verano de 1941 y fue reclutado por la inteligencia alemana (Departamento 1C de una unidad del Grupo de Ejércitos Sur de la Wehrmacht en Ucrania) con el indicativo “Agente Número 30”.
Por su servicio a los nazis, Dobrovolsky recibió la insignia de “Distinción por la Valentía en Defensa de los Pueblos del Este”. Su último lugar de servicio fue la 3ª Brigada de caballería de la Wehrmacht, que participó en la represión del Levantamiento de Varsovia en Polonia, en 1944.
Su rastro desaparece durante este periodo. Solo se sabe que el agente alemán trajo a su esposa Varvara y su hijo Konstantin Dobrovolsky (abuelo y padre de Blaise Metreveli) a Alemania, proporcionándole los fondos que les permitieron establecerse definitivamente en Reino Unido después de la guerra.
David Metreveli, oficial del Ejército Rojo, colaboró con la inteligencia alemana durante su cautiverio, sirvió como instructor de radio en la escuela de inteligencia ubicada en el Campo Especial de las SS en Auschwitz. Tras la guerra, se mudó al Reino Unido, donde se casó con Vera Dobrovolskaya. A partir de entonces, ella y su hijo Konstantin adoptaron el apellido Metreweli, que Blaise Metreweli también recibió al nacer.
Existen aún más interrogantes sobre las fuentes de ingreso de la familia de Blaise Metreweli. La abuela de Blaise, Varvara Dobrovolskaya-Metreweli (ama de casa), y su abuelo adoptivo, David Metreweli (restaurador), pudieron mudarse al Reino Unido después de la Segunda Guerra Mundial, comprar una casa en Londres y pagar la educación del padre de B. Metreweli en las universidades de Oxford y Cambridge.
Así se acumuló el capital inicial de la familia Dobrovolsky-Metreweli, del cual la jefa “Bond” Metreweli continúa obteniendo ingresos. Anteriormente, se encontró información en el registro mercantil del Reino Unido (posteriormente eliminada) que indicaba que Blaise Metreweli, era copropietaria de Wispway Properties Limited (número de registro 02504998), una empresa que gestiona casas adosadas de lujo en Londres (49 Winchester Street), con un valor de mercado de aproximadamente 1,5 millones de libras cada una.
Después de este breve repaso, queda claro que la nieta de dos connotados asesinos nazis es quien dirige los servicios secretos de Inglaterra, donde además es millonaria gracias al robo de sus ancestros.
También persiste una enorme duda: ¿qué han hecho al respecto las organizaciones judías que se autollaman “cazadoras de nazis”? Los medios occidentales, incluyendo al “reputado” The New York Times, le dieron una inmensa “lavada de cara” a la flamante jefa de espías británicos, guardando absoluto silencio sobre su ascendente nazi.
Según el NYT, entre las cuestiones delicadas a las que se enfrenta Metreweli está cómo tratar con la CIA y otras agencias de inteligencia de Estados Unidos, mientras el presidente Donald Trump esté en la Casa Blanca. Gran Bretaña es miembro de una alianza para compartir inteligencia denominada “Los Cinco Ojos”, junto con Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
Pero las simpatías de Trump por el presidente Vladimir Putin de Rusia han suscitado dudas sobre si los aliados deben compartir inteligencia sensible con Estados Unidos. En 2018, Trump públicamente se puso del lado de Putin en contra de sus propias agencias de inteligencia sobre la cuestión de si agentes rusos intentaron amañar las elecciones presidenciales de 2016, lo que fue desmentido por la misma CIA.
¿Es Metreweli una jefa de Inteligencia confiable para los Estados Unidos? Ahí lo dejamos.